Entradas etiquetadas como Bolivia

VOTO NINGUNO O NULO

Ovidio Roca

En su estrategia de poder el masismo contempla controlar todos los mecanismos del Estado y como quieren seguir manejando el Poder Judicial, utilizando su mayoría parlamentaria, han seleccionado a su gente para mediante una elección trucha darles formalidad. Esto para la platea internacional pues los bolivianos ya saben de lo que se trata, recordemos que en la elección anterior de masistrados los candidatos fueron repudiados por la ciudadanía, que votó blanco y nulo en un sesenta por ciento.

Como es de esperar ninguna persona reconocida por su calidad profesional, su producción intelectual y que se valora como profesional, como persona de bien aparece en la lista, pues no se han prestado a ser operadores del gobierno para perseguir a los opositores, a aquellos que molestan o son cuestionadores del régimen.

Esto es preocupante y no corresponde a un Estado de Derecho pues las autoridades judiciales que se pretende elegir, son las que definen sobre nuestra vida, nuestra libertad, nuestros bienes y por tanto deberían ser personas que además de tener un amplio conocimiento de la ley, deben contar con valores éticos, humanos y fundamentalmente independencia de criterio que les permita tomar decisiones exclusivamente en base a la ley. Es claro que las autoridades colocadas por el gobierno, no tienen esta independencia pues responden a su mandato y actúan en defensa de los intereses de sus mandantes y no los del ciudadano.

El sistema electoral es el menos malo para elegir algunas de la autoridades gubernamentales, siempre y cuando los electores puedan votar libremente, estén bien informados y sobre todo tengan conocimiento y sentido común para elegir a gente idónea y honesta. Sin embargo, el electoral no es un buen mecanismo para decidir sobre actividades especializadas y técnicas, por ejemplo no votamos para elegir el médico, ni al piloto, ni el mecánico, ni al cocinero, a estos  lo elegimos por sus méritos, su experiencia; utilizando para ello nuestro conocimiento sobre su responsabilidad y referencias validas de su idoneidad y honestidad de parte de sus clientes.

Votar por los candidatos impuestos por el MAS significa aceptar y
validar a esas autoridades, por lo que el pueblo debería repudiarlos, anulando su voto como rechazo a esta tramoya, pero el problema es que en nuestra legislación los votos blancos y nulos  no cuentan en la elección de los candidatos, pues aunque casi todos votemos nulo y blanco, con una mínima votación los candidatos del Gobierno serían elegidos y aunque no tendría legitimidad eso no les importa un comino.

En consecuencia hay que presionar por las vías legales para incluir la Casilla Ninguno en la papeleta como lo propone Generación 21, de manera que al ser mayoría se pueda invalidar a los candidatos impuestos por el Gobierno.

Recordemos que en la papeleta del Censo de Población del 2012, se preguntaba a qué nación indígena o afro boliviana se pertenece y un espacio para poner el nombre de una de las 36 nacionalidades listadas; existía también la casilla no pertenece, ninguno, que fue la que marco un sesenta por ciento de la población y esto permitió que el ciudadano boliviano no caiga en la trampa  de un encasillamiento racial.

De no conseguirse la inclusión en la papeleta de la casilla el Ninguno, hay que votar Nulo, un voto restrictivo y de rechazo, voto que como acto individual no tiene peso, pero lo tiene en mucho cuando se convierte en un acto masivo de rechazo, pues representa la voz del pueblo contra sus malos gobernantes y un previo aviso ante la posibilidad de un estallido social.

De todas maneras la trama de esta elección es tan burda que la gente no la acepta, pues sabe que solo se trata de dar continuidad al proyecto de poder masista, que contempla entre otras cosas viabilizar la cuarta reelección del icono indígena, al que utiliza el grupo populista estalinista para sus propios fines, por lo que la mayoría de la población consciente la rechazara.

ovidioroca.wordpress.com

Anuncios

,

Deja un comentario

LAS UTOPÍAS DEBEN CONTINUAR GUIANDO EL CAMINO

Ovidio Roca

Hablar y opinar sobre ecología y protección del ecosistema tiene enfoques y vivencias diferentes si lo hacemos desde las oficinas de un Institución Pública, una ONG, los salones de una empresa o si somos vivientes en una pequeña comunidad, por ejemplo en el TIPNIS.

Engels decía en lenguaje común: “No se piensa lo mismo desde una choza que desde un palacio”. Marx, más al gusto de nuestro Licenciado, explicaba: “No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.”

Cuando nos encontramos en condiciones precarias de acceso a la alimentación, la educación y la salud y vivimos prácticamente al día; lo que nos interesa es sobrevivir y cuando algún actor interesado nos ofrece solucionar nuestras carencias, queremos creerle y definitivamente le creemos; y no interesa y tampoco sabemos a qué costo nos llegará esa ayuda. Esto ocurre con esas famosas consultas a los pueblos originarios quienes necesitan creer en las promesas y responden lo que los encuestadores oficiales quieren escuchar y anotar.

Los interesados, agentes políticos, empresarios, negociantes hablan a los indígenas; de caminos, escuelas, hospitales, de bonos y prebendas. Luego detrás de ellos vienen los cocaleros, los madereros, cazadores, agricultores y ganaderos, que transforman rápidamente su entorno ecológico y forma de vida y los excluyen dejándolos en la miseria. De la misma forma ha sucedido con otros mega proyectos y la carretera condenará, en este caso, a poblaciones indígenas yuracarés, mojeñas y chimanes, algunas de ellas con escaso contacto con el mundo externo, a su desaparición porque eso además interesa a los nuevos colonizadores cocaleros.

Por otro lado, y esto debería interesar al mundo, la famosa carretera por el Tipnis destruirá irremediablemente un ecosistema de alta biodiversidad y en muchos casos ni siquiera estudiado, que se perderá antes de siquiera determinar su valor.

Sin embargo la forma de preservar depende de acciones practicas; hay que dar valor económico al ecosistema y se debe tener un dueño y responsable del territorio, pues como sabemos “lo que es de todos es de nadie”.

Y la población del mundo que recibe los beneficios ambientales, debe colaborar económica y técnicamente con el mantenimiento y preservación del ecosistema de estos bosques nativos y su ecosistema, pues hay que pagar por la fijación de carbono, la protección de los bosques y el tesoro que significa la biodiversidad para la ciencia y para el hombre.

DE LAS UTOPIAS
Las utopías sustentables deben seguir guiando el camino a seguir, como aquellas amazónicas de El Dorado y la Loma Santa; y las poblaciones que viven en esos territorios y otros con que cuenta el país, pueden cuidar de estos espacios y vivir allí con otros que quieren seguir el mismo modelo de vida,  más vinculada con la naturaleza, una forma de vida de trabajo para cubrir las necesidades mínimas y  no consumista y en un territorio donde no se introducen especies exóticas, ganaderas o agrícolas.

Para ello se debería apoyar al diseño de un modo de vida amable y ecológico en la zona y facilitar la vida de quienes actualmente viven allí y para los que desean hacer ese tipo de vida; vida natural, lejos del consumismo, pero no de la moderna tecnología ambiental y productiva.

Se trata de implementar una modalidad de vida sin superpoblar el territorio, con pequeñas comunidades dispersas que no afecten y contaminen el ecosistema y siguiendo la filosofía de la naturaleza y el Dios de Spinoza, combinado culturas ancestrales con la más moderna tecnología. Tecnologías limpias para construir viviendas adecuadas, producir alimentos, medios de transporte, comunicación satelital, servicios de educación y salud. Para el transporte y el solaz existen cientos de ríos que se pueden utilizar, son las carretas naturales y no se necesita más, quizá unos drones.

EL ESTADO PLURINACIONAL CONTRA LA MADRE TIERRA
El ataque a la madre tierra y contra el ecosistema, motivado por intereses económicos y geoestratégicos, viene desde tiempo atrás. El año 2011 se reunieron Evo y Lula en Villa Tunari, ambos llevaban collares de hojas de coca para celebrar con la Empresa brasileña OAS y los cocaleros el inicio de la carretera de Villa Tunari San Ignacio de Mojos. Esta carretera de 306 Km fue directamente adjudicada a la Empresa OAS de los amigos de Lula, por la suma de 415 millones de dólares.

Para los cocaleros y su Presidente, el TIPNIS es estratégico pues queda en el área de expansión de cocales, lo que  los brasileros llaman la “estrada da coca” y otros la “rodovía do narcotráfico”, y une Villa Tunari del Chapare, con Mojos y las vías hacia La Paz y Chile y por el otro lado con Trinidad, Santa Cruz y Brasil.

Después de su primer intento fallido, ahora el MAS pretende aprobar una Ley, la Nº 266/2017-2018 de Protección, desarrollo integral y sustentable del territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS)”, con la que se pretende eliminar la Ley 180 y la intangibilidad de esa área protegida y territorio indígena. Por esta vía luego viene la migración de cocaleros que amplían sus áreas de cultivo y traen productos químicos para el cultivo y la industrialización de la coca cocaína y de los mineros, madereros, ganaderos que irrespetan la cultura y usos y costumbres de los pueblos originarios arawacs de la amazonia.

Más grave aún, detrás de la carretera vendrán, no sólo nuevos colonizadores, sino también las empresas petroleras, madereras y el narcotráfico, proceso que de hecho ya ha comenzado, con la complicidad del Estado colonizador y cocalero.

La respuesta de los dirigentes de la Subcentral Tipnis ha sido: “No vamos a permitir que se agreda a nuestro territorio con la abrogación de la Ley 180. Tomaremos medidas como autoridades, dentro del territorio”.

Ahora lo que corresponde a la sociedad civil nacional e internacional es dar una solución económica y permanente, valorizando los bosques y la biodiversidad y pagando por ello.
ovidioroca.wordpress.com

, ,

Deja un comentario

NOTAS CULTURALES DESDE EL ESTADO PLURINACIONAL

Ovidio Roca

Espanta a cualquiera, escuchar la extraña manera como nuestros líderes populistas interpretan los asuntos de la economía y de la vida ciudadana:

Por ejemplo, la coca nuestra da cada día, no es considerada como un arbusto cuyas hojas contienen alcaloides estimulantes; ahora se constituye en el puntal de nuestra identidad cultural y social y su cultivo no es considerado como lo que es, un excelente negocio con un buen mercado y excelente precio por el subproducto nefasto que contiene, la cocaína; sino que demagógicamente se lo considera como la reivindicación de nuestra identidad, de nuestra historia, de nuestra cultura, de nuestra independencia política.

La vestimenta que nos resguarda del clima y que históricamente fue adquiriendo un carácter estético, sujeto a los cánones de la moda y del devenir artístico de cada civilización; en nuestro país y para una gran parte de nuestra población se convierte en algo sagrado, base de nuestra identidad, de nuestra historia. Muchas militantes plurinacionales consideran que su identidad está definida por un sombrero Stetson, o Borsalino, o una Pollera española del Siglo XIX y no en valores éticos, culturales y sociales.

En el ámbito político, la humanidad en su proceso histórico y civilizatorio supero los esquemas tribales y dio paso al ciudadano como miembro activo de un Estado, titular de derechos civiles y políticos y sometidos a sus leyes; por lo contrario en nuestro país, los populistas cocaleros en su discurso ideológico usan criterios tribales, vinculados con lo racial y comunitario, vale decir privilegian lo biológico sobre lo cultural.

Muchos temas administrativos como los de seguridad y control, se los maneja inventando realidades alternas. El caso de los ocho héroes epónimos secuestrados por los chilenos, es uno de ellos. Sabemos o nos lo cuentan cómo funciona el negocio fronterizo en ese árido y vasto altiplano, donde cotidianamente se generan eventos vinculados con el contrabando, narcotráfico, transporte de vehículos robados. Los actores son chilenos y bolivianos: militares, policías, aduaneros, chuteros, comunidades campesinas, contrabandistas, traficantes, etc. que hacen lo habitual: contrabando, volteo, narcotráfico. Lo que cambió en este caso de los héroes, fue que se entrometieron los políticos de ambos países, quienes usando encendidos discursos patrióticos y de soberanía, complicaron la figura buscando enardecer a sus respectivos votantes y distraer la opinión publica de los problemas económicos y de credibilidad que ambos gobiernos enfrentan.

La historia nos enseña que no hay movimientos revolucionarios sin mitos aceptados por las masas, pues el dramatismo del mito lleva al compromiso emocional y da significado a la acción política de los dirigentes: Fascismo, Nacionalsocialismo, Comunismo, Populismo se basan en esto.

Lo preocupante es, que en este tipo de escenario los líderes políticos y sociales poco se ocupan de las personas comunes y corrientes, del vivir bien, de trabajar mejor, de cuidar nuestro entorno, de comunicarnos entre nosotros, de construir un mejor futuro para todos pero sí, de enfrentarnos y avasallar al resto, usando para ello la fuerza y mal usando las instituciones públicas.

Desde hace más de un millón de años,  tiempos en que la horda humana temerosa de los monstruos de la noche se reunía alrededor de una fogata, nuestra vida ha sido regida por infinidad de cuentos y mitos. De entonces hasta ahora poco ha cambiado, antes los brujos, ahora los cuentistas de los regímenes totalitarios comunistas, fascistas y populistas, inventan historias, fabulas y mitos para tranquilizarnos, controlarnos y manipular la mente de las masas.

ovidioroca.wordpress.com

, ,

Deja un comentario

UN CUENTO DE LOS MUCHOS QUE NOS CUENTAN

Ovidio Roca

Bolivia encerrada en el centro del continente americano y lejos de las costas marítimas, es uno de los países más atrasados y con una mayoritaria población indígena que las últimas décadas está migrando del campo a las ciudades, donde logran sobrevivir precariamente dentro de una economía informal y ganando unos pesos adicionales realizando actividades de bloqueos y movilización ciudadana en apoyo del gobierno que se declara indígena, y en contra de los opositores.

Un país de estructura económica primaria, poco diversificada y de escaso desarrollo tecnológico y que como solución a la falta de empleo estable, su población eventualmente se dedica a las actividades vinculadas con el comercio, el contrabando de todo tipo de mercancías, el cultivo de coca y el tráfico de drogas.

En este escenario y desde hace poco más de diez años, se ha instalado un proyecto de la vertiente del Socialismo Siglo XXI, y como en todo proyecto político totalitario, los ideólogos populistas para afianzar su control y dominación se dedican a crear mitos que se adapten a la idiosincrasia y los complejos de los habitantes del país. Basado en estos cuentos elaboran relatos sociales que utilizan para manipular a la población. En los círculos académicos a estos cuentos se los llama de  “constructos sociales” o “realidades imaginadas”.

En el relato, en la obra boliviana, Evo el personaje principal fue producido por los ideólogos del Foro de Sao Paulo y los operadores castristas, quienes inventaron un dirigente indígena revolucionario y socialista, pretendiendo que la mayoría de la población de origen indígena del país al identificarse con él los acepte y los siga. Toda la actividad política, económica y cultural gira alrededor de la figura mediática inventada por el grupo de poder y es utilizada por ellos para sus propios fines.

La realidad del individuo, de la persona concreta; es  que ni su nombre Evo, ni su apellido Morales, son de origen indígena sino bíblico y español. El tampoco habla la lengua originaria y su pasión lúdica es el futbol de origen inglés.

Al personaje se le diseño un traje especial con cuello Mao, al que se le añadió  en el pecho franjas horizontales de tejido incaico, agregándole diversidad y colorido a su vestimenta. Así surge este traje estrambótico que muchos de sus llunkus copian y que él no se quita sino para jugar futbol.

Los gerentes del “proceso de cambio” con gran éxito han montado la obra teatral: Populismo indigenista y cocalero. Para la actuación se diseñaron atuendos y disfraces que los actores visten orgullosos: trajes y sombreros de todo tipo que son como uniformes que no se sacan ni para dormir. Asimismo, por todo el país se ha montado una escenografía teatral para disfrute de los visitantes y los actores: canchas de futbol con pasto sintético, inmensos coliseos deportivos, palacios y museos para el actor principal y su elenco, escenografía, aviones y carísimas fábricas de utilería en lugares claves, como el Chapare.

Todo el tiempo llegan como invitados con gastos pagados, los hermanos populistas de la misma troupe, tanto nuestros vecinos albanicos como los de otras latitudes podemicas y arábicas, a participar del show.

Diariamente se desarrollan los eventos teatrales en los cuales los héroes populistas actúan celebrando su victoria y despotricando contra el imperio al que odian y al que seguramente derrotarán solo por amor el pueblo y a los indígenas, mientras de paso y solo de paso, se enriquecen.

Entronizado Evo en el gobierno, quienes realmente manejan y disfrutan del poder utilizan el discurso demagógico del “vivir bien”, mezclado con un falso indigenismo y con esto y sin mayor esfuerzo logran su objetivo de mantener sus privilegios y aumentar su peculio.

Por lo demás el proyecto populista indigenista que aplican, es el de un mero discurso socialista demagógico: estatizar la economía y establecer una forma de gobierno totalitario y de beneficio personal. En resumen una dictadura populista donde no hay estado de derecho y tampoco ley justa, porque no existe órgano legislativo independiente, ni división de poderes, ni bien común, ni seguridad jurídica, ni la llamada pirámide de Kelsen, ni Constitución para todos; pero eso sí, eficaces mecanismos represivos.

Por lo general en los países sin institucionalidad ni estado de derecho, el pueblo se identifica con el caudillo mediático, el líder  populista y no gusta ni se siente atraído por dirigentes y Estadistas que se refieren a los asuntos de gestión institucional y de responsabilidad ciudadana. Y “así nomás había sido”, finalmente la gente elige lo que quiere creer y en este caso eligieron la realidad imaginada del indígena Evo y mientras el líder persista, ella ejercerá una poderosa influencia sobre la población y mantendrá a los k`aras masistas en el poder for ever.

ovidioroca.wordpress.com
 

,

Deja un comentario

DE LA INSTITUCIONALIDAD Y EL PROGRESO ECONÓMICO Y SOCIAL

Ovidio Roca

El Estado boliviano se ha caracterizado por su debilidad institucional, lo que ha llevado a su población a vivir en una permanente situación de anomia, de anarquía, donde cada quien y especialmente los muy activos grupos corporativos hacen lo que les conviene y cuando les conviene, en su propio y exclusivo beneficio.

Esta situación se da y es producto de un país con una economía primaria exportadora, poco desarrollo educacional y tecnológico y escasez de empleo formal; por lo que la gran población procura cada día subsistir un día más, en una economía informal capitalista, brutal y despiadada.

La institucionalidad es el respeto a las instituciones, aquellos sistemas que bajo imposiciones legales procuran ordenar y normalizar el comportamiento de las personas; las instituciones trascienden las voluntades individuales y se identifican con el cumplimiento de un propósito considerado como un bien común. De esta manera las instituciones sólidas y bien estructuradas, crean orden, reducen la incertidumbre y proporcionan una estructura de incentivos en una economía competitiva de mercado.

Estos veinte años de populismo cocalero constituyen el legado de la “Escuela del Chapare” que dicta catedra sobre la técnica y cultura del bloqueo y actualmente como parte de este folklore plurinacional, todos los días sufrimos huelgas, bloqueos de vías de comunicación locales y nacionales, volteos y extorciones en las fronteras y presiones y chantajes de parte de los grupos sindicales y corporativos, para que las maleables y acomodaticias autoridades eventualmente hagan lo que el grupo de presión demanda, le interesa y le conviene.

Esta anomia y debilidad institucional de nuestro país, se ha agudizado en los últimos veinte años como producto del empoderamiento del populismo cocalero; un movimiento político que promueve el enfrentamiento social y regional utilizando la demagogia y el racismo como mecanismo de dominación por parte del grupo político dominante sobre el resto de la sociedad mestiza, clases medias e indígenas bolivianas.

Cada día las personas denuncian que se sienten acosadas por las autoridades y no creen que pueden reclamar sus derechos acudiendo a las vías legales pues la experiencia les ha enseñado que un policía, un aduanero, un militar están prestos a usar su fuerza y armas para extorsionarlo. Tampoco confían en la justicia pues se sabe que los fiscales y jueces aplican la ley por mandato del grupo político dominante y que son comprables utilizando influencias y dólares y que ocurre lo mismo con el resto de las entidades.

Lamentablemente el pueblo como producto de esta su experiencia, ha llegado a considerar que la presión callejera es la única forma de conseguir de las autoridades alguna repuesta a sus demandas y los dirigentes algunas coimisiones o algunas pegas. De esta manera hemos llegado a una situación donde nadie confía en nadie y menos en las autoridades del llamado orden público, y gran parte de la población termina por considerar el mecanismo de la huelga y el bloqueo como el único medio para que se atiendan sus reclamos.

En este ambiente los distintos sectores informales y empobrecidos, exigen su derecho a tener todo lo que anhelan y esperan conseguirlo presionando al Tata Estado, a las Autoridades y  para esto bloquean lo que pueden y con lo que pueden, exigiendo su derecho a subsistir. Lo hacen ocupando  veredas y calles para instalar sus ventas y tenderetes, demandando su derecho a vender artículos de contrabando, a producir y comercializar coca y sus derivados. En otro ámbito de reclamos, también se pide tener las mismas tarifas de micros o electricidad, desde hace veinte años; construir rompe muelles en las carreteras nacionales, poder lotear y vivir en las áreas de basureros municipales, lotear terrenos y propiedades privadas y públicas, defenestrar a un Alcalde y cualquier cosa que al Dirigente Sindical se le ocurra ese día.

La historia de los pueblos muestra que la institucionalidad se construye cada día y así lo explican los entendidos: “la institucionalidad sigue un proceso sistemático de consolidación (permanencia y uniformidad) de conductas e ideas a través de medios e instrumentos (organizaciones y normas) para alcanzar un fin social, cuya expresión práctica se asimila como valores” ciudadanos.

El problema es que en este ambiente de anarquía generalizada, los  grupos corporativos mejor organizados y más activos son los  que se imponen para conseguir el logro de sus intereses particulares, al margen del interés de la sociedad y este es un proceso con el que no se construye ciudadanía ni estado de derecho.

Sin embargo un aspecto a destacar es que Bolivia, a pesar de ser un país de variadas culturas, nacionalidades y carencia de institucionalidad, es un pueblo que aún no llega a extremos de violencia. Tiene una cultura permisiva y una religiosidad festiva, lo que evita esos enfrentamientos sangrientos producto del fanatismo y que con mucha tristeza vemos ocurrir diariamente en los países islámicos

El problema de todo esto, es que sin desarrollo institucional y cultura ciudadana no hay progreso y si no hay instituciones confiables, reglas del juego estables no hay gobernanza, no hay confianza, no hay inversión, no hay trabajo, no hay paz ni tranquilidad y por tanto no hay convivencia civilizada, ni se construye ciudadanía. Por esto es que necesitamos de dirigentes, de personalidades notables que dirijan y eduquen a la población en la senda del respeto a los demás y a las normas y que de alguna forma aprendamos a elegir a Estadistas y a profesionales con base ética y técnica para dirigir el Estado y las instituciones.

ovidioroca.wordpress.com

 

, ,

Deja un comentario

1984 NOVELA SEÑERA Y PREMONITORIA

Ovidio Roca

Este año la novela 1984 de George Orwell, publicada en 1949, fue la más vendida en los Estados Unidos, esto muestra su actualidad y vigencia, como debiera serlo en los países populistas de la ALBA sometidos el caudillaje de unos folclóricos “Gran Hermano”.

Los analistas políticos señalan grandes similitudes entre la sociedad actual y la del mundo de 1984; sugiriendo que estamos viviendo en una sociedad Orwelliana, donde se manipula la información, se practica la vigilancia masiva y se ejerce una fuerte represión política y policial sobre la población.

Orwell en su novela 1984, describe el “crimental” como el mayor delito contra el Estado y que para evitarlo hay que terminar con las causas que lo inducen; para ello hay que manipular el pasado, cambiarlo y hacerlo inexistente si es necesario.

Una persona incómoda para el régimen, un culpable confeso de crimental (el crimental siempre conlleva una confesión de culpabilidad) será anulado como persona, primero se le despojará de su personalidad y más tarde, cuando su ejemplo viviente ya haya sido interiorizado por el súbdito, será vaporizado, será una “nopersona”. No será, no habrá sido nunca.

ORGANIZACIÓN DEL ESTADO DISTOPICO

En la Distopía que describe Orwell, la única manera de perpetuar el régimen dictatorial es falseando la realidad, perpetuando la mentira. Para que el sistema funcione, hay que acabar con la disidencia y la libertad de información y pensamiento.

La capacidad del “doblepensar”, de generar paradojas, se manifiesta también en la nomenclatura de los órganos gubernamentales.

Los Ministerios del Estado son los siguientes:

El Ministerio del Amor (Miniluv en neolengua,) es el encargado de ejercer la coerción física y mental sobre la población; se ocupa de administrar los castigos, la tortura y de reeducar a los miembros del Partido, inculcando un amor férreo por el Gran Hermano y las ideologías del Partido.

El Ministerio de la Paz (Minipax)  es el que moviliza tropas y se encarga de asuntos relacionados con la guerra y se esfuerza para lograr que la contienda sea permanente. Si hay guerra con otros países, el país está en paz consigo mismo. (Hay menos revueltas sociales cuando el odio y el miedo se pueden enfocar hacia fuera, como señala la psicología social).

El Ministerio de la Abundancia (Miniplenty o Minidancia) gestiona los cada vez más escasos recursos alimenticios y de materias primas; es el encargado de la economía planificada y de conseguir que la gente viva siempre al borde de la subsistencia mediante un duro racionamiento.

El Ministerio de la Verdad (Minitrue o Miniver) se encarga de manipular la mente de los ciudadanos se dedica a adulterar o destruir los documentos históricos de todo tipo (incluyendo fotografías, libros y periódicos), para conseguir que las evidencias del pasado coincidan con la versión oficial de la historia mantenida por el Estado. El trabajo de este Ministerio es alterar la prensa de tal manera que las noticias que incomodan al Partido sean sustituidas por otras que se adecuen a la verdad oficial, las que al desaparecer de los medios de comunicación se puede decir que nunca han existido.

LEMAS DEL PARTIDO

Los lemas del Partido son: “Guerra es Paz, Libertad es Esclavitud, Ignorancia es Fuerza”.

-La Guerra es Paz: ya que la guerra provoca que los ciudadanos no se levanten contra el Estado ante el temor al enemigo; de esta manera se mantiene la paz.

-La Libertad es Esclavitud: pues el esclavo se siente libre al no conocer otra cosa.

-La Ignorancia es Fuerza: debido a que la ignorancia evita cualquier rebelión contra el Partido.

EL PARTIDO

El Gran Hermano suple a todo personaje político: él es el Comandante en jefe, el guardián de la sociedad, el dios pagano y el juez supremo. Él es la encarnación de los ideales del Partido, el Partido ubicuo, único y todopoderoso que vigila sin descanso todas las actividades cotidianas de la población, al punto que inclusive, en las calles y casas hay dispositivos de vigilancia para conocer todos los actos de cada individuo, las “telepantallas”. Irónicamente, Orwell insinúa la posibilidad de que el Gran Hermano ni siquiera sea una persona real, sino un mero icono propagandístico.

El Partido es la organización a la que han de pertenecer todas las personas, a excepción de los “proles”, que con todo, constituyen la inmensa mayoría de la población. Estos últimos están mantenidos en la miseria más abyecta, pero se les entretiene de diversas formas por parte del Partido para mantenerlos contentos en su situación. Prácticamente sólo saben obedecer órdenes y se los considera incapaces de rebelarse; se les conceden los mismos derechos que a los animales y de hecho, la Policía del pensamiento apenas los vigila: “a los proles se les permite la libertad intelectual porque no tienen intelecto alguno”.

La familia es apenas tolerada por la ideología del Partido; es una práctica común la denuncia de traición al Partido por parte de hijos pequeños a sus padres.

Aquí cabe decir que cualquier semejanza con la realidad, no es una simple coincidencia, es una verdadera tragedia.

ovidioroca.wordpress.com

,

Deja un comentario

POPULISMO DE IZQUIERDA ALBANICA Y COCALERA

Ovidio Roca

Un “Jato”, un inmenso chorro de corrupción inunda américa y va arrasando y destruyendo valores y moralidad; mientras enriquece y sostiene en el poder a personajes carentes de principios y de idoneidad; políticos hábiles para vender ilusiones, pero sin capacidad ni calificación para dirigir y gestionar un Estado.

El grupo castro chavista que gobierna el país usa a Evo Morales, un icono étnico creado para conseguir la identificación y adhesión de los grupo sociales que han sido y se han sentido excluidos. Este poderoso grupo lo adula y manipula y a sus costas usufrutua del poder; divide  a la población boliviana usando falazmente el racismo y la discriminación, aplicando eficazmente esa vieja estrategia de divide y vencerás.

Ahora la demagogia del discurso étnico se cae una vez más, cuando vemos  en la página web del Ministerio de Comunicación (en ocasión  del día nacional contra el racismo y toda forma de discriminación) una publicación con la imagen una cambita vistiendo polera con los colores de la bandera cruceña y de shorts, chicoteando a una cholita de pollera. Bonita forma de promover e incentivar el enfrentamiento regional.

Este Jato de dólares y el uso de las fuerzas armadas y grupos sociales sostienen al modelo populista albanico y en nuestro país al populista cocalero, el mismo que se ampara en las clases indígenas y populares con el falso discurso del socialismo comunitario y el indigenismo, mientras aplica un capitalismo de Estado y cobija una burguesía parasitaria que le sirve y lo financia.

Aplican el estatismo y desincentivan la iniciativa privada formal, con lo que desalientan y liquidan la actividad productiva y como consecuencia las empresas privadas legales cierran por falta de garantías y las empresas públicas fracasan por falta de viabilidad y pésima gestión.

Ante esta situación gran parte de la población boliviana para sobrevivir se dedica al cuentapropismo, al comercio de contrabando, cultivo de coca, narcotráfico y cualquier actividad que les permita subsistir.

Los militantes populistas permanentemente presionan y coaccionan a los empresarios formales y recién cuando aceptan asociarse los favorecen con ventajas y privilegios; esto mientras apoyen al gobierno y paguen las jugosas comisiones. Este sistema ha generado esa ola de corrupción multimillonaria que cada día se denuncia en los países de la ALBA: Brasil, Argentina, Venezuela, Bolivia y constituye la impronta del populismo.

En resumen un populismo que se caracteriza por su estatismo e intervención en la economía, que otorga bonos, subsidios y privilegios a sus seguidores y palo a los opositores; que aplica una política anti mercado, donde la firma de un funcionario público que necesita ser aceitada, es la que define el éxito o fracaso de las empresas y no su eficiencia económica y la satisfacción del consumidor.

Economistas y licenciados del régimen justifican la corrupción indicando que antes también habían corruptos (aunque no en  la cantidad y la voracidad actual) por lo cual la actual corrupción populista es justificable.

Los operadores e ideólogos del populismo cocalero tienen un particular y demagógico enfoque de la economía y de los problemas del país:

Tergiversan la información económica gubernamental cuando miden la eficiencia de la gestión pública por el porcentaje de la ejecución, más bien dicho del gasto presupuestario, sin verificar la necesidad, calidad y viabilidad de esta inversión.

Olvidan que el objetivo no es gastar, engordar burocracia, sino invertir bien y con redito económico y social, promoviendo para ello la educación, la creación de empleo y no ofreciendo bonos.

En general la inversión de los populistas está orientada al hardware (infraestructura y adquisiciones) no al software (innovación, tecnología), pues su interés y preocupación está dirigida a recoger con prontitud las comisiones que pagan las empresas y no quieren perder tiempo con alentar procesos estructurales de mediano y largo plazo.

La política monetaria del gobierno mantiene un tipo de cambio fijo con lo  que ha permitido la revaluación del boliviano en relación al dólar; algunos economistas vienen proponiendo ajustar el tipo de cambio, devaluar el peso boliviano para hacer más competitivas las exportaciones y encarecer las importaciones y el contrabando.

Esto es bueno, pero al decir de los economistas serios la solución no es solo devaluar, hacer flotar el tipo de cambio y  olvidarse de solucionar las ineficiencias estructurales. Por lo tanto el actual es un debate parcial pues reiteramos, ninguna medida financiera, cambiaria o monetaria aislada, puede ser sustituto de las reformas estructurales, las que el gobierno no tiene el mínimo interés en realizar.

La cultura del populismo no es una cultura del trabajo de la innovación y el riesgo, más bien nos hace dependientes del Estado, de una burocracia que asume el rumbo de nuestra vida, de nuestros bienes, de nuestro futuro y esto continuara así, mientras no asumamos nuestras responsabilidad de construir un mejor futuro para todos y en este nuestro país.

ovidioroca.wordpress.com

 

 

 

,

Deja un comentario