Archivo para la categoría Desarrollo Santa Cruz

DESARROLLO SOSTENIBLE, EL PARADIGMA DEL SIGLO XXI

Ovidio Roca Avila: Presentación en representación del CEDES en el Foro de la CAINCO, Santa Cruz 2003.

Actualmente, y como nunca en la historia de la humanidad, contamos con todos los elementos científicos y tecnológicos para solucionar todas las necesidades básicas del hombre, pero no hemos logrado como sociedad humana, organizarnos para convivir armoniosamente, con justicia, paz y prosperidad.

El desarrollo, entendido como mejoramiento de las condiciones y calidad de vida del hombre, comenzó a desarrollarse en una época cercana, alrededor del siglo XVIII, impulsado por elementos culturales y políticos, entre los que se pueden destacar: la confianza entre los hombres y las instituciones, una nueva valorización de la iniciativa personal, los derechos de propiedad, el cumplimiento de los contratos, la libertad de exploración.

En esta nueva era, la libertad reconoce como contrapartida, la responsabilidad y la capacidad de responder de sí mismo. Es una nueva etapa en la que se da el paso de una sociedad de “suspicacia”, que piensa en términos de ganador-perdedor, hacia la sociedad de la confianza, que piensa en términos de ganador-ganador. Esta primera condición para el desarrollo, es en la actualidad, cada vez más válida pero menos abundante.

El otro componente para el desarrollo, la innovación, cultura industrial y de la productividad, se asentó sobre el uso de las energías fósiles (carbón, petróleo, etc) utilizadas en las maquinas convertidas en motores, por el poderoso pensamiento científico y tecnológico emergente del renacimiento. Pero este modelo de tecnologías entrópicas, en la que el combustible empleado como fuente de energía era no renovable, ya  no parece que pueda proyectarse en el siglo XXI, si queremos una sociedad sostenible.

El Desarrollo Sostenible que surge a fines del siglo XX, es el nuevo paradigma que orienta a gran parte de la humanidad, en procura de valorizar nuevamente la confianza como principal valor que permite el relacionamiento de los seres humanos entre sí y con su entorno y por eso, más que de desarrollo sostenible, en realidad hay que hablar de sociedad sostenible, de país sostenible y de empresas sostenibles, como un sistema integrado.

Políticos y economistas, suelen cifrar la sostenibilidad del desarrollo en el buen funcionamiento indefinido de los mercados. Ecologistas y ambientalistas parecen más interesados en el mantenimiento de las condiciones ambientales. Obviamente se trata de garantizar ambas cosas y mejorar la calidad de vida de la gente, que es el objeto del desarrollo.

El desarrollo sostenible no es una receta para los países pobres, es una necesidad que afecta por igual a todas las sociedades y todos los mundos. Vemos cómo el cuarto mundo, vale decir los pobres en los países ricos, crece día a día.

Este nuevo tipo de desarrollo sostenible, es un desarrollo anaentrópico (de uso de energía renovable) en oposición al insostenible desarrollo entrópico (de uso de energía no renovable) que practicamos hasta ahora.

Todos vivimos en una casa común, el planeta tierra, siendo este un ecosistema cerrado que tiene como único nexo con el exterior, la energía solar que recibimos. El desafío al que se enfrenta la inteligencia humana en nuestros tiempos es que sea capaz de; por un lado organizar sabiamente nuestra sociedad para saber como vamos a vivir y relacionarnos los unos con los otros, y por otro, administrar la energía disponible, fuente de nuestra existencia, procurando ahorrarla y utilizando preferentemente aquella obtenida  de fuentes alternativas y seguras, evitando en lo posible el incremento de la entropía.

En 1987, la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, presentó el denominado “Informe Bundtland” en el que se definió: “El Desarrollo Sostenible, es el desarrollo que satisface las necesidades del presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades”, lo que viene a ser, en términos económicos: “Vivir de los intereses y no del capital

Luego en 1992, la Cumbre de Río, estableció los tres pilares del desarrollo sostenible: económico, medio ambiental y social.  De estos, el primero usa el mercado como instrumento que asigna los escasos recursos y servicios para crear una sólida economía que puede servir como fundación para el progreso social y medio ambiental. El segundo tal vez el más importante, el uso de los recursos renovables dentro de sus límites regenerativos y la capacidad de los ecosistemas de absorber los desechos. Sobre este último tema, se reconoció la importancia del valor de la biodiversidad. Aunque estas disciplinas limitan la actividad económica, incrementan la capacidad innovativa y creativa del ser humano.

Finalmente, el tercer pilar, fue el menos desarrollado y se cayó en la simple retórica de disminución de la pobreza y reducción del impacto del consumo de occidente.

Luego de diez años, en el 2002,  se celebra la Cumbre de Johannesburgo, la cual se desenvuelve en un marco donde la pobreza ha alcanzado una situación que muestra a casi la mitad de la población mundial, 2.8 millardos de personas, que subsisten con menos de 2 US$ al día. Estas diferencias entre los que tienen y los que no tienen han creado un clima de tensión y desconfianza entre los individuos y sus instituciones.

Es importante reflexionar sobre lo que ocurrió en la Cumbre del 2002, ya que demuestra que si bien Río, dio un gran paso definiendo los tres pilares del Desarrollo Sostenible, Johannesburgo nos ha mostrado el camino de un cuarto pilar, fundamental para lograr sentar las bases definitivas. Este pilar es el Político-Institucional, que va desde lo local hasta lo mundial, y que viene representado por la gobernabilidad, ya que sin consenso el desarrollo sostenible está lejos de convertirse en una realidad.

Intentemos explicarnos como funcionarían estos cuatro pilares. Por un lado (ver fig. 1), tenemos que considerar que cada pilar es función de un tipo de capital, y que los mismos al ser stocks (activos de inventario) pueden fluctuar según el tipo de acción que realizamos. Imaginémonos una pirámide de cuatro lados, donde cada lado es un pilar.

El Ambiental, pilar que está  definido por el Capital Natural que es función de los recursos naturales renovables y no renovables, además del Ecosistema o ambiente que nos rodea. Este capital nos asegurará la durabilidad de las acciones y los seres que habitan en este ambiente.

Luego,  tenemos el pilar económico, que está representado por el Capital Económico que es función del capital financiero, físico etc., que nos asegurarán la rentabilidad de las acciones a emprender.

El pilar social representado por el Capital Social, que está en función del capital humano, estado de las instituciones, seguridad jurídica, justicia, solidaridad, etc., que nos permitirá contar con equidad en las acciones que realizamos.

Al ser, los capitales mencionados, stocks, se podrá decir que una acción es el inicio de un proceso de desarrollo sostenible, sólo y cuando la utilización de uno de estos capitales no sea solamente para incrementar otro, sino más bien para generar un crecimiento de los demás, asegurando la equidad, rentabilidad, durabilidad y gobernabilidad.

Hemos visto en los últimos años, que estos tres stocks de capitales se han incrementado, pareciera entonces muy fácil lograr el desarrollo, pero falta desarrollar el cuarto pilar, el que define que el desarrollo sea realmente realidad. Este pilar, político-institucional, que no es la participación en un partido, o grupos de presión, sino más bien es buscar la generación de políticas publicas coherentes, con las que todos estemos de acuerdo o por lo menos exista consenso mayoritario.

El pilar político-institucional, esta representado por el Capital Relacional, el cual está en función de la capacidad de los actores para el diálogo, concertación y creación de consensos para la resolución de conflictos. Para que este capital, se incremente, primeramente tiene que buscarse la transparencia de todos los actores de la sociedad, la cual generará confianza entre los actores. Para esto el diálogo, la consulta, la información clara y fidedigna y la discusión racional, son básicos para resolver los conflictos, que se generan de puntos de vista e intereses divergentes. Lo importante es explicitar los intereses de los grupos en pugna y buscar las áreas de interés común, en una perspectiva de ganar-ganar.

Es fundamental, para el progreso de la sociedad, tener y garantizar la existencia de reglas del juego claras y permanentes y organizaciones que las apliquen de una manera transparente y previsible.

Vale la pena mencionar que la sociedad norteamericana en el siglo XVIII, se encontraba en un nivel de desarrollo menor a la América del Sur y como sabemos, en un corto periodo de tiempo se desarrollan en forma espectacular, basados en su optimismo, confianza en si mismos, libertad social y de oportunidades, valorando los derechos humanos -la vida, la libertad, la posibilidad de cada cual procurar la felicidad- derechos considerados naturales por el liberalismo. Encima de esto, prevalece en la sociedad norteamericana, desde el comienzo la convicción de que el imperio de la ley, es “en sí mismo” una conquista tan fundamental contra la tendencia a la arbitrariedad latente en todos los gobiernos, que más vale soportar una ley deficiente, y aún mala, hasta poder modificarla mediante un procedimiento regular, constitucional, que admitir su enmienda o abolición por un acto de fuerza, de presión ya sea autocrático o revolucionario.

El actual  paradigma del Desarrollo Sostenible, basado cada vez más en el conocimiento, cuando nos indica que “debe satisfacerse las necesidades del presente, sin comprometer las capacidades de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades”, nos esta exigiendo también autolimitación en el crecimiento económico y poblacional. Un desafío de los próximos años es evitar la bomba poblacional.

En su aplicación operativa y empresarial, temas sobre los cuales vine trabajando el World Business Council for Sustainable Development desde 1995, el modelo de desarrollo sostenible, requiere acciones en cada una de las áreas de intersección de los tres elementos de la sostenibilidad, lo económico, ambiental y social y en el marco de lo político-institucional, como mencionamos mas arriba y se grafica en el siguiente cuadro:

 

Ecoeficiencia: En la intersección del ámbito económico con lo ambiental, operativamente las empresas trabajan aplicando  la ecoeficiencia, donde el prefijo ‘eco’ se refiere tanto a la economía como a la ecología, y busca crear más bienes y servicios, usando cada vez menos recursos y generando menos desperdicios y contaminación.

La ecoeficiencia tiende a estimular la creatividad y la innovación en la búsqueda de nuevas maneras de hacer las cosas. Consecuentemente, puede ser un gran reto para los ingenieros de desarrollo, compradores, administradores de cartera de productos, especialistas en marketing y hasta para especialistas en finanzas y control. Las oportunidades de la eco-eficiencia pueden salir en cualquier punto a lo largo de todo el ciclo de vida del producto.

La implementación de la eco-eficiencia dentro de los procesos de una empresa, trata ante todo de buscar las oportunidades. Dichas oportunidades para la eco-eficiencia pueden ser encontradas en cuatro áreas:

Primero, las organizaciones pueden efectuar la reingeniería de sus procesos para reducir el consumo de recursos, reducir la contaminación y evitar riesgos, al tiempo que ahorran costos.

Segundo, por medio de la cooperación con otras empresas, muchas organizaciones han encontrado maneras creativas para revalorizar sus coproductos. Esforzándose por lograr cero desperdicios u objetivos de producción del 100%, han encontrado que los llamados desperdicios de sus procesos, pueden tener valor para otras empresas.

Tercero, las organizaciones pueden ser más eco-eficientes por medio del rediseño de sus productos.

Cuarto, algunas compañías innovadoras no solamente rediseñan sus productos, sino que encuentran nuevas maneras de satisfacer las necesidades de sus consumidores. Estas  empresas trabajan con sus clientes y con otros grupos de partes interesadas para pensar nuevamente sus mercados, y rehacer la demanda y a sus proveedores completamente. Estas son formas diferentes y mejores de satisfacer las necesidades de los clientes.

Las empresas por si solas, difícilmente pueden lograr la eco-eficiencia. El progreso requiere ir más allá de las actividades internas de una empresa individual, requiere de una estrecha cooperación entre las partes interesadas, estado, sociedad civil y empresa. Se requiere que la sociedad cree y habilite unas condiciones que permitan a las empresas, individualmente, y a los mercados en su totalidad, ser más eco-eficientes. Los gobiernos tienen que jugar un papel importante en la creación de estas condiciones.

Actualmente, varios países y regiones han establecido planes de acción nacionales y regionales, enfocados a fomentar una sociedad más eco-eficiente y sostenible. Llegar a un consenso amplio sobre los indicadores principales de eco-eficiencia y establecer metas adecuadas, se encuentran entre los elementos más importantes que ayudarán en la transición hacia una economía eco-eficiente.

Estas medidas políticas para apalancar  las iniciativas empresariales que lleven a una mayor eco-eficiencia pueden incluir elementos tales como:

Identificar y eliminar los subsidios perversos

Internalizar los costos ambientales

Trasladar la carga impositiva del trabajo y las utilidades hacia el uso de recursos y la contaminación

Desarrollar e implementar instrumentos económicos

Promover iniciativas voluntarias y acuerdos negociados.

Responsabilidad Social Empresarial (RSE): Cuando se considera la intersección de los aspectos sociales y ambientales, entramos en el campo de la seguridad y conservación, para la gente y para el medio ambiente, es decir en el campo de la Responsabilidad Social Empresarial.

Esta responsabilidad va más allá de una simple ecuación de ganancias, más caridad o filantropía; va hacia un entendimiento mayor de las sociedades en las cuales un negocio opera mediante una forma integrativa, no solamente financiando acciones en pos del desarrollo sostenible, sino también formando parte activa de ellas. Así encontramos a las empresas dentro de un espectro amplio de asuntos, que incluyen mayor transparencia y responsabilidad, derechos humanos, códigos de gobernabilidad corporativa, ética, consultas comunitarias y manejo de expectativas, resolución de conflictos y estrategias de sostenibilidad.

Desarrollo: En la intersección del ámbito económico con lo social, encontramos el desarrollo económico y social, es decir hacer más y mejores cosas para mejorar la calidad de vida de la gente. La calidad de vida está entendida como adecuadas condiciones de trabajo y nivel de remuneración, en un entorno social y ambiental amigable.

El papel de las organizaciones privadas es lograr el progreso social y se orientan a satisfacer las necesidades humanas, por el cual esperan ser retribuidas en el mercado. Deben realizar su trabajo sin aumentar el consumo total de recursos, ni tener efectos adversos sobre el medio ambiente.

Dentro del marco político institucional mostrado en el cuadro y en la intersección de estos tres campos: económico, social y ambiental, encontramos el desarrollo sostenible.

El paradigma del desarrollo sostenible es una respuesta actual al desarrollo de la humanidad, pero al tratarse de procesos histórico – culturales, su aplicación debe tomar en cuenta las especificidades de cada región.

En el caso latinoamericano debemos mencionar que su atraso en lograr el desarrollo tiene fundamentalmente un origen político – institucional, vale decir que el subdesarrollo económico que padecemos es consecuencia de nuestro subdesarrollo político y por ello nuestro principal reto es superar esta situación, con liderazgo moderno, institucionalidad, justicia social, participación, educación, ciencia y tecnología, y fundamentalmente, con trabajo productivo, pues definitivamente la única forma de superar la pobreza es creando riqueza.

Santa Cruz de la Sierra 2003

 

 

 

 

,

Deja un comentario

CUATRO OJOS EL HISTÓRICO PUERTO DE INGRESO A LA AMAZONÍA

Fuente: Javier Méndez Vedia

EXTRACTO DEL ARTICULO

En el siglo XIX la conexión fluvial con el Beni, se la hacía por Puerto Paila, en el Rio Grande. Una crecida registrada en 1825 llevó a las aguas del Río Grande a encontrarse con el Piraí y Paila quedo inutilizado como puerto, cediendo a Cuatro Ojos la función de conectar con Mojos.

Actualmente parece sencillo llegar hasta Cuatro Ojos. Desde la Capital Santa Cruz, se recorren Warnes, Montero, Saavedra, Minero, Chané, Aguaíses, Sagrado Corazón y San Pedro, que está a unos 135 kilómetros. Se trata de la ruta soyera que, aunque asfaltada en gran parte, es peligrosa.

Hace ocho décadas, los viajeros seguían una ruta diferente a esta actual de los camiones. Para embarcarse en el Puerto pasaban a ritmo de buey cerca del río Asubicito, luego Santa Rosa del Sara, Palometas y Asubí Grande. Sesenta kilómetros de selva debían atravesar los carretoneros. Cada jornada terminaba con el misterioso canto del guajojó, que aún se oye cerca del río Palacio, que va a sumar su riqueza de peces al ya cargado Piraí, a varios kilómetros de Cuatro Ojos.

Durante las primeras décadas de la era Republicana se formó el pueblo de Cuatro Ojos. Hacia finales del siglo XIX o comienzos del XX, llegó un francés de ascendencia suiza e italiana: José Sciaroni Conil. Este francés vio el mayor esplendor del puerto. Tenía 2.500 habitantes, cuatro tiendas comerciales, oficina de telégrafo y correo. Por supuesto, se construían batelones (barcazas de regular tamaño) y lanchas.

Los productos de Santa Cruz llegaban hasta Mojos. Arroz, charque, maíz y azúcar llegaban hasta esas remotas regiones y terminaban en las barracas donde los sueños de los siringueros se apelmazaban como la hevea brasiliensis que explotaban.

Carlos Cirbián investigó que los comerciantes cruceños iban hasta Belém do Pará, en Brasil, ya en el siglo XVIII, llevando sorgo, aceite de copaibo, cuero y pieles. Regresaban con especias y otros productos de ultramar. Eran conocidos los vapores como La Estrella del Oriente, de Barriga y Compañía, y el vapor Guapay, de la casa Zeller y Mozer. “En 1899, algunos periódicos anunciaban que ya no había despachos, porque los almacenes de Cuatro Ojos estaban llenos”, cuenta el pintor. El hecho de que ahí se asentase una Capitanía de Puerto indica la importancia de este punto comercial. Por ahí llegaron las máquinas de Luz y Fuerza y uno de los primeros vehículos que circuló en Santa Cruz de la Sierra.

DECLINACIÓN DEL PUERTO

En 1912 el negocio de la goma se acabó. La planta crecía en la lejana Malasia (por entonces colonia británica), África y Ceilán. Bolivia, Brasil, Perú, Ecuador y Colombia no pudieron competir con esa producción, más barata y accesible. Lo paradójico del caso es que las semillas fueron llevadas ilegalmente de la misma Amazonia.

El pequeño puerto de Cuatro Ojos dejó de ser útil; poco a poco, las tiendas fueron cerrando y quienes se instalaron en la zona buscaron mejores ubicaciones. Era raro ver navegando a las lanchas que antes surcaban frenéticas las aguas con su carga de azúcar, charque y provisiones.

Pero la naturaleza se encargaría de dar el golpe de gracia a Cuatro Ojos. Lo recuerda Pepe Sciaroni, el único varón de los diez vástagos del francés José Sciaroni.

Pepe Sciaroni (que también se llama José) vive en Santa Cruz, es un lúcido octogenario que en 1929 tenía seis años de edad. Esa fecha es importante, porque una crecida del Río Grande depositó sus sedimentos en Los Limos, lugar con numerosos bajíos cambiantes. El Piraí, al llegar al lugar con la fuerza de las lluvias primaverales, no tuvo por dónde desembocar en su ‘hermano mayor’, como lo llama Hernando Sanabria.

El río Piraí, según explica el director del Searpi, Walter Noe Angus, ya no tiene un cauce definido que desemboque en el Río Grande. “El cauce se divide, y por eso la sedimentación ha subido”, explica.

Aunque perdió su importancia comercial, la leyenda siguió rodeando al lugar. Pepe Sciaroni Durán continuó el trabajo agrícola. Ya sabía lo que era navegar, y desde 1943 ya llevaba su producción de azúcar y café hasta Trinidad. El transporte de los productos de las casas Zeller, Elsner y de Paz Hermanos también era su responsabilidad.

Es imposible habilitar el puerto; no porque el río se ha movido más de 300 metros del lugar original, sino porque no hay una desembocadura única al Río Grande. Hace pocos años, la armada norteamericana y el Searpi estudiaron la posibilidad de habilitar el río Yapacaní como puerto de navegación. Se usaría el ferrocarril que ha quedado inutilizado entre Santa Rosa y Yapacaní. Una terminal intermodal permitiría trasladar la carga a las barcazas, que viajarían por el Yapacaní hasta el Mamoré. Los estudios de carga de sedimentos y dragado no fueron concluidos, por lo tanto, Santa Cruz quedará, por ahora, con la aspiración de tener un puerto cercano para exportar hasta la producción de la brasileña Rondonia. Mientras tanto, ahí queda, nuevamente recordada, la historia.

Nota: Enviado por Anke Arno de Santa Rosa del Sara.

,

Deja un comentario

EL CHORE Y EL SÍNDROME DE ESTOCOLMO

EL CHORE Y EL SÍNDROME DE ESTOCOLMO

Ovidio Roca
Desde hace varios años se vienen mencionando los importantes aportes de la Reserva Forestal del Chore a la preservación del ecosistema y la actividad productiva cruceña; una valiosa contribución al equilibrio climático, calidad de vida de nuestra población y condiciones adecuadas para la producción de alimentos.

Es además conocido, el negativo impacto causado por la destrucción de los bosques; al acrecentar el desequilibrio y cambio climático que hace extremos los ciclos de los vientos, sequias, inundaciones y degradación de los suelos. Todo esto como producto del destructivo proceso de cambio climático, que como el otro, afectara sustancialmente la capacidad productiva de Santa Cruz y especialmente la del Norte integrado. (1)

Hace algunos días, leí en el diario El Deber, un excelente artículo de Pablo Ortiz: “LOS COLONOS DE CHORÉ CONTROLAN LA TIERRA, SU LEY Y CAMBIAN EL CLIMA”, en el cual se señalaba:

Los ocupantes ilegales de la reserva forestal establecieron su propio régimen. No permiten el ingreso a nadie y los inspectores de la Autoridad de Bosques y Tierras y los técnicos de la Gobernación pueden sufrir agresiones si lo intentan. Nada los detiene. Las más de 30.000 personas que han invadido la reserva forestal están en un limbo jurídico. Nadie, ni el Municipio, ni la Gobernación ni el Gobierno central pueden hacer obras, fundar escuelas o postas sanitarias allí porque la ley lo impide.
Entonces, ¿cómo es posible que el casi millón de hectáreas que conforman la reserva forestal estén cuadriculadas de caminos, que los colonizadores hayan logrado contratar orugas que tumben árboles y preparen el suelo para ser cultivado a un costo promedio de $us 500 la hectárea? La respuesta puede estar en el negocio forestal. Choré es una mina de dólares avas
allada”.

Estos hechos, se los viene denunciando desde hace mucho tiempo y lo más extraño  es que las víctimas directas; los agricultores y habitantes de las Provincias Sara, Obispo Santisteban, Warnes y Andrés Ibáñez; las que sufrirán de manera frontal y directa sus efectos devastadores, no se inmutan en lo más mínimo. La explicación más plausible es que ellos padecen del llamado Síndrome de Estocolmo, donde la víctima se enamora de sus captores y ellos en este caso se han enamorado de sus depredadores.

En los años 1990, CORDECRUZ, con una donación del Gobierno alemán, a través de la KfW y un conjunto de tres empresas contratistas, elaboro un instrumento de planificación: el Plan de Uso del Suelo; un trabajo que busca normar los usos adecuados de las tierras y bosques, garantizando su sostenibilidad. El mismo fue aprobado, mediante Decreto Supremo Nº 24124 y homologado posteriormente por Ley de la República Nº 2553. Tuve la satisfacción de formar parte del equipo de trabajo, bajo la dirección de Roderich von Oven

Dentro del PLUS se contempla la Reserva Forestal del Chore, como bosque de manejo sostenible B2. Reserva que se encuentra ubicada a 160 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Cruz y que en sus inicio tenía 900.000 hectáreas, que posteriormente fueron ampliadas en otras 180.000 ha, haciendo un total de 1.080.000 ha.

De esta superficie, queda ahora con su original cobertura boscosa, menos de un diez por ciento. Se taló y vendió ilegalmente la madera,  se destruyó el bosque nativo para instalar cultivos agrícolas y de coca y como consecuencia, el negocio de unos cuantos industriales cocaleros y de la “línea blanca” internacional, destruirá nuestro hábitat cruceño. Cuando esto ocurra los cocaleros y pichicos levantaran sus bártulos y se irán a otros sitios a hacer lo mismo, pues a nadie le importa.

Según cálculos del Sr. Asín, del Centro de Educación Ambiental de la Gobernación; el Choré protege y ayuda a producir unos mil millones de dólares al año y la mitad de los alimentos del país. Esto es lo que en lo inmediato y en dólares, vale lo que están destruyendo los depredadores cocaleros en el Chore; sin contar lo que nos cuesta en destrucción del ecosistema, la biodiversidad, la falta de agua y sobretodo nuestro futuro y el de nuestros hijos; un valor inconmensurable para nuestra sociedad y nuestro planeta.

Se ha comprobado que los bosques ofrecen una oportunidad única para mitigar y adaptarse al cambio climático, pero no existe la autoridad con voluntad y decisión para cuidar de su preservación; ni aun en las zonas protegidas por ley como es el caso de la Reserva del Chore. Sabemos también que la solución para evitar el cambio climático es global y que la acción concreta se tiene que dar desde lo local. Políticas y acciones mundiales y políticas y acciones regionales, donde necesariamente nos toca actuar.

Pero problema se nos complica con el modelo de Estado plurinacional que tenemos, un Estado dualista y parcelado. Tiene una actitud totalitaria con la oposición y permisiva con los llamados movimientos sociales; en su mayoría grupos informales de avasalladores de bosques, aguas, minas, tierras y a los cuales el Gobierno concede impunidad a cambio de apoyo político.

Un  Estado que no le interesa o carece de autoridad para garantizar la seguridad jurídica y por tanto cualquier posibilidad de preservación y conservación de los recursos naturales. Por supuesto, bajo este sistema, las inversiones de largo plazo y con criterios y prácticas de sostenibilidad son inviables; ni que decir de aplicar Programas de mitigación y adaptación (2) para preservar la vida y la capacidad productiva de la región.

Como ejemplo de lo anterior; hace pocos días un grupo de interculturales utilizando maquinaria pesada, construyeron un canal para desviar las aguas del rio Grande, pretextando que defendian sus tierras y sin preocuparse del daño ambiental causado y que afectara miles de hectáreas de agricultores formales. Ellos actuaron así, siguiendo un masproverbio, que dice: “le meto nomas y que se jodan los demás”.

A nivel internacional se prepara la COP21, donde se establecerán los compromisos de los países para evitar el colapso de nuestro ecosistema, me imagino que tendremos declaraciones y pachamamadas. Pero en casos concretos e inmediatos como este Ecocidio (3) del Chore y otros, como el del rio Grande; nadie hace nada, ni se lo defiende, puesto que los cocaleros son el sustento del régimen masista y dueños absolutos de su “marka cocalera” y ante los cuales y en términos de nuestro Burgomaestre cruceño: los alcaudilis, prefectulis, directulis; tiemblan y menean las nalgulis.

ovidioroca.wordpress.com

Notas:

(1)  Negocios Ambientales, ver en (ovidioroca.wordpress.com).

(2) Adaptación: Es el ajuste en sistemas naturales y humanos, en respuesta a estímulos climáticos reales o esperados o a sus efectos; que mitiga el daño o aprovecha oportunidades.

(3) Ecocidio: Es el término utilizado para referimos a la destrucción extensa del ecosistema o de un territorio en concreto como consecuencia de la acción directa o indirecta de los seres humanos o de la industria.

, , , , , ,

Deja un comentario

OLVIDO DE LA HISTORIA y EL GRAN HERMANO

OLVIDO DE LA HISTORIA y EL GRAN HERMANO
Ovidio Roca
Se dice que la historia es la memoria colectiva de un pueblo y aquello que lo une; es por ello que los regímenes totalitarios y para someterlos, se empeñan en robarles la memoria, quitarles el espíritu y dividirlos.
Cuando olvidamos nuestro pasado y nuestras tradiciones, dejamos de ser parte de una comunidad y quedamos solos e inermes. Para lograr esta amnesia los ideólogos populistas, ya sea nazis o socialistas, cambian la historia, reescribiéndola cada día, y así anulan la cultura y el sentimiento que une a las personas.
A pesar de esto, la gente, el pueblo; lucha por mantener su historia y su cultura, manteniendo el compromiso de un futuro común y compartido. En la lucha política la oposición generalmente invita a recordar esa historia y un pasado en el que las cosas no eran tan malas como ahora, y como el revisar el pasado, conduce a rectificar el presente y mejorar el futuro, el gobierno totalitario se empeña en borrarles la memoria, en “quitarle el alma a los kharas”, como dice la Tesis de Shinahota.
Al respecto, Hannah Arendt nos explica: “El sujeto ideal del régimen totalitario no es ni el nazi ferviente ni el comunista convencido, sino el hombre para el cual la distinción entre hecho y ficción y entre verdadero y falso ha dejado de existir”.
Y siguiendo esta estrategia de cambiar la historia, últimamente en Trinidad y cuando el masismo celebraban la toma del último bastión opositor, el Gran Hermano se mandó el cuento del Inca Moxos: “Fue Moxos la frontera que resistió la invasión colonial, ahí se refugiaron los herederos del Inca Moxos, ha sido la cuna de los debates sobre la construcción de una sociedad plurinacional post colonial”.
La realidad histórica nos enseña que los mojeños vivieron en la amazonia antes de la existencia del gran Imperio Incaico; que no existió un Inca Moxos y que los mojeños, de origen arawak, no hablaban quechua.
Para mantener nuestra identidad y no dejarse amilanar, necesitamos conocer y difundir nuestros fastos e historias locales y no olvidarlos; entre estas la magnífica historia de Mojos, anterior al imperio incaico y aprender de ella.
Entre los años 800 a.c y 1200 d.c. y en la región amazónica de Mojos, trabajó y prosperó una población de más de dos millones de personas. Una gran civilización hidráulica, de la que tenemos mucho que aprender, que controló las inundaciones cíclicas y las sequías. Ellos utilizaron avanzados conocimientos de ingeniería y planificación para controlar las inundaciones y las técnicas desarrolladas para contrarrestarlas fueron los sistemas de camellones, lomas, canales y terraplenes, constituyendo impresionantes sistemas de drenaje a gran escala, asociadas a lagunas artificiales y el establecimiento de áreas de cultivo y asentamientos humanos en las partes altas de montes islas y lomas naturales y artificiales. Sus restos los podemos ver claramente cuando sobrevolamos el Beni. (*).
Los ideólogos y escribas del Estado Plurinacional siguiendo las estrategias de dominio comunes a todo totalitarismo, pretenden anular en las personas quitándoles su espíritu de resistencia y su autoestima, borrándoles su herencia cultural y su pasado. Por esto el empeño por cambiar los signos, los nombres, las instituciones, las tradiciones, las fiestas, los héroes.
Orwell nos muestra la importancia del manejo de la memoria histórica como método para manipular a las masas y en su famoso libro “1984”cita: “Quien controla el pasado, controla el futuro; quien controla el presente, controla el pasado”. Este axioma tiene una interpretación evidente: el futuro será de quienes han manipulado el pasado, hasta el punto de modelarlo a su antojo. No lo permitamos.

Nota:
(*) Consultar: Beni un pueblo de pueblos en las llanuras inundables de Mojos, en: ovidioroca.wordpress.com

, , , ,

Deja un comentario

TAXÍMETRO EN SANTA CRUZ

TAXÍMETRO EN SANTA CRUZ

Ovidio Roca

Nuevamente se menciona el asunto del taxímetro; tanta discusión de los munícipes para un tema tan sencillo, pues lo único que hay que hacer es copiar lo bueno que hacen los vecinos. Se trata de aplicar en el taxímetro exactamente la tarifa que se usa en la ciudad de La Paz y todos en paz.
Es evidente que en La Paz los costos que se incurre en un vehículo, por su topografía extrema, son más altos en combustible y mantenimiento que en Santa Cruz; pero esto no importa, vale la pena utilizar la misma tarifa, pues se trata de importar el producto de la autoridad municipal y defensa de su bolsillo que hacen los paceños.
En Santa Cruz pululan los taxistas del Chapare, de Cochabamba, de Potosí y sobre todo de La Paz, estos últimos ahora abundan mucho más empujados por el Teleférico y lo primero que aprenden; no son los nombres de las calles, ni donde queda la Plaza principal o el mercado mutualista, sino cuanto cobrar.
Cuando reclamo por la elevada tarifa, mencionando que cobran mucho más del doble que en La Paz o Cochabamba, ellos dicen: esto es Santa Cruz. Esto es Santa Cruz, significa que aquí la gente es boluda, no defiende su bolsillo y paga las tarifas más caras de Bolivia.

ovidioroca.wordpress.com

Deja un comentario

DEMOCRACIA PLURINACIONAL

DEMOCRACIA PLURINACIONAL
Ovidio Roca
Relato sobre las trágicas ocurrencias en la vecindad de cocalandia, comarca donde los dólares no crecen en los árboles pero si en los arbustos, esperando que nuestros nietos y bisnietos entiendan lo que nos sucedió y no debe repetirse.
Es muy común el deseo que alguien satisfaga nuestras necesidades en lugar de hacerlo con esfuerzo y responsabilidad propia; por eso escuchamos con satisfacción las promesas y ofertas de un futuro mejor (aun sin la seguridad de que estas serán cumplidas), pues la esperanza es siempre más atractiva que la realidad.
Esto nos ayudaría a explicar el por qué los pueblos eligen gobernantes populistas, maestros en endulzarles los oídos y también el por qué no quieren enterarse (pese a la experiencia propia y de los vecinos) que cuando se acaba la riqueza producida anteriormente, se acaba la fiesta. Poco les interesa adoptar y promover las prácticas y la cultura del trabajo, el ahorro y la creatividad propia de los países prósperos y productivos, aquellos donde quieren migrar luego en busca de mejor vida.
Una vez más la fiebre del populismo se extiende por Latinoamérica, con su versión sesgada de una democracia electorera y permanente reelección de sus caudillos. En Bolivia ocurre lo propio con su versión plurinacional, que se caracteriza además por su énfasis étnico, sindical y corporativo, y donde siguiendo el libreto se impone la masa con sus intereses inmediatos y se atropellan los derechos humanos e individuales.
En cocalandia, la anarquía y el estatismo conviven: por un lado grupos sindicales y corporativos que se manejan bajo sus propias normas y por otro; los dueños del Estado plurinacional burocrático y centralizado. Un tercer componente son las reducidas clases medias con ideas democráticas; ellos son más o menos liberales e individualistas pero carentes de organización y viven asediadas por el estatismo y el sindicalismo.
Esto tiene ocurrencia en un país de economía primaria y de bajo nivel tecnológico; extractivista y mercantilista, que no logro establecer una economía industrial y se maneja bajo un modelo económico dual, en el que conviven: emprendedores informales (viven al margen de las leyes) y cuya fuente de recursos se vincula con el circuito de la coca, el contrabando, el comercio informal, y por otro lado, quienes usan el estatismo para su beneficio (viven del Estado).
Todo esto en un Estado en el cual, con el producto industrializado del negocio cocalero se financia y facilita la economía informal de contrabandistas, chuteros, cooperativistas mineros, comerciantes y negociantes de toda laya, que se expanden por todo el país y allende las fronteras.
El grupo palaciego populista, de mestizos blancoides, maneja tanto el aparato del Estado como al presidente indígena, quien disfruta a lo grande de su rol. Los palaciegos con gran habilidad política y vinculación internacional, especialmente con el Foro de Sao Pablo, han copado y bastardeado las instituciones republicanas y las centralizan en manos del Ejecutivo; manejan el aparato del Estado y sus mecanismos de coerción y captación de recursos económicos y están absolutamente convencidos que son los propietarios de las instituciones y sus bienes, los que usan a su arbitrio. Una muestra de ello es que se informa oficialmente a la población que solo destinaran dineros, que son públicos, cuando las autoridades locales sean afines y tributarias al grupo de poder.
Esta percepción es aceptada y favorecida en el país por la generalizada creencia de la población, producto de la mentalidad estatista que ha prevalecido en el país; que quien asume, quien gana o compra una función pública, lo hace como propietario de la institución y sus recursos. No se percatan que en los países de democracia avanzada, las personas que ejercen los cargos públicos lo hacen como servidores públicos, funcionarios que son pagados por los dineros del erario nacional para administrar las instituciones con honestidad, eficiencia e idoneidad y en beneficio de la ciudadanía.
En su práctica gubernamental, el grupo de poder aplica siempre el mismo libreto; una política económica estatista, irracional y perniciosa y que funciona mientras existen recursos que gastar y gocen de las ventajas circunstanciales de los altos precios de las materias primas. Como verdadero gobierno populista, prometen falazmente una distribución igualitaria de la riqueza que no produjeron; contrario al liberalismo y el sentido común, que indica que los ingresos se producen y se ganan.
A su paso destruyen el sector productivo nacional, generando inseguridad para la propiedad privada; aplican mecanismos para controlar las exportaciones de las empresas; manejan la política cambiaria promoviendo el contrabando y desincentivando a los exportadores; expropian empresas, las burocratizan y las quiebran; hacen inversiones con grandes sobreprecios en proyectos mal diseñados y peor localizados y solo guiados por las comisiones y algún interés regional, por lo general cocalero. Con todo esto, se afecta a las empresas productivas, se incentiva la informalidad y se destruye la producción.
Como producto de esta nueva realidad económica y política, actualmente se encumbran en conflictivo equilibrio, dos grupos sociales; los indígenas aimara quechua y el grupo mestizo palaciego. El mito de lo indígena lleva al Presidente a afirmar en sus declaraciones internacionales: “en Bolivia mandamos los indios”. Una afirmación errónea, pues debería decir: aquí manda un grupo palaciego blancoide y algunos mestizos aimaras asimilados que los sirven.
Los ideólogos plurinacionales manipulan la opinión pública: con las mayorías indígenas usan el discurso indigenista y con prebendas captan a los movimientos sociales y grupos de interés corporativo para afirmar su poder. Hacen crecer una burocracia estatal donde los más incompetentes son los que administran las empresas e instituciones y a su vez, como parte de la estrategia de control territorial, el gobierno cocalero moviliza desde los andes hacia las llanuras a grupos de colonizadores “mitimaes aimaras y quechuas” para ampliar su dominio territorial, político y económico sobre las regiones mestizas del oriente.
Para manipular a los indígenas, los ideólogos populistas usan hábilmente el mito del presidente indígena, muy conveniente en un país de mayoritaria raigambre aimara y quechua y con el cual muchos se sienten representados y reivindicados. Se trata además de un líder que surge desde las bases sindicales, de una realidad económica emergente, la de los Sindicatos y Federaciones de cocaleros, el nuevo poder económico de los grupos informales que son mayoría en el país.
A continuación, los emborrachan de pachamamismo y para ello en los actos oficiales que se realizan cotidianamente, utilizan prácticas ritualistas, culturalistas y folclóricas (fruto del sincretismo de lo aimara y quechua con lo occidental) y así vemos, para la foto, a la nueva oligarquía indígena andina con vestidura presuntamente autóctonas y el infaltable sombrero europeo, que asumen erróneamente como marca de lo indígena.
Como todos los populistas, sufren de la alucinación del presente, por la que piensan en términos lineales y no ven las consecuencia más allá del aquí y ahora, o quizá no les importe, pues como alguien dijo en Francia, “después de mi el diluvio”.
Hasta ahora y en Bolivia, este modelo populista que algún llunku llama Evonomics o el milagro boliviano, ha funcionado gracias a anteriores decisiones de inversión y actuales altos precios de los hidrocarburos y materias primas; más el hábil uso que hacen del Presidente Morales, un icono que expresa con gran éxito los mitos, deformaciones y falencias del país y que los ideólogos populistas manejan a su arbitrio.
Después vendrá el diluvio y si queremos preservarnos y sobrevivir necesitamos construir una alternativa, un gran “arca” democrática y ahí precisamos de las universidades, los intelectuales, los políticos honestos y sobre todo de la ciudadanía democrática, para generar un gran alternativa al populismo cocalero y evitar el desastre anunciado.
ovidioroca.wordpress.com

, , , , , ,

Deja un comentario

DESCUBRIMIENTO DEL ARBOL

DESCUBRIMIENTO DEL ÁRBOL
Ovidio Roca
Como muchos vecinos, aprovecho la madrugada para ir al Parque de la ciudad donde nos reunimos cada día para disfrutar al menos una hora de la frescura y el bello paisaje que nos regala la vegetación existente. También para caminar y hacer algún ejercicio que nos mantiene lejos de los hospitales y clínicas.
Son épocas del cambio climático, en las pocas cuadras que camino hasta llegar al Parque, los ardientes rayos de un sol rojo me caen a plomo y eventualmente recibo el golpe de ráfagas de viento caliente y contaminado. Cuando llego al lugar y camino bajo los tupidos mangos, siento que todo cambia, el resplandor del sol se atenúa, la temperatura baja al menos cuatro grados y se puede respirar con facilidad y agrado; sin olvidar la sinfonía de los tordos.
Es el descubrimiento del árbol; un Parque sin arboles no sirve y por eso son valorados aquellos que fueron antiguas quintas llenas de árboles viejos y frondosos, los que se expropiaron para la ciudad.
Hace un tiempo los vecinos del Plan 12 de Hamacas veníamos comentando que, se habilitaría la extensa área verde existente y que colinda con la Avenida Principal” del barrio, construyendo allí un Parque municipal. Es un área de alrededor de dos hectáreas con algunas áreas de vegetación alta, una pequeña laguna hoy seca, pero con una hermosa y tupida arboleda a su alrededor.
Los antiguos pobladores decían que el Plan de Uso del Suelo había calificado esta área para Parque. Lamentablemente, hace unos días una topadora entro al área y arraso el terreno, luego pusieron un cartel de Propiedad en Venta.
No tengo certeza, salvo el relato de los antiguos vecinos, de que el área en cuestión este destinada a Parque y no vivienda o puede que luego cambiaron el uso del suelo para valorizarlo como área habitacional. Lo que si se, es que la Alcaldía recibe un millón y cuarto de dólares por día y esta es una ciudad que necesita oxigenar y enfriar su espacio por lo que hacen falta más áreas arboladas, por lo que podría hacer un favor a los vecinos mejorándoles su hábitat y su humor.
Simplemente gastando menos en gigantografias del Alcalde, pueden comprar el terreno y hacer felices a los tordos, los tiluchis y a los cruceños.

ovidioroca.wordpress.com

, , ,

Deja un comentario