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VIVIR Y HACER “OTRAS COSAS” EN EL TIPNIS

Ovidio Roca

La Prensa destaca permanentemente las noticias del avasallamiento del Tipnis y últimamente sobre la invitación del Presidente a dos  Exmandatarios, para conocer la vida selvática y practicar como “hacer del cuerpo” en el monte, es decir defecar.

Como está relacionado con esta área envío el relato publicado el año 2011, de una educativa visita que realice hace sesenta años por los ríos Isiboro y Sécure. Esto fue mucho antes que al área se la declare Territorio Indígena y Parque Nacional (TIPNIS)  y la invadan los cocaleros. Aquí va:
VIDA COTIDIANA CON LOS CHIMANES

Publicado por ovidioroca en Entorno y vivencias personalesPueblos Indígenas tradicionestipnis el 12 septiembre, 2011 |

VIDA COTIDIANA CHIMAN
(El mundo indígena antes de los misioneros, los antropólogos, las ONG,s y los cocaleros)
– Ovidio Roca – 30.3.2011

Para conocer los ríos del Beni, el año 1958 me “cole” a una exploración en busca de uranio hacia las nacientes del Isiboro, a la que partimos desde Trinidad. Navegamos el Ibare hasta el Mamoré, entramos por la boca del Sécure y finalmente llegamos al Isiboro, que en esa época era una región poco conocida, pues aún no habían ingresado los cocaleros al chapare y sus alrededores. Actualmente esta región constituye el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Secure, TIPNIS

Luego de algunas semanas, navegábamos el curso alto del río Isiboro, cerca del arroyo querosén. En la oración avistamos un caserío que según Pablo Noe, trinitario de Puerto San Lorenzo, era de indígenas Chimanes. El motorista encostó al borde del barranco y ató fuertemente la canoa, subimos hasta las chozas para compartir con la gente, poner fuego, comer algo y pasar la noche. Al día siguiente encontramos la canoa colgada en la empinada barranca y el motor de fuera de borda hundido. Las aguas habían bajado por lo menos dos metros durante la noche, lo que no es normal en los ríos de la llanura y aprendimos que es lo frecuente en el curso alto. Aquí las lluvias en las cabeceras hacen subir el nivel del río y luego las aguas escurren rápidamente y bajan de nivel en pocas horas.
El motor no funcionaba y se habían perdido las herramientas, ante esto el motorista partió navegando “a bubuya” hacia Puerto San Lorenzo donde había quedado la embarcación de motor de centro en la que vinimos hasta allí y donde contaba con los elementos para reparar el de popa.
Decidí quedarme con los Chimanes y armé mi carpa y mosquitero cerca del caserío de chozas de tacuara y techo de patujú, donde me quede por casi un mes, acompañado de Pablo que hablaba castellano y más o menos se hacía entender por los Chimanes.
Participábamos en la vida de la tribu, eran doce personas, había dos “seméndalas” muchachas a las que ya le había crecido el cabello luego de ser rapadas a su primera regla y estaban listas para elegir pareja.
Los acompañaba y aprendía de ellos que conocían el monte y ríos y sabían utilizar eficientemente los recursos que les daba la naturaleza y de ellos se abastecían, pues aún no habían llegado los antropólogos y misioneros.
Las mujeres hacían chapapas (parrilla de palos) elevadas sobre el rescoldo de la fogata para recibir el humo y el calor suave. Sobre la parrilla ponían lo que habían conseguido cazar ese día, especialmente pescados y monos. El proceso duraba varios días y poco a poco los monos se abizcochaban y volvían negros. Me daba una sensación extraña ver estas formas humanas colgando de las tijeras del techo de las chozas. Igual sucedía con los pescados, y es la forma en que conservan el alimento (pues carecen de sal para hacer charque) para cuando no hay posibilidades de tener carne fresca.
El pescado, los patos y pavas que cazan, los cocinaban en la fogata, junto a las yucas. Los pescados son envueltos en hojas de patujú y luego son cubiertos totalmente con greda (arcilla), así protegidos lo ponen al lado de las brasas durante algunas horas y resulta un manjar delicioso. Las aves las cubrían directamente con greda sin sacarles las plumas pues estas salen cuando se saca la cubierta de arcilla, quedando la presa limpia. El resultado es excelente, salvo la mala impresión de comer los animales sin sacarles las tripas. Yo tenía un manjar especial, la sal, que se peleaban para les regale un poquito.
Otra delicia son los gusanos trochos; se sacan de las palmeras caídas, cuando apegando el oído al tronco se escucha un ruido como si estuvieran rascando es la señal que están grandes y listos para comerlos. Se los saca y se los ensarta en un jipurí y se pone a las brasas, son deliciosos. También se comen crudos agarrándolos por la cabeza, pero no me gustaron. Los gusanos de caluchas se comen crudos, estos son sabrosos y de un sabor dulzón y a coco.
La pesca se hace con arco y flecha. Tenían y fabricaban diversidad de flechas, una para cada tipo de animal y aun para tirarles (desde la hamaca) a los muchachos para que no molesten, estas tenían una punta redonda.
Para las flechas usaban como asta o varilla la flor de chuchio y para la punta, madera de chonta. Los dos extremos del asta (donde van las plumas y donde se inserta la punta) es atado fuertemente con un cordel de fibras retorcidas y para asegurarlo y que la atadura no se mueva lo impregnan con resina de mururé. El tamaño y forma de las puntas y el grosor del asta de la flecha varían. Fabrican flechas para pájaros, estas son delgadas y de punta fina. Para los monos tienen las más aguzadas y con dos aletas como las púas de la raya. Para cazar taitetú, son más fuertes y la punta la hacen de tacuara de manera que al herir el animal este se desangre por la punta acanalada de la flecha. El problema es que hay que seguir al animal hasta que éste ya no puede caminar. De todas maneras tienen todo el tiempo para eso. Para los pescados la punta es en forma de tridente y con aletas o ganchos bien aguzados.
La chicha “patacada” de yuca es la bebida más apetecida. Se cocina la yuca, se la mastica para ensalivarla y luego se la deja fermentar por varios días en unas tinajas bien tapadas. Con la borrachera que esta produce uno se olvida de todo bicho que camina, vuela y pica.
El vestido es de corocho, la corteza de un árbol alto parecido al higuerón. Se busca un árbol grueso y se saca la corteza en forma de una sábana. Se lo sumerge en el arroyo durante unos días y luego se empieza a machacar cuidadosamente golpeando con un mazo de madera. En poco tiempo queda flexible como si fuera una tela. Se dobla la tela por la mitad y se hace un corte para pasar la cabeza, luego se sujeta con un cinto de fibras tejidas concluyendo así el atuendo. Había algunas mujeres con inclinaciones artísticas que le ponían color y algunos adornos, pero no era común.
Para espantar los mosquitos y marigüis, se usa una especie de cola de caballo que se fabrica con el pedúnculo del racimo de motacú. Se lo corta y se lo pasa por las brasas, luego se saca las cáscara verdosa y se empieza a machacar con cuidado y en poco tiempo teníamos con que azotarnos los pies y la espalda y así espantar a los bichos.
Cerca del caserío, en una loma al lado del río, tenía su choza un guarayo viejo que se asumía como chaman y practicaba la curación con yerbas, fricciones con aceites, chupar y escupir los males, sobas y otras artes. En la choza tenía un mosquitero de lienzo, grande y cuadrado, allí llevaba a las muchachas para hacer la sanación que duraba bastante tiempo; a las viejas las curaba rápidamente y al aire libre, en la estera colocada bajo un frondoso tajibo.
Cada cierto tiempo llegaban en canoas algunos enfermos para ser curados, con tomas de aceite de raya o de caimán o fricciones con “untos” de manteca de tigre y luego cubiertos con hojas de macororó.
Como el plan del gobierno es volver 500 años atrás, vale la pena estar preparados por lo menos con la gastronomía.

Chimanestradiciones indigenas

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LAS UTOPÍAS DEBEN CONTINUAR GUIANDO EL CAMINO

Ovidio Roca

Hablar y opinar sobre ecología y protección del ecosistema tiene enfoques y vivencias diferentes si lo hacemos desde las oficinas de un Institución Pública, una ONG, los salones de una empresa o si somos vivientes en una pequeña comunidad, por ejemplo en el TIPNIS.

Engels decía en lenguaje común: “No se piensa lo mismo desde una choza que desde un palacio”. Marx, más al gusto de nuestro Licenciado, explicaba: “No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.”

Cuando nos encontramos en condiciones precarias de acceso a la alimentación, la educación y la salud y vivimos prácticamente al día; lo que nos interesa es sobrevivir y cuando algún actor interesado nos ofrece solucionar nuestras carencias, queremos creerle y definitivamente le creemos; y no interesa y tampoco sabemos a qué costo nos llegará esa ayuda. Esto ocurre con esas famosas consultas a los pueblos originarios quienes necesitan creer en las promesas y responden lo que los encuestadores oficiales quieren escuchar y anotar.

Los interesados, agentes políticos, empresarios, negociantes hablan a los indígenas; de caminos, escuelas, hospitales, de bonos y prebendas. Luego detrás de ellos vienen los cocaleros, los madereros, cazadores, agricultores y ganaderos, que transforman rápidamente su entorno ecológico y forma de vida y los excluyen dejándolos en la miseria. De la misma forma ha sucedido con otros mega proyectos y la carretera condenará, en este caso, a poblaciones indígenas yuracarés, mojeñas y chimanes, algunas de ellas con escaso contacto con el mundo externo, a su desaparición porque eso además interesa a los nuevos colonizadores cocaleros.

Por otro lado, y esto debería interesar al mundo, la famosa carretera por el Tipnis destruirá irremediablemente un ecosistema de alta biodiversidad y en muchos casos ni siquiera estudiado, que se perderá antes de siquiera determinar su valor.

Sin embargo la forma de preservar depende de acciones practicas; hay que dar valor económico al ecosistema y se debe tener un dueño y responsable del territorio, pues como sabemos “lo que es de todos es de nadie”.

Y la población del mundo que recibe los beneficios ambientales, debe colaborar económica y técnicamente con el mantenimiento y preservación del ecosistema de estos bosques nativos y su ecosistema, pues hay que pagar por la fijación de carbono, la protección de los bosques y el tesoro que significa la biodiversidad para la ciencia y para el hombre.

DE LAS UTOPIAS
Las utopías sustentables deben seguir guiando el camino a seguir, como aquellas amazónicas de El Dorado y la Loma Santa; y las poblaciones que viven en esos territorios y otros con que cuenta el país, pueden cuidar de estos espacios y vivir allí con otros que quieren seguir el mismo modelo de vida,  más vinculada con la naturaleza, una forma de vida de trabajo para cubrir las necesidades mínimas y  no consumista y en un territorio donde no se introducen especies exóticas, ganaderas o agrícolas.

Para ello se debería apoyar al diseño de un modo de vida amable y ecológico en la zona y facilitar la vida de quienes actualmente viven allí y para los que desean hacer ese tipo de vida; vida natural, lejos del consumismo, pero no de la moderna tecnología ambiental y productiva.

Se trata de implementar una modalidad de vida sin superpoblar el territorio, con pequeñas comunidades dispersas que no afecten y contaminen el ecosistema y siguiendo la filosofía de la naturaleza y el Dios de Spinoza, combinado culturas ancestrales con la más moderna tecnología. Tecnologías limpias para construir viviendas adecuadas, producir alimentos, medios de transporte, comunicación satelital, servicios de educación y salud. Para el transporte y el solaz existen cientos de ríos que se pueden utilizar, son las carretas naturales y no se necesita más, quizá unos drones.

EL ESTADO PLURINACIONAL CONTRA LA MADRE TIERRA
El ataque a la madre tierra y contra el ecosistema, motivado por intereses económicos y geoestratégicos, viene desde tiempo atrás. El año 2011 se reunieron Evo y Lula en Villa Tunari, ambos llevaban collares de hojas de coca para celebrar con la Empresa brasileña OAS y los cocaleros el inicio de la carretera de Villa Tunari San Ignacio de Mojos. Esta carretera de 306 Km fue directamente adjudicada a la Empresa OAS de los amigos de Lula, por la suma de 415 millones de dólares.

Para los cocaleros y su Presidente, el TIPNIS es estratégico pues queda en el área de expansión de cocales, lo que  los brasileros llaman la “estrada da coca” y otros la “rodovía do narcotráfico”, y une Villa Tunari del Chapare, con Mojos y las vías hacia La Paz y Chile y por el otro lado con Trinidad, Santa Cruz y Brasil.

Después de su primer intento fallido, ahora el MAS pretende aprobar una Ley, la Nº 266/2017-2018 de Protección, desarrollo integral y sustentable del territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS)”, con la que se pretende eliminar la Ley 180 y la intangibilidad de esa área protegida y territorio indígena. Por esta vía luego viene la migración de cocaleros que amplían sus áreas de cultivo y traen productos químicos para el cultivo y la industrialización de la coca cocaína y de los mineros, madereros, ganaderos que irrespetan la cultura y usos y costumbres de los pueblos originarios arawacs de la amazonia.

Más grave aún, detrás de la carretera vendrán, no sólo nuevos colonizadores, sino también las empresas petroleras, madereras y el narcotráfico, proceso que de hecho ya ha comenzado, con la complicidad del Estado colonizador y cocalero.

La respuesta de los dirigentes de la Subcentral Tipnis ha sido: “No vamos a permitir que se agreda a nuestro territorio con la abrogación de la Ley 180. Tomaremos medidas como autoridades, dentro del territorio”.

Ahora lo que corresponde a la sociedad civil nacional e internacional es dar una solución económica y permanente, valorizando los bosques y la biodiversidad y pagando por ello.
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ECONOMIA CRECIMIENTO Y CAMBIO CLIMATICO EN EL DIA DE LA TIERRA

Ovidio Roca

Es cada vez más evidente, que nuestro ecosistema no aguanta una economía y una población en constante crecimiento y pese a ello seguimos enfrascados en un modelo consumista y de incremento continuo y acelerado; en este nuestro único Planeta de recursos finitos.

El Día de la Tierra  es celebrado en muchos países el 22 de abril; esta es una iniciativa promovida por el Senador estadounidense Gaylord Nelson, que busca crear una conciencia común a los problemas de: la superpoblación, la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales. Todo ello se lo hace para proteger la Tierra y: “a nosotros mismos, de nosotros mismos”.

Somos producto de las circunstancias, un gran meteorito liquidó a los dinosaurios y permitió que unos pequeños mamíferos prosperaran. A fines de la era glaciar, que concluyo hace doce mil años, los homínidos abandonamos los árboles, salimos del África e iniciamos nuestro periplo terrestre y acuático para conquistar y poblar el planeta. El tema es irónico, hemos sido demasiado exitosos, dominamos y superpoblamos la tierra y estamos destruyendo el ecosistema en el cual surgimos y al que estamos adaptados. Siguiendo el proceso evolutivo, lo natural es que surjan otras especies que se adapten mejor a las nuevas condiciones ecológicas del cambio climático que venimos produciendo, con esta nuestra actitud consumista y depredadora.

Los ambientalistas y ecologistas afirman que la conservación del medio ambiente no es posible sin reducir la producción económica, la cual es responsable de depredación de los bosques, de los recursos naturales y la destrucción del ecosistema, por mantener un consumo por encima de la capacidad de regeneración natural del planeta.

Nuestra actual economía orientada por el consumismo, funciona como una bicicleta que si no se pedalea rápido se cae. Para poder equilibrarla y avanzar, la respuesta lógica es ponerle otra rueda y reducir la velocidad; el reto por tanto es vivir mejor, con menos bienes y con mayor calidad de vida.

Desde hace rato se viene postulando el “decrecimiento”, una corriente de pensamiento político, económico y social, favorable a la disminución controlada de la producción económica, que busca establecer una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, pero también entre los propios seres humanos. Se trata de sustituir los valores globales, individualistas y consumistas por valores locales, humanistas y de cooperación; tener una forma sencilla de vida, pero con calidad, que busca evitar el consumismo y el despilfarro desechando esa moda de la obsolescencia planificada de los bienes y productos.

El problema es que los seres humanos por nuestro afán consumista y siguiendo nuestro propio interés, seguiremos  utilizando los recursos y especialmente los combustibles que sean más baratos y cuesten menos, al margen de cualquier consideración ecológica, por lo que la solución debe enfocarse pensando en nuestra psicología, especialmente en aquello que dice: “el órgano más sensible del hombre es el bolsillo” y trabajar permanentemente en el cambio de hábitos de vida, de consumo y enfocados en el ahorro de materias primas y recursos naturales.

Más allá de convenios internacionales voluntarios y de control de emisiones, es necesario centrarse la investigación y generación de energías renovables que sean más baratas que la de los combustibles fósiles. Vale la pena recordar el acuerdo de Paris sobre el cambio climático, que se firmó con gran pompa, por razones de negocios se le dio una trumpada y se lo abandono.

Una energía barata y no contaminante sería una respuesta eficaz al cambio climático y aceleraría la reducción de la temperatura de la tierra. El 22 de Abril día de la Tierra, es una buena ocasión para pensar en todo esto y de ser posible hacer algo.

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COLONIZACIÓN ÉTNICA Y COCALERA DE LAS TIERRAS DE LA AMAZONIA

Ovidio Roca

La estrategia de dominación masista, se gestiona en varios frentes y mediante diversas prácticas, tanto en lo ideológico discursivo, como en lo geopolítico con la toma y control del territorio. Esta apropiación del territorio se la realiza, tanto por sus potencialidades económicas como por su valor geopolítico y cultural, pues de lo que se trata para el MAS y los pueblos andinos, es ampliar su espacio vital y dominar a los pueblos orientales que se resisten su proceso de cambio colonizador.

Confrontando el concepto moderno de ciudadanía, el modelo totalitario del MAS utiliza el racismo, la identificación étnica de las masas populares con el caudillo, así como el manejo demagógico que hacen los ideólogos estalinistas de las masas, doblegando así a la población mestiza y grupos no afines a su visión populista y comunitarista, en procura de lograr la dominación del país y la apropiación del aparato del Estado; esto recuerda lo mencionado por Samuel Huntington en sus escritos sobre el Choque de Civilizaciones.

Uno de los frentes de batalla de este proyecto está en las tierras y bosques de la amazonia, de las que se apropian mediante la colonización, el traslado poblacional (mitimae) y la anulación de los oriundos, generando a su paso un masivo ecocidio.

Con la aplicación de este modelo el MAS avanzo rápidamente y tienen el control de todo el país; han tomado las tierras y las distribuyen a sus seguidores fieles y de esta manera los pueblos andinos, que en la época precolombina no pudieron penetrar y dominar la amazonia por la fuerte resistencia de los arawaks, ahora lo hacen apoyados por las federaciones de cocaleros y la mama coca.

El Estado Plurinacional, para la exportación, maneja un ampuloso discurso ecologista, pachamamico y de la madre tierra, pero impone sobre los bosques y selvas, la práctica ancestral de los pueblos andinos, cuya visión del bosque es la de lo salvaje, purum llacta. Un monte que debe ser  “civilizado”, tumbado y arrasado para luego realizar actividades agropecuarias.

La visión andina considera que el monte es salvaje sin la coca, “purum coca coca”,  y debía controlarse y civilizarse con cultivos de coca para uso ritual, el “mallki coca coca”. Esta práctica es ahora reformulada, ampliada y reforzada por el interés mercantilista de la producción cocalera, materia prima de la cocaína; un cultivo que permite grandes ganancias con poco esfuerzo.

En la época de la Republica, se avanzó grandemente en la legislación ambiental y de manejo de bosques; esto con la  ley del medio ambiente, ley forestal, plan de uso del suelo, protección de cuencas, creación de parques ecológicos, reservas  forestales, concesiones forestales y sobre todo con seguridad jurídica para la propiedad, las concesiones y las inversiones. Fue durante esos años que Bolivia logro la mayor área de bosque bajo manejo forestal certificado, a nivel mundial.

Mediante la Ley Forestal, los bosques fueron dotados bajo concesión de manejo sostenible a empresas madereras, las que lograron luego el sello verde de reconocimiento internacional por su buen manejo. Actualmente estos bosques, en su gran mayoría, están siendo tomados por los campesinos andinos llamados “interculturales”, por acciones de hecho o al amparo de normas legales fabricadas a la medida. Lo evidente es que estos bosques, han sido destruidos por el chaqueo ilegal e impune de los colonizadores con apoyo y poder político. En las cercanías de Santa Cruz podemos verlo en el Choré, Amboró y Guarayos.

La destrucción del sector forestal era indispensable en la estrategia geopolítica del gobierno para ampliar su espacio territorial, tomando las tierras y los bosques de la amazonia y el chaco y  trasladar allí a los campesinos andinos. Siguiendo esta estrategia ya tomaron las tierras del Norte amazónico: Provincias Ballivián, Moxos, Iténez y Marbán del Beni y Provincias Sara, Ichilo (El Choré), Guarayos y avanzan hacia el Bajo Paraguá, en Santa Cruz. Todo esto como parte de la ejecución de su estrategia geopolítica de ocupación del territorio hostil a su proyecto populista y comunitarista.

Hoy constatamos que luego de la destrucción del sector forestal, que era la primera barrera para el avance masista sobre las tierras bajas, quedan en esta temática, solo dos objetivos pendientes: el avasallamiento de los territorios de los indígenas orientales y luego ocupar los parques nacionales; ambos objetivos están en marcha, no otra cosa significa las gestiones del masismo para cambiar el estatus legal del Tipnis y otras áreas protegidas.

Como dato ilustrativo: El año 1997 existían 89 empresas forestales y 5.8 millones de hectáreas bajo manejo sustentable; el año 2016: 20 empresas y 2 millones de hectáreas bajo manejo sustentable y cada año son menos.

Las anteriores cifras del decrecimiento de las áreas bajo manejo forestal son reveladoras,  a ello, hay que agregar lo efectos socioeconómicos por el cierre de más de 4.000 empresas pequeñas, medianas y grandes y el despido de más de 25.000 trabajadores, según datos de las entidades gremiales del sector forestal.

Actualmente, según la Cámara Forestal, cerca al 60% de los productos de madera que consumimos en el país provienen de importaciones, las mismas  que llegan al país favorecidas por la destrucción de las concesiones, la sobrevaluación del peso boliviano y la quiebra de la industria maderera.

Vale la pena reiterar y enfatizar, que es la vigencia de la seguridad jurídica y la existencia de instituciones eficientes y confiables lo que incentiva y viabiliza  las inversiones productivas y a largo plazo, así como la innovación y los nuevos productos tecnológicos que nos hacen competitivos.

De esta manera se complementan las visiones tradicionales andinas que buscan “civilizar”, cocalizar, el bosque y ampliar su territorio; y la de los políticos estalinistas que manejan el Estado Plurinacional, quienes pretenden la dominación total del país y de su gente.

En la antigüedad los pueblos indígenas aimaras y quechua, vasallos del Imperio Incaico fueron resistidos por los indígenas arawacs de la amazonia, posteriormente fueron avasallados por los colonizadores europeos, para terminar ahora como instrumentos del masismo.

Refiriéndose a las políticas forestales del Gobierno, escribe Wilfredo Rojo miembro de la Cámara Forestal: ” Primer paso logrado, sector forestal destruido”.

A lo que agrega Santos Noco Choco; si los pueblos orientales no despiertan, los masistas: “No dejaran árbol sobre el suelo, ni camba libre sobre la tierra”.

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NOSOTROS Y EL CAMBIO CLIMATICO

Ovidio Roca

La Declaración Universal de Derechos Humanos, actualmente solo protege a quienes escapan de la violencia, de la guerra, pero no del cambio climático, aunque  actualmente el cambio climático es el que más nos afecta y afectará.

El Consejo Noruego para Refugiados, informa que en el 2015, más de 19.2 millones de personas huyeron de desastres ambientales y que esos desastres desplazan entre tres y diez  veces más personas que los conflictos o las guerras en todo el mundo. A su vez la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) pronostica que el año 2050 habrá 200 millones de migrantes ambientales.

De seguir el ecocidio actual, en los próximos años el aumento de la temperatura global se incrementara en 3,1 grados centígrados y para el año 2.100 significara un aumento del nivel del mar de unos 0,73 metros, lo que causara inundaciones en vastas áreas costeras.

A pesar de las informaciones de ambientalistas y científicos, en los últimos tiempos se ha iniciado una campaña para convencer al mundo que no existe el cambio climático y por tanto se puede seguir haciendo negocios emitiendo gases de efecto invernadero, de carbón, de petróleo y continuar contaminado los océanos, depredando los bosques y eliminado la biodiversidad, hasta que solo queden los animales considerados útiles al hombre y grandes productores de metano: vacas, cerdos, gallinas, perros y gatos y esto responde al interés económico de muchos países y empresarios que para promover sus negocios están dispuestos a rifar nuestro futuro; por supuesto si la sociedad se lo permite.

Durante su campaña electoral Trump comentó que el cambio climático es un cuento chino; posteriormente ya electo Presidente del país más poderoso del planeta  y segundo gran contaminador después de china, al ser preguntado si creía que la actividad humana estaba conectada con el cambio climático respondió cantinfleando: “Bueno, Creo que está parcialmente conectada. Hay algo, un poco. Depende de cuánto. También depende de cuánto les va a costar a nuestras empresas. Tienes que entender que nuestras empresas no son competitivas ahora mismo”.

Otra cosa será cuando Trump asuma el cargo y ponga los pies en la cancha; por lo que existe la posibilidad de que si percibe que el desarrollo sostenible es un buen negocio, lo apoye y promueva sistemas productivos menos depredadores y contaminantes y más sustentables y ecológicos.

Esto es deseable, pues lo mejor para todos es avanzar hacia una economía sostenible, haciendo negocios sostenibles y utilizando tecnologías novedosas y amigables con el ecosistema.

En la historia de la tierra han existido ciclos que afectaron drásticamente los fenómenos atmosféricos con dimensiones apocalípticas; durante millones de años, el planeta ha sufrido largos periodos de sequía, lluvias torrenciales, inundaciones, calentamiento, enfriamiento,  huracanes, terremotos, meteoritos, erupciones volcánicas y esto seguirá ocurriendo.

La especie humana surgió porque se dieron condiciones ambientales adecuadas para nuestra vida y si estas condiciones desaparecen, será casi imposible que nos adaptemos. A pesar de conocer esto, como consecuencia de nuestro accionar cada día vemos como se agudizan los cambios en los patrones climáticos a los que estamos adaptados y no nos damos por advertidos de la necesidad de cambiar nuestra destructiva utilización del ecosistema planetario.

El tema ambiental no solo es un asunto de calentamiento global, es de ámbito integral y nuestro objetivo central es evitar la destrucción del ecosistema al que nuestra especie está adaptada: clima, temperaturas, régimen de lluvia, entorno natural, biodiversidad, glaciares en los polos y montañas, etc.

Diversos estudios confirman que la explotación forestal, el desbosque indiscriminado para la agricultura, las especies invasoras, la acidificación de los océanos y las toxinas que envenenan nuestro ecosistema, son algunas de las causas que propician la destrucción de los hábitats naturales y la desertificación; todo esto con un impacto directo en las especies vegetales, de insectos y animales. Si estas especies desaparecieran también lo harán sus beneficios para el planeta como la polinización de los cultivos y la permanencia de los humedales y así evitar la pérdida de la biodiversidad que afecta cada vez más a la humanidad. Asimismo al cambiar el clima, también cambia el ciclo de siembras, de las cosechas y se afecta el ciclo de los cultivos, por lo que se hace necesario encontrar especies nuevas y ajustar su ciclo mediante la biotecnología.

El crecimiento demográfico proyectado para el año 2050 se concentra en las áreas urbanas, lo que tendrá un impacto negativo en las capas freáticas, por lo que contar con los suministros de agua fresca para nuestro consumo será un desafío clave.

Relacionado con esto, está el problema de la alimentación y la agricultura, la que demanda aproximadamente el 70% de los usos mundiales de agua dulce; por ejemplo se necesita 1.500 litros de agua para producir 1 kg de trigo y alrededor 15.000 litros por kg de carne vacuna. Esto implica la necesidad de nuevas técnicas de cultivo y otras fuentes de proteínas menos demandantes de agua y sin emisión de metano.

La filosofía y la vida natural nos enseña la obligación de convivir armónicamente con todos los organismos del único planeta que tenemos y si nos ocupamos de esto, la ciencia y tecnología pueden darnos nuevas herramientas, más adecuadas y amables con el medio ambiente y la diversidad.

Por tanto para sobrevivir necesitamos reorientar nuestra forma de vivir, consumir y producir y esto necesitamos hacerlo usando nuestra inteligencia, la ética, la filosofía, la tecnología, que son creaciones culturales que ayudan al ser humano a comprenderse a sí mismo y entender cómo vivir en sociedad y en paz, respetando los derechos de los otros y conservando nuestro entorno ecológico común.

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DESARROLLO SOSTENIBLE, EL PARADIGMA DEL SIGLO XXI

Ovidio Roca Avila: Presentación en representación del CEDES en el Foro de la CAINCO, Santa Cruz 2003.

Actualmente, y como nunca en la historia de la humanidad, contamos con todos los elementos científicos y tecnológicos para solucionar todas las necesidades básicas del hombre, pero no hemos logrado como sociedad humana, organizarnos para convivir armoniosamente, con justicia, paz y prosperidad.

El desarrollo, entendido como mejoramiento de las condiciones y calidad de vida del hombre, comenzó a desarrollarse en una época cercana, alrededor del siglo XVIII, impulsado por elementos culturales y políticos, entre los que se pueden destacar: la confianza entre los hombres y las instituciones, una nueva valorización de la iniciativa personal, los derechos de propiedad, el cumplimiento de los contratos, la libertad de exploración.

En esta nueva era, la libertad reconoce como contrapartida, la responsabilidad y la capacidad de responder de sí mismo. Es una nueva etapa en la que se da el paso de una sociedad de “suspicacia”, que piensa en términos de ganador-perdedor, hacia la sociedad de la confianza, que piensa en términos de ganador-ganador. Esta primera condición para el desarrollo, es en la actualidad, cada vez más válida pero menos abundante.

El otro componente para el desarrollo, la innovación, cultura industrial y de la productividad, se asentó sobre el uso de las energías fósiles (carbón, petróleo, etc) utilizadas en las maquinas convertidas en motores, por el poderoso pensamiento científico y tecnológico emergente del renacimiento. Pero este modelo de tecnologías entrópicas, en la que el combustible empleado como fuente de energía era no renovable, ya  no parece que pueda proyectarse en el siglo XXI, si queremos una sociedad sostenible.

El Desarrollo Sostenible que surge a fines del siglo XX, es el nuevo paradigma que orienta a gran parte de la humanidad, en procura de valorizar nuevamente la confianza como principal valor que permite el relacionamiento de los seres humanos entre sí y con su entorno y por eso, más que de desarrollo sostenible, en realidad hay que hablar de sociedad sostenible, de país sostenible y de empresas sostenibles, como un sistema integrado.

Políticos y economistas, suelen cifrar la sostenibilidad del desarrollo en el buen funcionamiento indefinido de los mercados. Ecologistas y ambientalistas parecen más interesados en el mantenimiento de las condiciones ambientales. Obviamente se trata de garantizar ambas cosas y mejorar la calidad de vida de la gente, que es el objeto del desarrollo.

El desarrollo sostenible no es una receta para los países pobres, es una necesidad que afecta por igual a todas las sociedades y todos los mundos. Vemos cómo el cuarto mundo, vale decir los pobres en los países ricos, crece día a día.

Este nuevo tipo de desarrollo sostenible, es un desarrollo anaentrópico (de uso de energía renovable) en oposición al insostenible desarrollo entrópico (de uso de energía no renovable) que practicamos hasta ahora.

Todos vivimos en una casa común, el planeta tierra, siendo este un ecosistema cerrado que tiene como único nexo con el exterior, la energía solar que recibimos. El desafío al que se enfrenta la inteligencia humana en nuestros tiempos es que sea capaz de; por un lado organizar sabiamente nuestra sociedad para saber como vamos a vivir y relacionarnos los unos con los otros, y por otro, administrar la energía disponible, fuente de nuestra existencia, procurando ahorrarla y utilizando preferentemente aquella obtenida  de fuentes alternativas y seguras, evitando en lo posible el incremento de la entropía.

En 1987, la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, presentó el denominado “Informe Bundtland” en el que se definió: “El Desarrollo Sostenible, es el desarrollo que satisface las necesidades del presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades”, lo que viene a ser, en términos económicos: “Vivir de los intereses y no del capital

Luego en 1992, la Cumbre de Río, estableció los tres pilares del desarrollo sostenible: económico, medio ambiental y social.  De estos, el primero usa el mercado como instrumento que asigna los escasos recursos y servicios para crear una sólida economía que puede servir como fundación para el progreso social y medio ambiental. El segundo tal vez el más importante, el uso de los recursos renovables dentro de sus límites regenerativos y la capacidad de los ecosistemas de absorber los desechos. Sobre este último tema, se reconoció la importancia del valor de la biodiversidad. Aunque estas disciplinas limitan la actividad económica, incrementan la capacidad innovativa y creativa del ser humano.

Finalmente, el tercer pilar, fue el menos desarrollado y se cayó en la simple retórica de disminución de la pobreza y reducción del impacto del consumo de occidente.

Luego de diez años, en el 2002,  se celebra la Cumbre de Johannesburgo, la cual se desenvuelve en un marco donde la pobreza ha alcanzado una situación que muestra a casi la mitad de la población mundial, 2.8 millardos de personas, que subsisten con menos de 2 US$ al día. Estas diferencias entre los que tienen y los que no tienen han creado un clima de tensión y desconfianza entre los individuos y sus instituciones.

Es importante reflexionar sobre lo que ocurrió en la Cumbre del 2002, ya que demuestra que si bien Río, dio un gran paso definiendo los tres pilares del Desarrollo Sostenible, Johannesburgo nos ha mostrado el camino de un cuarto pilar, fundamental para lograr sentar las bases definitivas. Este pilar es el Político-Institucional, que va desde lo local hasta lo mundial, y que viene representado por la gobernabilidad, ya que sin consenso el desarrollo sostenible está lejos de convertirse en una realidad.

Intentemos explicarnos como funcionarían estos cuatro pilares. Por un lado (ver fig. 1), tenemos que considerar que cada pilar es función de un tipo de capital, y que los mismos al ser stocks (activos de inventario) pueden fluctuar según el tipo de acción que realizamos. Imaginémonos una pirámide de cuatro lados, donde cada lado es un pilar.

El Ambiental, pilar que está  definido por el Capital Natural que es función de los recursos naturales renovables y no renovables, además del Ecosistema o ambiente que nos rodea. Este capital nos asegurará la durabilidad de las acciones y los seres que habitan en este ambiente.

Luego,  tenemos el pilar económico, que está representado por el Capital Económico que es función del capital financiero, físico etc., que nos asegurarán la rentabilidad de las acciones a emprender.

El pilar social representado por el Capital Social, que está en función del capital humano, estado de las instituciones, seguridad jurídica, justicia, solidaridad, etc., que nos permitirá contar con equidad en las acciones que realizamos.

Al ser, los capitales mencionados, stocks, se podrá decir que una acción es el inicio de un proceso de desarrollo sostenible, sólo y cuando la utilización de uno de estos capitales no sea solamente para incrementar otro, sino más bien para generar un crecimiento de los demás, asegurando la equidad, rentabilidad, durabilidad y gobernabilidad.

Hemos visto en los últimos años, que estos tres stocks de capitales se han incrementado, pareciera entonces muy fácil lograr el desarrollo, pero falta desarrollar el cuarto pilar, el que define que el desarrollo sea realmente realidad. Este pilar, político-institucional, que no es la participación en un partido, o grupos de presión, sino más bien es buscar la generación de políticas publicas coherentes, con las que todos estemos de acuerdo o por lo menos exista consenso mayoritario.

El pilar político-institucional, esta representado por el Capital Relacional, el cual está en función de la capacidad de los actores para el diálogo, concertación y creación de consensos para la resolución de conflictos. Para que este capital, se incremente, primeramente tiene que buscarse la transparencia de todos los actores de la sociedad, la cual generará confianza entre los actores. Para esto el diálogo, la consulta, la información clara y fidedigna y la discusión racional, son básicos para resolver los conflictos, que se generan de puntos de vista e intereses divergentes. Lo importante es explicitar los intereses de los grupos en pugna y buscar las áreas de interés común, en una perspectiva de ganar-ganar.

Es fundamental, para el progreso de la sociedad, tener y garantizar la existencia de reglas del juego claras y permanentes y organizaciones que las apliquen de una manera transparente y previsible.

Vale la pena mencionar que la sociedad norteamericana en el siglo XVIII, se encontraba en un nivel de desarrollo menor a la América del Sur y como sabemos, en un corto periodo de tiempo se desarrollan en forma espectacular, basados en su optimismo, confianza en si mismos, libertad social y de oportunidades, valorando los derechos humanos -la vida, la libertad, la posibilidad de cada cual procurar la felicidad- derechos considerados naturales por el liberalismo. Encima de esto, prevalece en la sociedad norteamericana, desde el comienzo la convicción de que el imperio de la ley, es “en sí mismo” una conquista tan fundamental contra la tendencia a la arbitrariedad latente en todos los gobiernos, que más vale soportar una ley deficiente, y aún mala, hasta poder modificarla mediante un procedimiento regular, constitucional, que admitir su enmienda o abolición por un acto de fuerza, de presión ya sea autocrático o revolucionario.

El actual  paradigma del Desarrollo Sostenible, basado cada vez más en el conocimiento, cuando nos indica que “debe satisfacerse las necesidades del presente, sin comprometer las capacidades de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades”, nos esta exigiendo también autolimitación en el crecimiento económico y poblacional. Un desafío de los próximos años es evitar la bomba poblacional.

En su aplicación operativa y empresarial, temas sobre los cuales vine trabajando el World Business Council for Sustainable Development desde 1995, el modelo de desarrollo sostenible, requiere acciones en cada una de las áreas de intersección de los tres elementos de la sostenibilidad, lo económico, ambiental y social y en el marco de lo político-institucional, como mencionamos mas arriba y se grafica en el siguiente cuadro:

 

Ecoeficiencia: En la intersección del ámbito económico con lo ambiental, operativamente las empresas trabajan aplicando  la ecoeficiencia, donde el prefijo ‘eco’ se refiere tanto a la economía como a la ecología, y busca crear más bienes y servicios, usando cada vez menos recursos y generando menos desperdicios y contaminación.

La ecoeficiencia tiende a estimular la creatividad y la innovación en la búsqueda de nuevas maneras de hacer las cosas. Consecuentemente, puede ser un gran reto para los ingenieros de desarrollo, compradores, administradores de cartera de productos, especialistas en marketing y hasta para especialistas en finanzas y control. Las oportunidades de la eco-eficiencia pueden salir en cualquier punto a lo largo de todo el ciclo de vida del producto.

La implementación de la eco-eficiencia dentro de los procesos de una empresa, trata ante todo de buscar las oportunidades. Dichas oportunidades para la eco-eficiencia pueden ser encontradas en cuatro áreas:

Primero, las organizaciones pueden efectuar la reingeniería de sus procesos para reducir el consumo de recursos, reducir la contaminación y evitar riesgos, al tiempo que ahorran costos.

Segundo, por medio de la cooperación con otras empresas, muchas organizaciones han encontrado maneras creativas para revalorizar sus coproductos. Esforzándose por lograr cero desperdicios u objetivos de producción del 100%, han encontrado que los llamados desperdicios de sus procesos, pueden tener valor para otras empresas.

Tercero, las organizaciones pueden ser más eco-eficientes por medio del rediseño de sus productos.

Cuarto, algunas compañías innovadoras no solamente rediseñan sus productos, sino que encuentran nuevas maneras de satisfacer las necesidades de sus consumidores. Estas  empresas trabajan con sus clientes y con otros grupos de partes interesadas para pensar nuevamente sus mercados, y rehacer la demanda y a sus proveedores completamente. Estas son formas diferentes y mejores de satisfacer las necesidades de los clientes.

Las empresas por si solas, difícilmente pueden lograr la eco-eficiencia. El progreso requiere ir más allá de las actividades internas de una empresa individual, requiere de una estrecha cooperación entre las partes interesadas, estado, sociedad civil y empresa. Se requiere que la sociedad cree y habilite unas condiciones que permitan a las empresas, individualmente, y a los mercados en su totalidad, ser más eco-eficientes. Los gobiernos tienen que jugar un papel importante en la creación de estas condiciones.

Actualmente, varios países y regiones han establecido planes de acción nacionales y regionales, enfocados a fomentar una sociedad más eco-eficiente y sostenible. Llegar a un consenso amplio sobre los indicadores principales de eco-eficiencia y establecer metas adecuadas, se encuentran entre los elementos más importantes que ayudarán en la transición hacia una economía eco-eficiente.

Estas medidas políticas para apalancar  las iniciativas empresariales que lleven a una mayor eco-eficiencia pueden incluir elementos tales como:

Identificar y eliminar los subsidios perversos

Internalizar los costos ambientales

Trasladar la carga impositiva del trabajo y las utilidades hacia el uso de recursos y la contaminación

Desarrollar e implementar instrumentos económicos

Promover iniciativas voluntarias y acuerdos negociados.

Responsabilidad Social Empresarial (RSE): Cuando se considera la intersección de los aspectos sociales y ambientales, entramos en el campo de la seguridad y conservación, para la gente y para el medio ambiente, es decir en el campo de la Responsabilidad Social Empresarial.

Esta responsabilidad va más allá de una simple ecuación de ganancias, más caridad o filantropía; va hacia un entendimiento mayor de las sociedades en las cuales un negocio opera mediante una forma integrativa, no solamente financiando acciones en pos del desarrollo sostenible, sino también formando parte activa de ellas. Así encontramos a las empresas dentro de un espectro amplio de asuntos, que incluyen mayor transparencia y responsabilidad, derechos humanos, códigos de gobernabilidad corporativa, ética, consultas comunitarias y manejo de expectativas, resolución de conflictos y estrategias de sostenibilidad.

Desarrollo: En la intersección del ámbito económico con lo social, encontramos el desarrollo económico y social, es decir hacer más y mejores cosas para mejorar la calidad de vida de la gente. La calidad de vida está entendida como adecuadas condiciones de trabajo y nivel de remuneración, en un entorno social y ambiental amigable.

El papel de las organizaciones privadas es lograr el progreso social y se orientan a satisfacer las necesidades humanas, por el cual esperan ser retribuidas en el mercado. Deben realizar su trabajo sin aumentar el consumo total de recursos, ni tener efectos adversos sobre el medio ambiente.

Dentro del marco político institucional mostrado en el cuadro y en la intersección de estos tres campos: económico, social y ambiental, encontramos el desarrollo sostenible.

El paradigma del desarrollo sostenible es una respuesta actual al desarrollo de la humanidad, pero al tratarse de procesos histórico – culturales, su aplicación debe tomar en cuenta las especificidades de cada región.

En el caso latinoamericano debemos mencionar que su atraso en lograr el desarrollo tiene fundamentalmente un origen político – institucional, vale decir que el subdesarrollo económico que padecemos es consecuencia de nuestro subdesarrollo político y por ello nuestro principal reto es superar esta situación, con liderazgo moderno, institucionalidad, justicia social, participación, educación, ciencia y tecnología, y fundamentalmente, con trabajo productivo, pues definitivamente la única forma de superar la pobreza es creando riqueza.

Santa Cruz de la Sierra 2003

 

 

 

 

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NEGOCIOS CONTRAMBIENTALES

NEGOCIOS CONTRAMBIENTALES

Ovidio Roca

Bolivia en los años pasados avanzó mucho en la legislación ambiental y de preservación; se promulgo la Ley Forestal, Ley de Medio Ambiente, Ley de la Madre tierra,  el Plan de Uso del Suelo, la misma Constitución y otras. El problema es que luego a aprobar las leyes creemos que con hacer alguna invocación y una buena challa, basta. Nos olvidamos de la institucionalización, su cumplimiento, el seguimiento cotidiano, la investigación, la profesionalización de los servidores públicos y de fomentar una actitud responsable de la ciudadanía.

Un otro aspecto, es la creencia generalizada de que la temática ambiental tiene que ver solo con el cuidado de la naturaleza,  de las aves y los arbolitos y la realidad es que la conservación del medio ambiente se realiza  fundamentalmente para nosotros, porque al ser parte de la biodiversidad y estar adaptados a este ecosistema, una modificación drástica del mismo pone en riesgo nuestra supervivencia como especie.

Por tanto no debe preocuparnos la naturaleza en sí, pues ella ya ha pasado por problemas mucho peores y solo para mencionar uno último; hace 65 millones de años un meteorito mato más del ochenta por ciento de la vida en el planeta y entre ellos a los dinosaurios, lo que permitió que unos pequeños mamíferos que sobrevivieron, pudieran prosperar y adaptarse a las nuevas condiciones sin el peligro de esos tremendos depredadores; de esos pequeños bichos es que venimos nosotros. En el futuro cercano, habrá otras especies que sobrevivirán a la bomba poblacional y contaminante que estamos generando; serán especies más adaptables al nuevo ambiente y muy diferentes a las actuales o parecidas a los chulupis.

Con eso de la ampliación de la mancha urbana cruceña, en los últimos días ha surgido nuevamente la preocupación por la destrucción del cinturón ecológico y el bosque de protección de las orillas del rio Piraí.

Según el PLUS, las riberas del rio Piraí son bosques de protección (B-P1) y el área bajo protección es de mil quinientos metros desde la orilla y a lo largo de su curso. La protección de la ribera del rio es de cumplimiento obligatorio y por estar normada por Ley, que tiene mayor jerarquía que cualquier disposición municipal que quiera avasallarla. En este bosque de protección no puede haber asentamientos humanos, ni actividad agrícola.

El PLUS fue aprobado el año1995 mediante el Decreto Supremo No 24124 y  homologado el 2003 por la Ley de la República No 2553.

Sabemos que los negocios relacionados con las tierras siempre han sido importantes y quienes definen y tienen información previa: sobre el uso de las tierras, los trazados urbanos, el diseño y la construcción y asfaltado de vías, son luego los grandes beneficiarios y tremendos millonarios.

Por estos actores e intereses, es que la cuenca del Piraí está siendo avasallada. Estos son parte de la burocracia edil, de sus empresas asociadas e  inversionistas de condominios y solo tienen al frente como defensores de los derechos de la comunidad, algunos románticos ambientalistas.

Por tanto, siendo realistas el enfoque para enfrentar el cuidado del ambiente debería usar las emociones más fuertes del ser humano y una de estas es su egoísmo. Si pretendemos que la gente cuide su entorno para proteger la naturaleza poco conseguiremos, pero si lo hacemos apelando a su beneficio y su lucro personal y mejor si con beneficios para la comunidad, quizá algo se logre.

Al respecto recuerdo haber visto, específicamente en Colombia, que se manejaron exitosamente algunas cuencas, haciendo plantaciones rentables, especialmente de Guadua o Tacuarembó. Esta tacuara es de rápido crecimiento, evita la erosión del suelo y al mismo tiempo lo protege y enriquece. Evita la erosión y colmatación de la cuenca y además su versatilidad y capacidad de almacenar agua en época de lluvia para soltarla en época seca, regula la humedad del suelo y mejora el clima.

Estas plantaciones pronto se convirtieron en un negocio rentable y sostenible para los propietarios de tierras y los municipios que otorgaron concesiones en las riberas y con su aprovechamiento de generó una industria importante, la gente gano plata y de paso se protegió las riberas.
Como decía el Taita Chopeyaqui, el perro es el único que rasca para afuera.

Referencias: ovidioroca.wordpress.com

https://ovidioroca.wordpress.com/2012/06/22/medio-ambiente-a-calzon-quitado/

https://ovidioroca.wordpress.com/2013/03/08/el-rio-pirai-y-tacuarembo/

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