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ELEGIR ENTRE POPULISMO, COCA Y DICTADURA; O DEMOCRACIA, TRABAJO Y LIBERTAD

Ovidio Roca

Ahora hay dos caminos…volver al pasado o seguir con nuestro proceso; así de sencillo para entender la política y pensamiento en nuestra querida Bolivia”. La proclama del Evo desde su Palacio.

Extrañamente cuando se va a elegir a quien gobernara un país, nadie se preocupa de la viabilidad de su Programa de Gobierno, ni se pregunta si el candidato sabe leer y entiende lo que lee; si tiene capacidad y la suficiente fortaleza de carácter para tomar las decisiones difíciles en el campo económico, social e institucional; si tiene honestidad y firmeza como para no robar ni dejar robar y cumplirlo; si tiene capacidad para entender las interrelaciones con la economía y política y el cambio tecnológico mundial; así como la dinámica de cambio de este nuestro planeta aquejado por la crisis poblacional y ecológica; y fundamentalmente si cree en los valores democráticos y de respeto a la ciudadanía.

En las próximas elecciones tenemos dos caminos como señala el Presidente y debemos elegir entre dos modelos de Estado y de gobierno: O dejamos en el pasado el proceso de cambio; un Modelo populista, estatista y cocalero; o avanzamos con un Modelo democrático, de mercado y libertad, hacia un futuro mejor para nuestros hijos y nietos.

El modelo populista cocalero es el que venimos sufriendo desde el inicio del gobierno masista y con nefastos resultados; este modelo llamado proceso de cambio, es centralista y absolutista y tiene bajo su mando y control a todas las instituciones del Estado: el poder legislativo, judicial, electoral y las instituciones de seguridad como policía y fuerzas armadas y usando discrecionalmente los recursos públicos realiza inversiones en industrias y empresas, generalmente fallidas, de todo tipo. Un Estado centralizado, estatista y corrupto que practica una economía extractivista que se basa no en la modernidad, el conocimiento y las nuevas tecnologías, sino en la búsqueda de más gas, petróleo y minerales y con la coca como sustento.

Ellos recibieron hace trece años la despensa llena y tapeque surtido para rato, pero se lo robaron y lo dilapidaron; ahora sin plata la cosa será muy difícil, pues cuando la  plata se acaba los gustos y regalos también, por eso nos estamos híper endeudando y  vendiendo al país y esto no es sostenible, pues luego habrá que pagar y vendrán los chinos a cobrar sus préstamos.

El modelo de Estado democrático que postula la oposición; con separación e independencia de poderes; un estado regulador con economía de mercado, donde la iniciativa privada es responsable de la producción y de la inversión tal como lo señala Hayeck: “El Estado debe ser rector, regulador y vigilante de la actividad económica, pero no inversor, la sociedad debe llevar a cabo la actividad económica en el país pues las inversiones estatales resultan ser ineficientes”.

Además del Programa de Gobierno; para gobernar  se necesita un Gerente (un Estadista) y el Equipo ministerial que lo va a administrar, munido de las capacidades para cada función de gobierno. Y así como evaluamos un profesional cuando vamos a contratar algún servicio (mecánico, cocinero, albañil), debemos hacerlo con los candidatos pues van a administrar el Estado y nuestro destino, por lo que tenemos que preguntarnos y evaluar: Qué modelo de economía y de gobierno sigue el candidato; si tiene formación profesional, si ha mostrado y tiene carácter para lidiar con la crisis y asumir decisiones difíciles; si tiene capacidad y genera confianza para atraer equipos de gente idónea para la gestión del Estado y no solo ll’unkus del jefe; si tiene valores y principios éticos que nos garanticen un manejo honesto de los recursos públicos y que le pertenecen a todos; además necesitamos analizar quienes son sus amigos y compinches en el campo internacional y cómo anda la libertad y la economía en los países de esos su amigos.

Es fundamental tanto el modelo económico y político que se postula, como Programa y el Gerente que lo ejecuta. En nuestra vecindad tenemos los ejemplos de lo que resulta con la aplicación de cada modelo y tipo de gobierno, es cuestión de ver el trágico resultado en Venezuela y el buen desempeño de Chile.

El plan económico y de gobierno adecuado para la actual coyuntura, bajo un modelo democrático liberal, debería contemplar la reducción del gasto público, la simplificación y reducción tributaria, la reforma monetaria, reforma laboral, respeto a la propiedad privada, libertad económica de trabajo y de exportación. El fundamento del plan debería terminar con la cultura de los bonos y subsidios y empezar con la cultura de la innovación y del trabajo y con la construcción de un Estado descentralizado caminando hacia una Democracia Republicana Federal, con respeto a la historia e idiosincrasia de cada pueblo y de cada Departamento.

En los próximos años tendremos que enfrentar una desastrosa situación económica y social y para enfrentarla y superarla necesitamos contar con los mejores Gerentes y Estadistas, evitando caer en el error que señala SNCHY: “Para jugar un partido de fútbol se selecciona a los mejores jugadores, pero para gobernar un país se elige a presidentes caudillos, que se rodean de los mejores ll’unkus y amarraguatos”.

Decía Herbert Hoover, irónicamente: “Bienaventurados los jóvenes, porque ellos heredarán la deuda nacional”. Ayer vimos la movilización mundial de los jóvenes por el cuidado del medio ambiente, el próximo mes los jóvenes bolivianos deben elegir a quienes puedan ofrecerles construir juntos, un futuro mejor y sostenible.

ovidioroca.wordpress.com

 

 

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LA EXTRAÑA FASCINACIÓN DEL POPULISMO

Ovidio Roca

Cabe preguntarse cuál es el secreto de esa letal fascinación por el populismo que nos induce a votar por ellos, aun cuando conocemos tanto aquí como en otros países los nefastos resultados de su gestión gubernamental.

Un pueblo, dicho en términos sencillos, procura un sistema de gobierno que nos permita vivir juntos y en paz, respetándonos los unos a los otros y a la propiedad fruto de nuestro esfuerzo y nuestra creatividad. Mejor aún si le añadimos un poco de “salud, dinero y amor”, más arte y cultura.

Y en cuanto al sistema para lograrlo; la democracia es el modelo que ha demostrado ser el menos malo, aunque sólo puede funcionar cuando cada quien toma consciencia de su propio valor como persona y no enajena ninguno de sus derechos y obligaciones, menos aún el de elegir libremente a sus representantes en elecciones libres, informadas y transparentes. Algo que no debemos olvidar en las elecciones del próximo mes de Octubre.

Los demagogos populistas dicen a los electores aquello que quieren oír; son expertos en jugar con las ilusiones y temores de la gente y en ofrecer recetas mágicas para su vida, no siempre susceptibles de ser cumplidas. Se especializan en reforzar sus miedos y sus odios, en crear el enemigo necesario y afinar técnicas comunicativas para aderezar la información (verdadera o falsa). Su mejor negocio es el uso de la propaganda demagógica y la posverdad.

El populismo ofrece estas ilusiones de progreso, de manos del Estado y con mínimo esfuerzo de nuestra parte. El sistema funciona y florece mientras hay dinero para repartir (materias primas e incurriendo en masiva corrupción y narcotráfico) pero sale en retirada sangrienta cuando éste se acaba, pues surge el temor de los líderes populistas de ser juzgados y obligados a rendir cuentas de sus latrocinios, por lo que intentan atrincherarse y mantenerse en el poder a como dé lugar. Por esto una definición practica del populismo es: “proyecto político demagógico que sacrifica el futuro por un presente efímero”.

Lo más grave es que la corrupción y la incapacidad de los gobiernos populistas dictatoriales, más el narcotráfico y los carteles terroristas inherentes al sistema, tornan inviables los países y luego la gente escapa buscando un lugar mejor para vivir. Cuatro millones de venezolanos desesperadas recorren angustiados por las américas buscando algo que comer y cuando llegan por miles a los países, saturan y colapsan los servicios públicos y crece la molestia de los nacionales por esta invasión a su espacio, con lo que empieza la reacción de rechazo contra los migrantes desplazados.

Al respecto, cada día vemos y leemos del desastre y miseria que sufren  los venezolanos, cubanos, nicaragüenses con la peste populista y esto nos conduele, pero consideramos que esto no pasara con nosotros (pese a que aplicamos el mismo modelo) y nos justificamos diciendo que cada pueblo y país es diferente, por lo que esto no nos ocurrirá.

En Bolivia se nos dice que está presente y es endémica la peste populista “LinevoH1N1”, por lo que es necesario vacunarse para evitar esta enfermedad que es mortal y virulenta, pero no lo hacemos. Esto se explica porque nadie aprende por experiencia o dolencia ajena, e insistimos en seguir la misma senda de los países que aplicaron el modelo económico y social populista con nefastos resultados.

El modelo populista cocalero se caracteriza en lo político, por ser estatista, caudillista, centralista y en lo económico, extractivista que vive de la  explotación de recursos naturales. Al aparato del Estado se lo usa en actividades de represión y compra de apoyo político con bonos y negocios turbios y para gastar los recursos públicos en empresas industriales fracasadas para el país; pero que son negocios bien remunerados y bien comisionados para los dirigentes.

La variante populista cocalera promueve además, una economía informal basada en la coca y el narcotráfico y eso hace que lo apoye esa población vinculada al contrabando y la informalidad, con lo que finalmente el modelo se constituye en el  ambiente ideal para los carteles y mafias internacionales de la droga y la violencia.

Es hora de que empezamos a entender que  la democracia liberal es el único sistema que garantiza la convivencia armoniosa, la legalidad y el desarrollo civilizado y controla mediante separación e independencia de poderes la corrupción desenfrenada de los caudillos populistas y pseudo democráticos. Se dice que no hay Maduro que no se pudra, ni Cabello que no se caiga, ni Evo que no sea expulsado del paraíso. Hagamos con nuestro voto en Octubre que esto sea cierto en Bolivia.

ovidioroca.wordpress.com

 

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PROCESO DE CAMBIO Y SU ESTRATEGIA DE PODER COCALERO USANDO EL RACISMO Y TODA FORMA DE DISCRIMINACION

Ovidio Roca

(Para la memoria histórica del periodo masista cocalero).

Nos ilustra el Evo: “La democracia basada en las minorías y mayorías es una democracia importada de Europa: Cuando hay mayorías y minorías, siempre hay resentidos. Aunque la mayoría tenga razón, las minorías que pierden, ya quedan resentidas y hay peleas, a veces por intereses personales o sectoriales”. Por tanto: “el modelo a recuperar es el de las comunidades indígena originaria campesinas, que se basa en la unanimidad y en los consensos”.

Mejor aún el sistema populista cocalero que impulsa el Proceso de Cambio, donde el Jefe manda y ordena y el resto obedece. Aquí la jerarquía pasa por los Q’ananchiris y Jilakatas que controlan a los yanaconas y q’arasikis y para ampliar su espacio de dominio territorial y área de expansión cocalera se usan las agresivas huestes colonizadoras, los mitimaes.

Siguiendo su estrategia repostuladora y utilizando el poder de la coca y la confrontación étnica, discurseaba el Jefe:

Yo sé hermanos que aquí no solamente con el 90%, 100% (de apoyo). Hermano alcalde de Morochata, si me garantizan el 100% (de votos), lo que ustedes pidan el próximo año”. Evo.

El dirigente potosino Rojas, durante el acto de campaña electoral y de promulgación de la ley de creación del nuevo  municipio de San Pedro de Macha expreso lo importante y fundamental, que es: “Emitir un voto cerrado a favor del candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS) Evo Morales, en las elecciones generales”. También advirtió a los opositores, en presencia del presidente Morales, la presidenta de la Cámara de Senadores, Adriana Salvatierra; y de otras autoridades departamentales, municipales y dirigentes, lo siguiente:

En esta nuestra tierra de Tomás Katari hay kataris malos (que) no van a permitir a los partidos neoliberales entrar aquí. Si van a entrar a la tierra de Tomás Katari, en español dicen víbora, ¿la víbora qué hace?, envenena. Estos kataris van a envenenar a los q’aras (blancos). Por eso, que no se atrevan a entrar a la tierra de Tomás Katari”, advirtió el dirigente, entre arengas de “¡wañuchun q’aras!” (mueran los blancos).

En este neo sistema inkaico cocalero, el Jefe expolia a la población y reparte migajas entre quienes les sirven fielmente y especialmente entre los más ll’unkus. Al respecto un estudio del Banco Mundial señala que en Bolivia las empresas formales, pagan en impuestos (nacionales, municipales y otros) un 83,7% del total de las utilidades. “Esta sería la cifra más alta del mundo” y la pregunta es: ¿alguien podría dudar que esto configura el peor ambiente para hacer negocios, forjar empresas y crear empleo de calidad?.

Los populistas, en nombre de la solidaridad social quitan el fruto de su esfuerzo a quienes trabajan duro y todos los días para conseguirlo y lo reparten entre sus votantes, vía bonos y prebendas. En consecuencia cada vez hay menos trabajadores, menos productores agropecuarios e industriales y más de aquellos que consumen sin producir, utilizando al Estado para que se apropie de las ganancias de los trabajadores, de las empresas productivas y las transfiera  a sus seguidores a cambio de votos. Y así transcurre el ritmo del país.

El Totalitarismo es un ciclo por lo demás antiguo. Todo comienza con la ignorancia; la ignorancia genera miedo; el miedo genera odio y el odio genera violencia. La violencia provoca más violencia, hasta que la única ley viene dictada por la voluntad del más fuerte. Jallalla Evo.

ovidioroca.wordpress.com

 

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ESPECTACULO PLURINACIONAL COCALERO

Ovidio Roca

Es por demás conocida la propensión del ser humano de guiarse por sus intereses, pero aún más por sus ilusiones y esperanzas, por lo que siempre esperan que alguien le facilite todas las soluciones para su vida; si no fuera así no tendríamos populistas, saca suertes, yatiris, astrólogos, q’ananchiris, curanderos y tampoco hubiera Licenciados politiqueros.

A los latinoamericanos les gusta las telenovelas y los espectáculos, de ahí que se sienten muy impresionados y atraídos por el populismo; los bolivianos escuchan felices los cuentos del MAS y sus discursos demagógicos que ensalzan e inventan unos logros (dizque nacionalizaciones y otras vainas) que aseguran ser exitosas. Con plata heredada esto les sale fácil, el problema empieza cuando hay que trabajar y generarla.

Los políticos populistas son actores muy hábiles para ilusionar al pueblo, entendiéndose pueblo como los pobres, los indígenas y todos aquellos sin privilegios económicos o políticos; los que luego son usados como fuerza de choque para conseguir poder y riqueza, pero solo para los dirigentes. Estos políticos populistas dicen conocer y representar los deseos del pueblo y utilizan un discurso demagógico, confrontativo y maniqueo que se mueve siempre en los extremos.

Ellos no representan, sino que aseguran ser el pueblo mismo; son esencialmente mediáticos les gusta el show, el pueblo los adora y se siente feliz cuando le ofrecen hacerse cargo de sus vidas. El problema está en que acompañan su discurso populista con una práctica económica estatista, absolutista y que se encargan de centralizar y tomar en sus manos todas las instituciones creadas por el Estado democrático, distorsionándolas y utilizándolas a su favor y que termina por hundir al país. Este acto teatral lo escenifica cada Presidente en su país, en su “suyu” y de acuerdo a su propio estilo interpreta su papel y arma su ¡show time!.

En nuestro país, el “jefe indio del sur”, organiza y participa diariamente del show, para luego ser el show mismo, donde muestra que no tiene nada que decir ni hacer en favor del país, al margen de promoverse como el gobernante eterno. Recordando sus tiempos de sindicalista y futbolero y ahora con el dinero público se solaza mandando construir canchas de futbol, coliseos, museos y palacios en su honor, también un hipódromo en la llajta y ahora que descubrió el Golf, algo de eso veremos en al Chapare.

Usando la plata de los bolivianos, se compra el mejor y más lujoso avión para asistir a todos las reuniones internacionales sin saber mayormente de que se tratan y disfruta especialmente en aquellas donde se encuentra con sus hermanos mayores: cubanos, venezolanos, nicaragüenses, chinos, rusos e iraníes.

Como es de suponer en un ambiente como éste, sin seguridad jurídica ni incentivos para la inversión, no es posible ser formal ni hacer negocios lícitos, por lo que todos terminan por ser informales.

Pareciera incomprensible que luego que los actuales gobernantes hayan “mostrado la hilacha” y de haber sufrido los resultados del fracaso de su modelo económico y su pésima gestión de gobierno (que actualmente se sustenta con el narcotráfico y el endeudamiento) la gente se empecine en seguir apoyando algo que sabe que no es sostenible en el tiempo y que los conduce a la opresión y a la miseria. Una explicación sería el temor de la gente al cambio, para el cual no se sienten preparados, pues eso de ingresar y competir en la nueva economía mundial, más competitiva, innovativa y tecnológica, los asusta.

El pasar de la economía primaria y extractiva; de la coca, del comercio callejero, el contrabando y el narcotráfico a la manufactura y a la moderna industria y servicios sofisticados que requiere de nuevos conocimientos de los que se carece, lo ven imposible por lo que se aplica el adagio: “es mejor lo viejo conocido que lo nuevo por conocer”.

De parte de la oposición surgen unos desordenados movimientos de resistencia los que logran poco éxito dado el embeleco del pueblo por la predica populista y además que ellos están permanentemente enfrentados entre sí y sin presentar mejores opciones ni mostrar fortaleza. Doria Medina y muchos otros, les piden a los dirigentes opositores que deben entender que el principal enemigo no es Morales sino la división, por lo que es vital unificar los votos por el candidato con mayores probabilidades y de esta manera posibilitar una segunda vuelta que sería catastrófica para Evo porque todas las oposiciones se unirían contra él.

Ergo, cada pueblo en función de sus especificidades debe ajustar y desarrollar su estrategia de liberación y hay que empezar ya. En Cuba llevan 60 años intentándolo y como van las cosas pasaran algunos años más; lo que no es muy alentador.

ovidioroca.wordpress.com

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CITAS Y NOTAS DEL PERIODO PLURINACIONAL (UNO)

Ovidio Roca

Metarelatos  dedicados a un lector foráneo que quiera conocer la difícil vida de un pueblo bajo el populismo cocalero; son retazos de nuestra historia que nos muestran de dónde venimos, como vamos, con quien andamos y avizorar hacia dónde nos encaminamos.

En la URSS con la inviable receta económica y política del comunismo, sus purgas y hambrunas, se asesinaron más de 80 millones de personas y se destruyó la economía de ese inmenso Imperio, el que rápidamente se derrumbó y disgregó. A la caída de la Unión Soviética los “cuadros” comunistas latinoamericanos buscaron nuevas formas de acceder al poder e inventaron el llamado Socialismo del Siglo XXI,  el que usando demagógicamente la democracia y las elecciones truchas, tomó el control de la vida y hacienda de sus pueblos usando para ello un discurso populista y aplicando un Capitalismo de Estado Salvaje, con lo que se llevó a la miseria y la opresión a los pueblos, especialmente de Cuba, Venezuela, Nicaragua  y se lo está logrando en Bolivia.

Como estos líderes populistas saben que la ilusión se acaba cuando las tripas suenan; para protegerse controlan y digitan las fuerzas armadas y la policía y para mayor seguridad organizan y arman sus Movimientos Sociales y Colectivos ciudadanos, y especialmente un Equipo muy sofisticado de inteligencia y contrainteligencia made in cuba, que es una simbiosis de la KGB rusa con creatividad caribeña, el G2pro.

Cuando ya están asentados en el poder, la institucionalidad y las leyes republicanas no tienen vigencia, salvo aquellas que les conviene. El respeto a los derechos políticos de los opositores son puras charlas. Ellos son prácticos y le meten nomas; te espían, te corrompen, te meten preso y te destruyen a ti, a tu familia y amigos, pues para estos dictadores populistas la institucionalidad y la ley funciona al ritmo de sus intereses y apetitos.

Los populistas no saben producir, pero saben robar y gastar: además de haber vendido el gas, anteriormente descubierto, a precios excepcionales se gastaron todas las reservas y luego se endeudaron como nunca y pronto le brincarán a los Fondos de Pensiones y jubilaciones, con lo que liquidaran a los de la tercera edad, como se les dice elegantemente a los viejos. Lo más destacado de su Gestión de Gobierno, al margen del apoyo militante a los cultivos de coca y su cadena productiva del narcotráfico, es haber gastado los recursos del pueblo a manos llenas, destruido la institucionalidad en el país y asentado la cultura de la informalidad, la corrupción y el bloqueo.

En cuanto a las instituciones; la Policía es sindicada de trabajar mayormente con los narcotraficantes y a solicitud del Jefe aporrear a los opositores. Los jueces y fiscales, buscan delitos en los opositores y los inventan para quedar bien con el gobierno y de paso enriquecerse extorsionando al ciudadano que no goza del aval del régimen.

Pululan cientos de miles de empleados públicos que fingen trabajar, pero que no fingen cobrar, sino que cobran y proliferan las empresas improductivas que existen gracias al subsidio del Estado.

Los empresarios para sobrevivir se asocian con los dueños del Gobierno, mientras que la población ante la inviabilidad de trabajar en una economía formal y productiva, rápidamente ingresa a la economía de la coca, a su industrialización y al narcotráfico. Un amplio sector se dedica al lavado de los dólares por lo que cientos de miles de comerciantes surcan las fronteras, luego hormiguean por las calles y mercados abarrotados de artículos y alimentos de contrabando; una actividad que liquida la producción nacional.

La cultura populista cocalera distorsiona totalmente los valores de la sociedad. Una última encuesta de opinión muestra que para la percepción ciudadana, la corrupción y la delincuencia son los problemas principales; pero irónicamente no así, “el narcotráfico y la calidad de la justicia” que la fomentan. De esta manera, los ciudadanos bolivianos coexistiendo en una sociedad con instituciones destruidas y corrompidas, de autoridades venales que solo se mueven por el interés político y las coimas, terminan por no creer en nada y en nadie: huyen de los funcionarios públicos, de los jueces y fiscales y de todo tipo de autoridad y se hunden en la anomia.

El populismo termina destrozando los países, y cuando eventualmente dejan el poder para tomarse unas vacaciones en Miami, los gobiernos sucesivos no se animan a tomar las duras medidas necesarias para corregir el desastre, o lo hacen a medias, por lo que la situación económica se complica y la gente olvidándose del origen del problema, argumenta que antes estábamos mejor y quieren retornar al gobierno populista. Nuestros vecinos claman: ¡Volvé Kristina, volvé te queremos!.

Sabemos y lo podemos ver a nuestro alrededor, que el Populismo y el Capitalismo de Estado han fracasado en todas partes, en Cuba, Venezuela, etc. Hay una única salida y es un cambio hacia una propuesta liberal, la Democracia y la Economía de Mercado capitalista, que condice con la libertad política y económica y que triunfó en los países donde se la aplicó.

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PROCURANDO POR UN PAÍS VIABLE Y UN MEJOR FUTURO

Ovidio Roca

Al igual que en la distopía Orwelliana 1984, todos los días los q’aras llunkus del régimen masista reescriben e inventan un nuevo cuento, haciendo todo lo posible para denigrar a la oposición y ensalzar al Gran hermano cocalero, inventando una historia épica y de éxitos que se inicia con ellos.

Cambiaron el nombre de la República, se inventaron nuevos caudillos, nuevas banderas, rediseñaron los billetes para colocar nuevos símbolos y nuevos héroes, se eliminan paulatinamente las tradiciones y la cultura criolla, cambiaron las leyes para garantizar su poder y eterna permanencia, promueven la etnización de la política y finalmente nos quieren hacer creer: ¡que han hecho una buena gestión de gobierno “para vivir mejor”!

Lo que vemos a diario es la anomia, los movimientos sociales formados en la cultura del bloqueo chapareño y acostumbrados a presionar para conseguir sus demandas y prebendas, que están permanentemente en huelgas, bloqueos y movilizaciones para avasallar y aterrorizar a los opositores y procurar que en pago de estos servicios, el Presidente tome decisiones en favor de cada grupo corporativo, de sus reivindicaciones e intereses propios, pero sin ningún plan de desarrollo económico productivo y sostenible; ni de parte de los grupos corporativos cocaleros y contrabandistas, ni del gobierno populista. Como resultado ya casi no hay productores y en los mercados el ochenta por ciento de los productos alimenticios son importados, contrabandeados.

El discurso envolvente del grupo gobernante muestra un ansia de poder y riqueza que no se satisface sólo con tenerlo, con disfrutar de sus mieles, sino que procuran que los envidien, que les teman por ser inteligentes, poderosos e impunes; que los admiren por sus neuronas, por su poder totalitario y sus símbolos: sus museos, canchas, palacios, aviones y helicópteros y que se sometan a ellos.  Sus discursos están cada vez más cargados de fundamentalismo étnicista, con lo que están promoviendo una violencia que luego no se podrá controlar y que dañara aún más la buena convivencia  entre bolivianos. Esta es una predica que está creando divisiones entre los bolivianos, abriendo heridas que luego serán difíciles de cerrar.

Recordemos que cuando Evo Morales se posesionó como líder indígena y Presidente en enero de 2006, en el discurso que leyó explicitaba con claridad sus objetivos y deseos: Hay que quitar el alma a los q’aras, el indio debe gobernar 500 años”. Los escribidores eludieron colocar en el discurso excluyente del Jefazo; que el objetivo principal es favorecer a los q’aras ll’unkus de su entorno, de aquellos que lo manejan mientras se enriquecen como vulgares neoliberales.

Una vez en el poder los masistas se sienten todopoderosos y afirman explícitamente: Somos el pueblo y porque somos el pueblo tenemos todos los derechos, absolutamente todos; para comenzar, el de romper la Ley”. ¡Yo le meto nomas!, es la consigna.

Bajo esta lógica, los asambleístas del MAS presentaron un recurso ante el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), para que se declare inaplicables cuatro artículos de la Constitución Política del Estado (CPE) y así se permita una otra reelección al presidente, vicepresidente y otras autoridades electas. Después descubrieron que es un “derechos humano” del Jefe cocalero, gobernar indefinidamente.

Ocurre que en los procesos políticos y sociales, el problema empieza siempre por lo prosaico, por el estómago y el bolsillo, y cuando se acaban los recursos heredados de las gestiones anteriores (reservas de gas, ahorros y cuando falta, endeudamiento) los discursos ya no valen nada y el modelo populista evidencia su inviabilidad y su incapacidad de producir bienes y generar riqueza.  Una inviabilidad que es causada especialmente por la inseguridad jurídica, pues como ellos no respetan ninguna norma legal, social o ambiental, asustan y corren las inversiones y como consecuencia acaban con toda actividad productiva lícita y sostenible.

El modelo populista ha mostrado su fracaso y está en retirada en Latinoamérica dejando a su paso su herencia de anarquía, crisis y miseria, por lo que nuestro reto es trabajar unidos para cambiar este modelo de Estado, pasando del populismo cocalero a la democracia y la economía de mercado. Para avanzar en esto requerimos contar con un gobierno responsable y eficiente, que dote de seguridad jurídica y permita a la población y a los emprendedores labrar su futuro y tener éxito en la generación de riqueza.

Necesitamos urgente superar este fallido sistema populista y estatista de economía primaria, extractiva e insostenible, especialmente ahora en el nuevo mundo de la tecnología, para lo cual necesitamos mejorar la educación, la calidad de los profesores y construir una cultura y ambiente propicio para el emprendimiento y la innovación. Para lograr esto cada uno de nosotros y la sociedad en su conjunto necesitamos asumir la responsabilidad de trabajar unidos para legar a nuestros hijos y nietos una sociedad más viable y un mejor futuro.

ovidioroca.wordpress.com

 

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APUNTES PARA UNA ESTRATEGIA CONTRA EL POPULISMO COCALERO, II

Ovidio Roca

Todos los días recibimos malas noticias desde Venezuela, de nuestros amigos y vecinos, que viven un viacrucis del que todos se conduelen pero nadie se anima a tomar decisiones expeditivas para cortar su dolor. Es un paciente que sufre y aunque la solución es una operación quirúrgica, solo le damos consejos, aspirina y sobas de unto con sal.

No queremos tampoco, saber que el virus populista que ha producido este “maduro absceso” a los venezolanos y que los mantiene enfermos, ya lo tenemos en casa y lo que vemos por la tele de Venezuela, pronto lo tendremos aquí.

Está comprobado dramáticamente que el modelo populista es un fracaso y esto lo comprobamos todos los días, por lo que necesitamos revertirlo urgentemente y aplicar aquel otro modelo: la democracia liberal y la libre empresa, que ha funcionado exitosamente en el mundo libre.

El argumento concreto y objetivo para oponerse al proyecto populista es la demostrada inviabilidad económica e institucional de su receta castro-chavista, que viene bajo el rotulo de Socialismo Siglo XXI, pero en realidad es el viejo Capitalismo de Estado y dirigismo económico. Ellos combaten a la propiedad privada y procuran estatizarlo todo; lo hacen con las grandes empresas ya instaladas y compran maquinarias con sobreprecio para instalar otras, que luego no saben cómo manejarlas. Y esto, es lo que no hay que hacer.

Quieren controlar el mercado, los precios el tipo de cambio, pensando que algún burócrata ll’unku, es más inteligente que las millones de personas que con sus compras diarias y buscando la mejor opción del mercado lo regulan automáticamente. Algo que no es cierto.

Parodiando la lucha de clases de Marx, ellos ahora están promoviendo la mortal lucha de etnias, “diseñada” irónicamente  por aquellos q’aras que se identificaron en el último Censo de Bolivia, como “ninguno”.

Han destruido la institucionalidad democrática y dado paso al retorno al Imperio Inkaico totalitario. Un Cacique y miles de pequeños Jilakatas, dedicados a enriquecerse, realizando todo tipo de actividades expoliativas y mercantiles, donde se destacan las derivadas de la coca y el contrabando. No obedecen ninguna ley, no pagan ningún tributo, no se preocupan en lo mínimo del impacto ambiental. Los ideólogos del “proceso de cambio”, en su busca del Socialismo han generado un nuevo paradigma, el “Anarco Corporativismo Cocalero”.  Kawsachun coca.

Con el Gobierno Populista cocalero, vivimos tiempos de anomia, se ha perdido la confianza en el gobierno, en su política, no se respetan las instituciones, no se cree en las leyes, en la justicia, el pueblo se acostumbró al desorden gubernamental y pasó a ver como normal la corrupción, violencia, deterioro de los servicios públicos, el negocio informal, el narcotráfico que satisface y enriquece a sus seguidores se extiende en la sociedad y se incrementa el uso del temor para quien se oponga a ellos. Para garantizar un futuro sostenible necesitamos construir seguridad jurídica y confianza en las instituciones.

Hannah Arendt, 1951 (quien conoció el nazismo y el genocidio étnico) expresaba: “El totalitario, en primer lugar, transforma las instituciones y normas que rigen el país, buscando fortalecerse y perpetuarse en el poder. Revestido de legalidad, el totalitario cierra los caminos que permiten la alternancia pacífica en el gobierno. No basta con la reforma institucional, sino que necesita controlar la opinión pública a través del monopolio o fiscalización de la información y la educación. De esta manera, el totalitario adoctrina, transmite valores, y a través de la propaganda crea la verdad oficial, lo políticamente correcto.

El Gobierno, su partido y sus aliados se convierten en la voz del país, identificándose con la nación, el Estado o el pueblo, de manera que criticar es mentir, crispar o ser antipatriota”.

Se necesita por tanto, cambiar de modelo político económico populista y reconstruir el país bajo un sistema de democracia liberal, republicana y federal; es nuestro desafío.

Cada doce siglos desciende del empíreo un iluminado, un Qananchiri y nosotros fuimos bendecidos con el Licenciado, quien nos sentencia: En Bolivia: “No se está debatiendo el modelo de Estado, ni el modelo económico, no hay un proyecto alternativo en Bolivia, y no es culpa de nosotros, sino de la oposición que no tiene la capacidad intelectual”. Qananchiri en Alemania.

Aunque como dice el Licenciado, somos medio burros y de baja capacidad intelectual, algo tendremos que hacer para sobrevivir.

ovidioroca.wordpress.com

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