Archivo para la categoría economía Bolivia

DEL PROCESO DE CAMBIO AL PROCESO DE RECONSTRUCCIÓN

Ovidio Roca

La sociedad está en constante renovación y la experiencia histórica nos muestra que los cambios políticos fueron hechos por un pequeño grupo organizado: una vanguardia y luego la masa, mucha gente motivada, decidida, fervorosa y entusiasta, pero que no son  la mayoría, ni para la revolución, ni para ninguno de los grandes procesos que mueven al mundo.

En la Rusia Zarista un pequeño grupo organizado y decidido tomo el poder y luego su ejemplo se expandió por el mundo; posteriormente y como producto de su propia inviabilidad e inoperancia el régimen comunista se derrumbó después de causar más de quince millones de muertes de su propio pueblo. Lo singular es que nadie lo ataco, ni lo empujo; se cayó solo y como en el desorden la única entidad con capacidad de manejar la situación era la KGB (el mecanismo represivo del régimen) sus miembros asumieron la totalidad del poder político y económico, se apoderaron de los bienes del Estado y se los repartieron; pero esta vez bajo un modelo neocapitalista donde los empresarios y nuevos ricos eran ellos.

El comunismo había muerto, viva el capitalismo!; lo mismo se dio luego en Rumania, en Egipto y otros muchos lugares, estos neocomunistas se tildan de demócratas, se apoderan del aparato del Estado, de todas las propiedades y empresas estatales y se convierten en los mayores capitalistas, los nuevos ricos y poderosos.

A la caída del socialismo real la izquierda latinoamericana se reúne (en 1990) en el llamado Foro de Sao Pablo y allí siguiendo a Fidel Castro, Lula y otros, diseñan la nueva estrategia para la conquista y conservación del poder en esta nueva era.

Ellos saben que para mantenerse en el poder, necesitan colocar a su gente con el control del aparato del Estado y de todas las instituciones y agrupaciones del país: del ejército, la policía, el poder legislativo, judicial, electoral, las organizaciones sociales, los medios de comunicación, es decir de todo el aparato; además de contar con sus grupos de presión con poncho o con corbata, pero bien pagados.

Establecieron que es prioritario impedir la creación y funcionamiento de toda organización económica y social que permita a la oposición organizarse.

También conformaron una red, un mecanismo de mutuo apoyo político, económico y logístico entre países Castrochavistas y con los regímenes socialistas del resto del mundo. Por ejemplo, la Inteligencia cubana maneja los sistemas de seguridad y electorales en estos países.

En esta nueva era, los populistas, los nuevos comunistas, toman el poder y practican el Estatismo y mercantilismo y mientras crean su propia burguesía se asocian y negocian con burgueses locales, otorgándoles privilegios y monopolios estatales, permitiéndoles prosperar mientras sean sumisos al poder y paguen las correspondientes comisiones, después son desechables.

Actualmente la población está cada vez más informada y a través de las redes sociales tiene mayor participación y presencia política, por esto es que en Cuba y países dictatoriales el acceso a internet es limitado. Y en estas circunstancias lo que permanentemente pide la ciudadanía, la que vive de su propio esfuerzo y no se acoge a eventuales ventajas políticas y raciales es lograr la unidad y un frente unido, la asociación de organizaciones ciudadanas y de partidos políticos democráticos para que pueda llevar una agenda de gobierno a buen término.

Una tarea prioritaria que se demanda es la desburocratización y achicamiento del Estado Central y la realización de una real y efectiva descentralización y promoción de los gobiernos Departamentales y Municipales, así como contar con instituciones confiables y servidores públicos elegidos por mérito, que garanticen la eficiencia administrativa, el respeto de los derechos de las personas, de los pueblos y del ecosistema.

Ante este pedido se hace urgente, unir y consolidar el frente democrático, político y ciudadano para que asuma la conducción de los procesos electorales y acceder al Gobierno para llevar adelante las urgentes reformas del Estado, ejecutando políticas públicas de largo aliento para cambiar al país, en lo económico, político y judicial, entre otras cosas.

La agenda de reconstrucción contempla que es tarea fundamental del Estado garantizar la libertad ciudadana y los derechos a la propiedad; construir un país donde se valora y respeta al ciudadano que cumple la ley y aporta con su trabajo y conocimiento al desarrollo de la sociedad; una sociedad en la cual todos somos iguales ante la ley sin privilegios de sexo o tipo racial. Un país donde prevalece la libertad y donde cada uno de los ciudadanos, respetando los derechos de los demás y sin ningún privilegio del gobierno, pueda llevar adelante sus proyectos. Un país donde los ciudadanos tengan confianza y respecto por las instituciones y servidores públicos, pues no es viable que todo asunto tenga que ser dirimido en las calles con bloqueos que perjudican a todos.

Es urgente transitar del extractivismo hacia la economía productiva, avanzando en materia de innovación, industrialización, educación y empleo. Aunque hay principalmente tres tipos de riqueza: recursos naturales, energía y conocimiento, hasta ahora hemos utilizado los minerales y el gas, dejando de lado la economía del conocimiento que surge en los últimos tiempos como impulsor de un nuevo tipo de sociedad, con la ingeniería genética, la inteligencia artificial y la nanotecnología.

Cuando caiga Evo y si no hay partidos y organización para dirigir el país, el grupo palaciego continuara apoderándose de todo y así seguirán siendo los poderosos capitalistas, por lo que en esta tarea de reconstrucción nacional las personas, los líderes políticos y sociales, las instituciones, las empresas, tienen mucho que decir, más bien que hacer.

ovidioroca.wordpress.com

Anuncios

,

Deja un comentario

GEOPOLÍTICA, RACISMO Y COLONIZACIÓN

Ovidio Roca

Samuel  Huntington decía en su famoso libro, que el choque de civilizaciones dominará la política a escala mundial y esto lo vemos confirmado cada día en el ámbito del conflicto internacional y nacional.

Mientras la sociedad civilizada avanza hacia construcción de Estados donde los derechos de las personas son políticos y por tanto correspondan a todos los ciudadanos, hay otros como Bolivia donde por estrategia de mercadeo político retroceden hacia la etnia, donde se impone el Cacique y sus vasallos responden a tradiciones y normas tribales. Lo irónico es que los inventores hispano mestizos de esta estrategia envolvente, serán más a la corta que a la larga sus víctimas.

En todas partes los grupos de poder usan la política para promover sus propios intereses y también para definir su identidad, practicando lo que dicen los expertos geopolíticos: “la política local es la política de la etnicidad y la política global es la política de las civilizaciones y los pactos político económicos”.

La Civilización se define por elementos objetivos comunes, como lengua, historia, religión, costumbres, instituciones, y por la auto identificación subjetiva de la gente, y estos elementos, que conforman o definen una civilización no se dan plenamente en la sociedad boliviana, que es producto de un amplio mestizaje. En Bolivia conviven entremezcladas principalmente dos sub civilizaciones: la cultura hispano mestiza y la andina aimara quechua.

Este mestizaje étnico, cultural y el sincretismo religioso ha servido de amortiguador para evitar mayores conflictos en el país, pero actualmente el gobierno en su afán de manipular y mantener el apoyo de los pueblos quechua y aimara está rompiendo con esta cultura que ha dado frutos positivos, y ahora busca mediante el uso de lo étnico enfrentar a la sociedad, privilegiando  la cultura religiosa andina, la historia, instituciones y la auto identificación, lo que llevara a conflictos que el mestizaje había evitado.

El poder se basa en la capacidad de imponer creencias ficticias a realidades sumisas; el socialismo cocalero es un discurso emocional y de práctica dictatorial cuyo único objetivo es asumir el poder y utilizar los recursos del Estado para perpetuarse en el poder y usan para ello todas las armas y se encaraman sobre las espaldas del pueblo y eso lo hacen muy bien.

El proceso de cambio es el proyecto de un grupo de la izquierda boliviana vinculado al castrochavismo, con el que se tomó el control del país promoviendo un icono indígena mediático, al que pusieron en el trono para servirse de él; pero ahora le tienen miedo, un gran temor que no esconde su odio reprimido, por lo cual para congraciarse con el ahora “Jefe”, caen en la adulonería más hipócrita, abyecta y vergonzosa.

Ahora está claro que el proyecto del masismo indigenista y cocalero no está dirigido a la construcción de una Nación Boliviana, sino a un Estado aimara quechua, que busca dominar a los pueblos mestizos e indígenas del país.

Para el control de la región no andina, las llanuras del país, que tienen otra cultura se utiliza el mecanismo de colonización y control. Los masistas avasallan la zona oriental utilizando la migración masiva de los pueblos andinos pues saben que cuando los pueblos colonizadores toman y cultivan la tierra y siembran su kato de coca, se enraízan en ella y la controlan. Con esta estrategia colonizadora de los mitimaes, más la cultura de la coca y el narcotráfico, se está produciendo aceleradamente una sustitución, un cambio demográfico y cultural, que a la larga será resistida por la población que está siendo colonizada y excluida. Los empresarios orientales que por temor y negocios han decidido apoyar al MAS deben comprar sus Departamentos en Miami, pues cuando los masistas ya no los necesiten serán desechados.

El problema para el masismo es que sigue un modelo de política económica inviable, como lo vemos en Venezuela, Cuba y otros países. Su receta es la de una política estatista,  extractivista y depredadora y se olvidan que el mundo avanza hacia otra dirección, hacia nuevas formas de producir y comerciar en liberad y como producto de iniciativas privadas, potenciando la economía del conocimiento, de la informatización y del avance científico y tecnológico en todos los sectores de actividad y donde el actor no es el Estado, ni el grupo étnico o religioso sino  el ciudadano ilustrado y libre.

Hasta ahora los masistas se sienten exitosos, pues pudieron cosechar ingentes recursos como producto de los buenos precios del gas y minerales y del endeudamiento, durante la década anterior los que gastaron alegremente. Al margen de los gastos burocráticos, los economistas dicen que se gastaron más de cinco mil millones de dólares en proyectos que no se basan en el mercado y la rentabilidad, sino en las coimisiones que pagan los contratistas y en los caprichos de los Jefes y Caciques.

Entramos a una nueva etapa la de las vacas flacas aunque queda la coca y el contrabando, y en cuanto al ámbito internacional estamos cada vez más aislados, Evo con su apoyo a Venezuela se está cayendo de maduro y no se da cuenta que después de maduro viene podrido y para mantenerse siguiendo la receta castrochavista, empieza el terror y la represión aún más dura.

ovidioroa.wordpress.com

, , ,

Deja un comentario

RECETAS DE POLÍTICA ECONÓMICA Y COCINEROS EN SU SALSA

Ovidio Roca

Pese a que la receta castrochavista es la misma, cuando se la cocina en hornillas y ambientes diferentes: diversa estructura productiva, institucionalidad poca o nada consolidada y amplia y permeables fronteras para el contrabando; el condumio, el locro, tiene sabor diferente.

La receta populista contempla como objetivos: control total del poder, eliminar la separación e independencia de poderes, estatizar la economía, desconocer la democracia. Para esto aplican sistemáticamente la represión y embaucan y embrutecen a la población mediante el temor y una permanente desinformación, haciéndoles tragar una visión sesgada del mundo; ejercen una férrea represión y someten a los librepensantes con el uso de la fuerza pública, de los mecanismos judiciales, los movimientos sociales, los colectivos y grupos paramilitares, los que usan para amedrentar al pueblo.

Últimamente con su proyecto de “Empresas Sociales”, el Gobierno quiere ilusionar y conquistar a las burocracias sindicales confiscando y expropiando los bienes de los empresarios; de esta manera con mucho palo y poca zanahoria, los países castrochavistas disciplinan, domestican y doman a la población.

Los países donde cunde el populismo, son por lo general extractivistas y viven de los recursos naturales, aunque el mayor problema es que no saben generar riqueza, malgastan los recursos que reciben, no ahorran y hacen pésimas inversiones, solo guiados por las jugosas comisiones y la corrupción.

Actualmente los castrochavistas luego de gozar por más de una década la bonanza de los buenos precios de las materias primas, de los hidrocarburos y minerales, están entrando en crisis y es en Venezuela donde, por ahora, esta se muestra con mayor dramatismo.

Bolivia al igual que Venezuela tiene una economía primaria y extractivista y los populistas cocaleros usan la misma receta ideológica, más locoto y aderezo indigenista. Pero como cocinan en una hornilla diferente y para un pueblo cuentapropista y sacrificado la economía se muestra por ahora más estable. Una explicación para esto sería la existencia de un ambiente de economía mayoritaria informal más un pueblo pobre y desesperado que lucha por sobrevivir; microempresarios que no recurre a la banca para obtener las divisas para sus actividades comerciales pues las obtiene de los dólares provenientes del narcotráfico; fronteras permeables al tráfico de todo tipo de mercancías. Todo esto permite un modelo de supervivencia que muestra una aparente estabilidad económica y social, la misma que se mantendrá siempre y cuando no se afecte a sus pilares fundamentales: mantener la economía informal y el tráfico de coca cocaína.

Aunque con algunos pro y muchos contra, la economía de la coca tira para largo: su cultivo estrella sirve de “seguro agrícola”, de colchón, para los otros cultivos del pequeño productor campesino y a su vez el circuito coca cocaína genera los recursos con el que se financia ese amplio mercado del contrabando (actividad que constituye la mayor fuente de empleo del país) de todo tipo de mercancías, desde alimentos, ropa usada, electrodomésticos y vehículos chutos, con que surten al pueblo.

Algunos analistas económicos señalan que el negocio de la coca cocaína genera divisas de libre disponibilidad de entre dos mil a cuatro mil millones de dólares al año y  que estos recursos son los que alivian la presión de la demanda de divisas sobre el sistema financiero oficial.

La crisis del modelo populista cocalero está latente, la gente la siente en el estómago, en el bolsillo, en su seguridad personal, en su perspectiva de futuro, pero se la esconde, se la ignora y por tanto no existe y como dice el licenciado: estamos blindados ante cualquier situación.

Este modelo por sus características atrae a los carteles de la droga, genera violencia,  destruye físicamente y moralmente a la población, por lo cual el cambio hacia la democracia y hacia una economía formal, innovadora y sostenible, es nuestro difícil y duro desafío.

ovidioroca.wordpress.com

,

Deja un comentario

POPULISMO VERSIÓN ALBANICA COCALERA

Ovidio Roca

La cultura liberal tradicional se adhiere a los valores de orden social, propiedad privada, familia y trabajo creativo; por lo general en un marco ético y religioso. Bajo esta concepción ideológica se busca garantizar un ambiente de seguridad jurídica que fomenta inversiones y fuentes de empleo y promueve la ejecución de programas de educación humanista, productiva, tecnológica en un Estado de Derecho.

El Populismo tiene varias acepciones; generalmente se lo aplica a las tendencias socialistas y fascistas totalitarias, pero por lo común está referido a todo aquello que se aparta de la democracia liberal.

En Latinoamérica más que definirlo conviene describir lo que hacen nuestros populistas, ya que en las últimas décadas y especialmente en los países de la Alba y de la blanca, venimos adoleciendo de un largo periodo de peste populista, durante el cual los movimientos castro chavistas han sido extremadamente creativos en el uso de la demagogia y la manipulación de las masas.

Pero lo que mayormente marca y caracteriza al populismo es que tiene como finalidad y objetivo el disponer y utilizar los recursos públicos para sus propósitos, produciendo con este su accionar un ambiente con déficit económico y de institucionalidad.

Ellos apuestan por el estatismo, multiplican la burocracia y lo primero que hacen es afirmarse en el poder de manera indefinida. Para ello conquistan a la población con ilusiones y prebendas, utilizando para esto la riqueza producida por otros, por lo que la gente rápidamente se acostumbra a estas promesas y eventualmente a recibir subsidios y bonos.

En este ambiente la cultura del riesgo y del trabajo desaparecen pues todo se lo espera del Estado, por lo que no se logra una estructura productiva extendida y competitiva lo que hace extremadamente difícil avanzar hacia una economía de mercado, con empresas productivas y trabajos formales.

El discurso populista es matizado dependiendo de la psicología de las masas de cada país. En Bolivia el discurso es fundamentalmente indigenista y en lo demás sigue el típico discurso demagógico; se adversa a la empresa privada formal y se reivindica el rol del Estado en favor de los intereses de las masas populares con ofertas de estatismo, seguridad y justicia social.

Utilizan los mecanismos democráticos, especialmente el voto, para obtener el poder y luego se olvidan de ellos y solo se ocupan de preservar el poder y mantener la hegemonía política a través de la “popularidad” ante las masas, con discursos y medidas  populacheras.

Se aplica el esquema del enemigo necesario; este es un mecanismo primordial, pues siempre tiene que haber un enemigo o una conspiración lista para “para despojar al pueblo de sus conquistas y dividir el país”, esto deja al grupo de poder  con las manos libres para atacar a la oposición y lo hace de la mano del líder populista que salva y defiende al país.

Se aplican medidas contra la libertad de expresión, como la regulación de los medios de comunicación, su compra por los socios del gobierno o su supresión, seguido por el hostigamiento y encarcelación de comunicadores sociales y el amedrentamiento de la población.

En el plano económico, los populistas se dedican a estatizar empresas con el nombre de nacionalizaciones. Se establece la total regulación estatal de la economía y fundamentalmente se ocupan de centralizar los poderes públicos: legislativos, judiciales y electorales en el Ejecutivo y a éste en manos de una sola persona o grupo hegemónico.

Este tipo de procesos ya lo hemos vivido en Bolivia varias veces y hasta ahora nada aprendemos. El último de estos fue hace algo más de treinta años (1982-1985) cuando vivimos una dramática etapa de populismo que dejó pésimos recuerdos y una economía quebrada, pero ninguna enseñanza para evitar repetirla.

Durante ese periodo, en el país se desató una ola de anarquía, incertidumbre y paralización de la producción. En una euforia populista, miles de izquierdistas de todas partes iban y venían a participar del carnaval revolucionario, mientras las amas de casa y los trabajadores corrían de un lado a otro para buscar qué comer y comprar su dólar, antes que sus bolivianos difícilmente ganados pierdan su valor barridos por la inflación. La gente recibía su sueldo, su plata y corría a comprar dólares de los pichicos, comida, ropa, cualquier cosa con tal de deshacerse de los bolivianos que minuto a minuto perdían valor.

La gente miraba espantada tamaño desorden, esa terrible inflación llegó al veinte mil por ciento y el dinero para pagar sueldos y deudas públicas no alcanzaba, así es que se imprimian cada día millones de papeles y se añadían ceros. El tipo de cambio del dólar paralelo que el año 1982 era de 283 bolivianos, llego en el año 1985 a 1.050.000 bolivianos por un dólar, es decir  3.710 veces más alto.

Este desastre y la desesperación popular fue lo que permitió sin mayor oposición que Víctor Paz, un verdadero Estadista, aplique una receta de economía liberal y con eso salvo al país del desastre. El Presidente Víctor Paz, puso orden en la economía y en los mercados, freno la inflación y diseñó una política económica de mercado que condujo exitosamente al país por varios años, hasta que nuevamente recaímos en el populismo.

Estamos en víspera del desastre productivo que por ahora esta enmascarado y atenuado por la plata de la coca y la cocaína, las que sustentan la economía informal y posibilitan el abastecimiento de la población. Se asegura que es gracias a los dólares de la coca, del suministro de bienes por el contrabando, más la arraigada mentalidad de dependencia y subsidios, que la gente aún no percibe los problemas que se avecinan. Quizá necesitamos llegar al desastre para que la gente reaccione y decida apoyar a un Estadista y no a un Populista.

ovidioroca.wordpress.com

, , ,

Deja un comentario

ECONOMÍA INFORMAL Y COCALERA

Ovidio Roca

Historias y relatos de la era plurinacional

La Evonomic fue un cuento cocalero y como pronto veremos, una bonanza ilusoria que se revelará precaria e insostenible; ésto porque sus éxitos no vienen de mayor producción y productividad, sino de los coyunturales buenos precios de las materias primas y especialmente de la venta del gas; negocio que fue resultado del trabajo de los gobiernos anteriores, quienes encontraron y certificaron las reservas y lograron buenos contratos para su venta al Brasil y Argentina; a lo que hay que añadir un regalo que llegó del mercado capitalista y que de chiripa recibieron los masistas: el mayor auge de precios de los últimos cincuenta años.

Con el socialismo comunitario, el estatismo, más el terrorismo tributario y la inseguridad jurídica, se liquidó la incipiente economía formal y surge entonces esa pujante y fluida economía informal, que ignora las leyes nacionales, internacionales y las fronteras de los países.

Actualmente el país está abastecido de todo tipo de productos, cada vez menos de origen y producción local, que son fruto de la actividad de una cadena de intermediarios, que ilegal y dificultosamente traen del exterior, de todo y para todos. Existe ropa usada que utiliza la población, autos chutos, electrodomésticos, equipos electrónicos, material de entretenimiento, videos, películas digitales, diversidad de alimentos, galletas, dulces, frutas y hortalizas y a su vez dependiendo del clima y las aguas, éstos y otros bienes fluyen de ida y vuelta.

Para hacer funcionar todo esto es fundamental la economía de la coca, que con sus dólares y cadenas de comercio sustenta y aceita esa economía informal de comerciantes y empresarios, contrabandistas, chuteros, transportistas, “cuentapropistas”, los que inmersos en una economía global, abastecen las necesidades de la población. Una población con bajo nivel educacional y técnico, en un país que no pudo desarrollar una estructura empresarial productiva y ahora tiene problemas para dar el salto hacia la nueva economía del conocimiento y de las nuevas tecnologías.

Con el modelo estatista de economía del masismo, el gasto público se multiplicó, la generación de pegas y oficinas públicas crecieron y la burocracia floreció a costa de los bolsillos de los pocos contribuyentes que pagan impuestos y los muchos ciudadanos que se ven obligados a pagar coimas por todo trámite burocrático y extorsivo.

Cuando el populismo termine de gastar los ingresos originados por los buenos precios del gas, el dinero del enorme endeudamiento y de malgastarlo en palacios, coliseos, bonos y prebendas insostenibles; ellos se irán a su exilio dorado y luego llega el momento de la verdad, de arreglar el desastre, pero por supuesto la gente borracha de prebendalismo no está dispuesta a asumir el costo hacerlo y se resisten y se revelan, esperando volver a las políticas de asistencialismo y distributivismo las que ya no pueden ser solventadas y ahí empieza la tragedia, la debacle y como siempre queda la pregunta: “Que Hacer?”.

La forma cómo los movimientos sociales se ganan la vida, más las ilusiones por un futuro mejor al amparo de un Líder carismático y un Estado benefactor y permisivo, condiciona su comportamiento social y deja evidente que el objetivo primario de su lucha política, es una sociedad y un Estado adecuado a sus  intereses de grupo y el logro de sus propios privilegios.

Ahora cuando los precios y la producción del gas cae y la economía se complica, todo grupo organizado y con capacidad de movilización, fieles a su propia ley y en defensa de sus intereses sindicales y gremiales, se resisten al cumplimiento de todo aquello que afecta a sus intereses y presionan y rinden a las autoridades mediante huelgas, chantajes y  bloqueos y de paso ignoran y atropellan los derechos de los ciudadanos que se ven afectados por estas movilizaciones.

Los gremios y sindicatos, y esto es una ironía, se levantan y “exigen se les respete su derecho de ser ilegal pues saben que bajo el populismo, acatar la ley es perecer”. Es una población que siente temor de las autoridades y está a la defensiva de éstas, pues saben que las leyes solo se aplican como mecanismo extorsivo y de represión política.

Para el próximo capítulo de esta historia de suspenso y terror, deberíamos  definir, si lo que queremos es cambiar de modelo, de sistema, o solo de actores. Lo que debe quedar claro, es que el cambiar unos personajes, por otros que nos gustan más, pero que postulan el mismo populismo que nos llevó a la actual crisis económica, institucional y de valores, no es la solución.

En este país de analistas y diagnosticadores, está siempre presente la pregunta del “qué hacer” y mantenemos la esperanza de que interpretando los cauces de la historia, algún gato liberal pueda darnos una pista práctica y viable.

ovidioroca.wordpress.com

, ,

Deja un comentario

FIN DE FIESTA CASTROCHAVISTA Y TRASNOCHADOS MASISTAS CONSAGRADOS A LA COCA

Ovidio Roca

Los países castro chavistas, luego de disfrutar de un prolongado carnaval populista financiado por los altos precios de los hidrocarburos que les permitió gastar como locos, ahora ingresan a la época de las vacas flacas. Fue una farra de gastos desmedidos y fracasados proyectos faraónicos, lo que añadido a la ineficiencia y la corrupción, les mengua las posibilidades de financiar el clientelismo y mantener el control del Gobierno, por lo que ahora se viene la clásica etapa del terror.

El modelo económico del masismo se basa en la explotación y exportación de las materias primas, gas y minerales, más los derivados de la coca y una extendida economía de contrabando, comercio informal y narcotráfico.

Coherente con este modelo, el Presidente de las Seis Federaciones de Cocaleros  y del Estado Plurinacional, promulgo estos días la ley de ampliación del área legal de cultivo de coca de 12.000 a 22.000 hectáreas.

Los funcionarios del gobierno cumpliendo su tarea, cocinan estadísticas para justificar esta ampliación y nos enteramos que en este afán, una acuciosa investigadora se dedicó a censar los cachetes de 3.355.252 personas y descubrió que estaban hinchados no por postemas, sino por bolo de coca: “Esto significa que aproximadamente entre el 37% a 40% de la población boliviana consume la hoja de coca como uso tradicional”, explicó exultante la funcionaria durante una entrevista televisiva, mientras escupía su bolo.

La embajada de EEUU hizo conocer que el año 2015 la extensión real de cocales en Bolivia era de 36.500 hectáreas y no 20.000, como decía la ONU. La DEA calcula que la producción en Bolivia de pasta base de cocaína alcanza a 230 toneladas por año y que el PIB cocalero es de 1.900 millones de dólares.

Se menciona en diversos informes de prensa, que el PIB per cápita nacional es actualmente de 3.235 dólares, el de un agricultor de 1.320 dólares, mientras que el de un cocalero es de 24.166 dólares.

Con gran previsión y ante las circunstancias cambiantes de los precios de las materias primas y la debacle de los regímenes castro chavistas, el Gobierno del MAS decide meterle nomas y endurecer y fortalecer su esquema de poder.

Un dirigente masista, el Vice Ministro Félix Cárdenas, interpreta con claridad meridiana lo que piensan y sienten, tanto la cúpula como las bases masistas; cosa que los q’aras llunk’us nunca expresaron con tanta franqueza. En resumen Cárdenas nos explica, que éste es un Gobierno de la raza aymara y que los mestizos y q’aras deben aceptar ser gobernados por ellos, bajo un régimen que no solo aplicara la coerción, sino también la fuerza cuando sea necesario.

Es bueno para los mestizos bolivianos, saber qué y quien los enfrenta, y esto lo aclara Félix Cárdenas: “Esta es una revolución democrática cultural, pero también puede ser una revolución por la fuerza; depende cómo se presentan las condiciones. Pero una cosa debe quedar clara: nosotros los aymaras jamás nos vamos a ir del Palacio de Gobierno. 500 años nos han masacrado, 500 años nos han marginado, ahora tenemos que preparar a nuestros hijos, nietos, todos, para gobernar 500 años. Evo sólo es el principio, no es el objetivo”.

Y continúa: “Los aymaras no hemos venido al Palacio de Gobierno a visitar, hemos venido al Palacio de Gobierno a quedarnos. Lo que tienen que hacer los q‘aras es aprender a vivir en democracia, aprender a ser gobernados por sus mayorías y ellos, como minoría, aceptar”.

El modelo populista en actual aplicación, destruye la institucionalidad, tiene reglas del juego movibles de acuerdo a sus particulares intereses y por ende genera inseguridad jurídica. Con esto se impide el desarrollo productivo y las inversiones, especialmente las de largo plazo en investigación, educación, desarrollo tecnológico, actividades éstas que requieren un ambiente de previsibilidad y reglas del juego estables y permanentes. Como resultado de estas políticas se promueve la informalidad, el trabajo precario, la explotación insostenible de los recursos naturales y la expansión de las actividades ligadas a la coca y sus derivados,

Para sobrevivir en este tipo de ambiente institucional, el accionar de las personas se orienta hacia sus intereses inmediatos, por lo que no logran nada permanente, útil, ni constructivo, pues solo los mueve su objetivo primario: sobrevivir a como dé lugar; y como sabemos, así no se construye país ni ciudadanía.

Si la mayoría de la población no está dispuesta a trabajar en serio por el cambio de los valores populistas, hacia los valores de libertad, esfuerzo y trabajo creativo y fecundo, no esperemos que vaya a mejorar nada.

ovidioroca.wordpress.com

, ,

Deja un comentario

UN PUEBLO EN PROCESO DE CAMBIO HACIA EL DESASTRE

Ovidio Roca

Historias y relatos de la época plurinacional

Conocer el arte de impresionar la imaginación de las masas, es conocer el arte de gobernar”: Maquiavelo

La historia nos muestra que el objetivo de los partidos populistas es consolidar un proyecto de poder (Evo aclara: “para quedarse por siempre”) utilizando y movilizando a las masas,  con consignas y discursos simples pero de gran alcance e impacto popular. Mensajes que apuntan a la emoción y poco al pensamiento y la racionalidad, pero que ayudan eficazmente a  la cosecha de votos.

Ellos saben que las masas siguen a los caudillos, a los dirigentes carismáticos con más activismo que inteligencia; a gente de acción más que de pensamiento. Además, en la politiquería lo que importa es el impacto emocional que las promesas despiertan en el pueblo y poco interesa si un proyecto es posible y viable; pues son las promesas las que ilusionan y despiertan el interés y las expectativas populares, con consignas y promesas que son difundidas y comunicadas masivamente por los intelectuales y comunicadores del partido, dando siempre mayor primacía a las imágenes que a las ideas; promesas que finalmente no se cumplen.

De aquí que en los últimos tiempos y con la generalización de la tecnología de las comunicaciones; el acercamiento a la masa votante y especialmente a las urbanas,  se lo hace mediante las redes sociales. Hace poco, García Linera explicaba esto a los dirigentes masistas: “Política que no está en los medios, política que se pierde. Dirigente que no está en los medios, dirigente que se pierde“. Actualmente en Bolivia alrededor del noventa por ciento de los medios está en manos del Gobierno.

Como parte de su estrategia de distracción de la opinión pública y de terror, el Gobierno y sus aliados se dedican sistemáticamente a enjuiciar y amedrentar a sus detractores, a sus enemigos; los opositores y librepensantes y a impedir y boicotear la gestión institucional de toda autoridad opositora electa; Gobernadores, Alcaldes y cualquier otra que no responda a sus intereses.

El profesionalismo, idoneidad y moralidad de los funcionarios públicos es ignorado en favor de la alineación política, por lo que la corrupción se expande y se constituye en uno de los costos más elevados de la administración  estatal. Se afirma que más del cuarenta por ciento del gasto gubernamental va a la corrupción.

La población al estar convencida que las leyes solo usan en beneficio del propio gobierno, no acude a las instancias formalmente legales. De esta manera los conceptos de cultura democrática, de respeto a la ley, gestión eficiente y transparente se tornan lejanos y esta mala experiencia y la ausencia de alternativas viables genera una cultura de anomia y amoralidad, que luego se hace parte consustancial del comportamiento del pueblo.

Los cómplices del Gobierno: sindicatos y gremios corporativos, para exigir las prebendas prometidas y de paso afirmar su poder periódicamente disputan con éste, utilizando la cultura del bloqueo y el enfrentamiento. El ciudadano que no forma parte de alguna corporación, se siente desvalido y si puede sale del país, pues sabe que como individuo no tiene el menor chance de que se le respeten sus derechos.

El socialismo y el populismo se mantiene mientras hay dinero, pues por principio sus promotores y cultores solo saben despilfarrar y no generar riqueza y esto lo hemos visto en la historia latinoamericana: Castro que vivió siempre del subsidio (inicialmente ruso y venezolanos después)  logro que Cuba importe azúcar y Chávez y Maduro, que Venezuela importe gasolina.

Para ganarse las masas los populistas criollos les ofrecen impunidad, bonos y prebendas, además de privilegios étnicos (para la etnia dominante); pero las dadivas sólo pueden mantenerse en situaciones de buenos precios de las materias primas como los que tuvimos durante los últimos diez años. Cuando los precios caen estos beneficios son insostenibles, pero la presión social evita que se los elimine y entonces se acude al endeudamiento, se gastan las reservas y así se continúa con el despilfarro, dejando un pasivo impagable en las espaldas de las próximas generaciones.

El país hasta ahora no ha podido generar una base industrial y productiva, por lo que un setenta por ciento de la población vive en la informalidad y gran parte de estas actividades: comercio, contrabando, transporte y alguna construcción inmobiliaria se financian por el narcotráfico, que algunos afirman alcanza anualmente a más de cuatro mil millones de dólares y son los que aceitan esta economía informal. Es por esto que en el país se vive una aparente bonanza, aunque insostenible y peligrosa por su fuente ilegal de financiamiento.

Las soluciones dada nuestra ausencia de liderazgo y decisión, de nuestros temores e incoherencias, quizá solo se den por el desastre. Esperemos que después de esta turbulencia populista, después de la tormenta, venga la calma y la paz y nos dediquemos al duro trabajo de la reconstrucción de la economía y la recuperación de la cultura y la practica democrática.

ovidioroca.wordpress.com

, ,

Deja un comentario