Archivo para la categoría economía Bolivia

RECETAS DE POLÍTICA ECONÓMICA Y COCINEROS EN SU SALSA

Ovidio Roca

Pese a que la receta castrochavista es la misma, cuando se la cocina en hornillas y ambientes diferentes: diversa estructura productiva, institucionalidad poca o nada consolidada y amplia y permeables fronteras para el contrabando; el condumio, el locro, tiene sabor diferente.

La receta populista contempla como objetivos: control total del poder, eliminar la separación e independencia de poderes, estatizar la economía, desconocer la democracia. Para esto aplican sistemáticamente la represión y embaucan y embrutecen a la población mediante el temor y una permanente desinformación, haciéndoles tragar una visión sesgada del mundo; ejercen una férrea represión y someten a los librepensantes con el uso de la fuerza pública, de los mecanismos judiciales, los movimientos sociales, los colectivos y grupos paramilitares, los que usan para amedrentar al pueblo.

Últimamente con su proyecto de “Empresas Sociales”, el Gobierno quiere ilusionar y conquistar a las burocracias sindicales confiscando y expropiando los bienes de los empresarios; de esta manera con mucho palo y poca zanahoria, los países castrochavistas disciplinan, domestican y doman a la población.

Los países donde cunde el populismo, son por lo general extractivistas y viven de los recursos naturales, aunque el mayor problema es que no saben generar riqueza, malgastan los recursos que reciben, no ahorran y hacen pésimas inversiones, solo guiados por las jugosas comisiones y la corrupción.

Actualmente los castrochavistas luego de gozar por más de una década la bonanza de los buenos precios de las materias primas, de los hidrocarburos y minerales, están entrando en crisis y es en Venezuela donde, por ahora, esta se muestra con mayor dramatismo.

Bolivia al igual que Venezuela tiene una economía primaria y extractivista y los populistas cocaleros usan la misma receta ideológica, más locoto y aderezo indigenista. Pero como cocinan en una hornilla diferente y para un pueblo cuentapropista y sacrificado la economía se muestra por ahora más estable. Una explicación para esto sería la existencia de un ambiente de economía mayoritaria informal más un pueblo pobre y desesperado que lucha por sobrevivir; microempresarios que no recurre a la banca para obtener las divisas para sus actividades comerciales pues las obtiene de los dólares provenientes del narcotráfico; fronteras permeables al tráfico de todo tipo de mercancías. Todo esto permite un modelo de supervivencia que muestra una aparente estabilidad económica y social, la misma que se mantendrá siempre y cuando no se afecte a sus pilares fundamentales: mantener la economía informal y el tráfico de coca cocaína.

Aunque con algunos pro y muchos contra, la economía de la coca tira para largo: su cultivo estrella sirve de “seguro agrícola”, de colchón, para los otros cultivos del pequeño productor campesino y a su vez el circuito coca cocaína genera los recursos con el que se financia ese amplio mercado del contrabando (actividad que constituye la mayor fuente de empleo del país) de todo tipo de mercancías, desde alimentos, ropa usada, electrodomésticos y vehículos chutos, con que surten al pueblo.

Algunos analistas económicos señalan que el negocio de la coca cocaína genera divisas de libre disponibilidad de entre dos mil a cuatro mil millones de dólares al año y  que estos recursos son los que alivian la presión de la demanda de divisas sobre el sistema financiero oficial.

La crisis del modelo populista cocalero está latente, la gente la siente en el estómago, en el bolsillo, en su seguridad personal, en su perspectiva de futuro, pero se la esconde, se la ignora y por tanto no existe y como dice el licenciado: estamos blindados ante cualquier situación.

Este modelo por sus características atrae a los carteles de la droga, genera violencia,  destruye físicamente y moralmente a la población, por lo cual el cambio hacia la democracia y hacia una economía formal, innovadora y sostenible, es nuestro difícil y duro desafío.

ovidioroca.wordpress.com

Anuncios

,

Deja un comentario

POPULISMO VERSIÓN ALBANICA COCALERA

Ovidio Roca

La cultura liberal tradicional se adhiere a los valores de orden social, propiedad privada, familia y trabajo creativo; por lo general en un marco ético y religioso. Bajo esta concepción ideológica se busca garantizar un ambiente de seguridad jurídica que fomenta inversiones y fuentes de empleo y promueve la ejecución de programas de educación humanista, productiva, tecnológica en un Estado de Derecho.

El Populismo tiene varias acepciones; generalmente se lo aplica a las tendencias socialistas y fascistas totalitarias, pero por lo común está referido a todo aquello que se aparta de la democracia liberal.

En Latinoamérica más que definirlo conviene describir lo que hacen nuestros populistas, ya que en las últimas décadas y especialmente en los países de la Alba y de la blanca, venimos adoleciendo de un largo periodo de peste populista, durante el cual los movimientos castro chavistas han sido extremadamente creativos en el uso de la demagogia y la manipulación de las masas.

Pero lo que mayormente marca y caracteriza al populismo es que tiene como finalidad y objetivo el disponer y utilizar los recursos públicos para sus propósitos, produciendo con este su accionar un ambiente con déficit económico y de institucionalidad.

Ellos apuestan por el estatismo, multiplican la burocracia y lo primero que hacen es afirmarse en el poder de manera indefinida. Para ello conquistan a la población con ilusiones y prebendas, utilizando para esto la riqueza producida por otros, por lo que la gente rápidamente se acostumbra a estas promesas y eventualmente a recibir subsidios y bonos.

En este ambiente la cultura del riesgo y del trabajo desaparecen pues todo se lo espera del Estado, por lo que no se logra una estructura productiva extendida y competitiva lo que hace extremadamente difícil avanzar hacia una economía de mercado, con empresas productivas y trabajos formales.

El discurso populista es matizado dependiendo de la psicología de las masas de cada país. En Bolivia el discurso es fundamentalmente indigenista y en lo demás sigue el típico discurso demagógico; se adversa a la empresa privada formal y se reivindica el rol del Estado en favor de los intereses de las masas populares con ofertas de estatismo, seguridad y justicia social.

Utilizan los mecanismos democráticos, especialmente el voto, para obtener el poder y luego se olvidan de ellos y solo se ocupan de preservar el poder y mantener la hegemonía política a través de la “popularidad” ante las masas, con discursos y medidas  populacheras.

Se aplica el esquema del enemigo necesario; este es un mecanismo primordial, pues siempre tiene que haber un enemigo o una conspiración lista para “para despojar al pueblo de sus conquistas y dividir el país”, esto deja al grupo de poder  con las manos libres para atacar a la oposición y lo hace de la mano del líder populista que salva y defiende al país.

Se aplican medidas contra la libertad de expresión, como la regulación de los medios de comunicación, su compra por los socios del gobierno o su supresión, seguido por el hostigamiento y encarcelación de comunicadores sociales y el amedrentamiento de la población.

En el plano económico, los populistas se dedican a estatizar empresas con el nombre de nacionalizaciones. Se establece la total regulación estatal de la economía y fundamentalmente se ocupan de centralizar los poderes públicos: legislativos, judiciales y electorales en el Ejecutivo y a éste en manos de una sola persona o grupo hegemónico.

Este tipo de procesos ya lo hemos vivido en Bolivia varias veces y hasta ahora nada aprendemos. El último de estos fue hace algo más de treinta años (1982-1985) cuando vivimos una dramática etapa de populismo que dejó pésimos recuerdos y una economía quebrada, pero ninguna enseñanza para evitar repetirla.

Durante ese periodo, en el país se desató una ola de anarquía, incertidumbre y paralización de la producción. En una euforia populista, miles de izquierdistas de todas partes iban y venían a participar del carnaval revolucionario, mientras las amas de casa y los trabajadores corrían de un lado a otro para buscar qué comer y comprar su dólar, antes que sus bolivianos difícilmente ganados pierdan su valor barridos por la inflación. La gente recibía su sueldo, su plata y corría a comprar dólares de los pichicos, comida, ropa, cualquier cosa con tal de deshacerse de los bolivianos que minuto a minuto perdían valor.

La gente miraba espantada tamaño desorden, esa terrible inflación llegó al veinte mil por ciento y el dinero para pagar sueldos y deudas públicas no alcanzaba, así es que se imprimian cada día millones de papeles y se añadían ceros. El tipo de cambio del dólar paralelo que el año 1982 era de 283 bolivianos, llego en el año 1985 a 1.050.000 bolivianos por un dólar, es decir  3.710 veces más alto.

Este desastre y la desesperación popular fue lo que permitió sin mayor oposición que Víctor Paz, un verdadero Estadista, aplique una receta de economía liberal y con eso salvo al país del desastre. El Presidente Víctor Paz, puso orden en la economía y en los mercados, freno la inflación y diseñó una política económica de mercado que condujo exitosamente al país por varios años, hasta que nuevamente recaímos en el populismo.

Estamos en víspera del desastre productivo que por ahora esta enmascarado y atenuado por la plata de la coca y la cocaína, las que sustentan la economía informal y posibilitan el abastecimiento de la población. Se asegura que es gracias a los dólares de la coca, del suministro de bienes por el contrabando, más la arraigada mentalidad de dependencia y subsidios, que la gente aún no percibe los problemas que se avecinan. Quizá necesitamos llegar al desastre para que la gente reaccione y decida apoyar a un Estadista y no a un Populista.

ovidioroca.wordpress.com

, , ,

Deja un comentario

ECONOMÍA INFORMAL Y COCALERA

Ovidio Roca

Historias y relatos de la era plurinacional

La Evonomic fue un cuento cocalero y como pronto veremos, una bonanza ilusoria que se revelará precaria e insostenible; ésto porque sus éxitos no vienen de mayor producción y productividad, sino de los coyunturales buenos precios de las materias primas y especialmente de la venta del gas; negocio que fue resultado del trabajo de los gobiernos anteriores, quienes encontraron y certificaron las reservas y lograron buenos contratos para su venta al Brasil y Argentina; a lo que hay que añadir un regalo que llegó del mercado capitalista y que de chiripa recibieron los masistas: el mayor auge de precios de los últimos cincuenta años.

Con el socialismo comunitario, el estatismo, más el terrorismo tributario y la inseguridad jurídica, se liquidó la incipiente economía formal y surge entonces esa pujante y fluida economía informal, que ignora las leyes nacionales, internacionales y las fronteras de los países.

Actualmente el país está abastecido de todo tipo de productos, cada vez menos de origen y producción local, que son fruto de la actividad de una cadena de intermediarios, que ilegal y dificultosamente traen del exterior, de todo y para todos. Existe ropa usada que utiliza la población, autos chutos, electrodomésticos, equipos electrónicos, material de entretenimiento, videos, películas digitales, diversidad de alimentos, galletas, dulces, frutas y hortalizas y a su vez dependiendo del clima y las aguas, éstos y otros bienes fluyen de ida y vuelta.

Para hacer funcionar todo esto es fundamental la economía de la coca, que con sus dólares y cadenas de comercio sustenta y aceita esa economía informal de comerciantes y empresarios, contrabandistas, chuteros, transportistas, “cuentapropistas”, los que inmersos en una economía global, abastecen las necesidades de la población. Una población con bajo nivel educacional y técnico, en un país que no pudo desarrollar una estructura empresarial productiva y ahora tiene problemas para dar el salto hacia la nueva economía del conocimiento y de las nuevas tecnologías.

Con el modelo estatista de economía del masismo, el gasto público se multiplicó, la generación de pegas y oficinas públicas crecieron y la burocracia floreció a costa de los bolsillos de los pocos contribuyentes que pagan impuestos y los muchos ciudadanos que se ven obligados a pagar coimas por todo trámite burocrático y extorsivo.

Cuando el populismo termine de gastar los ingresos originados por los buenos precios del gas, el dinero del enorme endeudamiento y de malgastarlo en palacios, coliseos, bonos y prebendas insostenibles; ellos se irán a su exilio dorado y luego llega el momento de la verdad, de arreglar el desastre, pero por supuesto la gente borracha de prebendalismo no está dispuesta a asumir el costo hacerlo y se resisten y se revelan, esperando volver a las políticas de asistencialismo y distributivismo las que ya no pueden ser solventadas y ahí empieza la tragedia, la debacle y como siempre queda la pregunta: “Que Hacer?”.

La forma cómo los movimientos sociales se ganan la vida, más las ilusiones por un futuro mejor al amparo de un Líder carismático y un Estado benefactor y permisivo, condiciona su comportamiento social y deja evidente que el objetivo primario de su lucha política, es una sociedad y un Estado adecuado a sus  intereses de grupo y el logro de sus propios privilegios.

Ahora cuando los precios y la producción del gas cae y la economía se complica, todo grupo organizado y con capacidad de movilización, fieles a su propia ley y en defensa de sus intereses sindicales y gremiales, se resisten al cumplimiento de todo aquello que afecta a sus intereses y presionan y rinden a las autoridades mediante huelgas, chantajes y  bloqueos y de paso ignoran y atropellan los derechos de los ciudadanos que se ven afectados por estas movilizaciones.

Los gremios y sindicatos, y esto es una ironía, se levantan y “exigen se les respete su derecho de ser ilegal pues saben que bajo el populismo, acatar la ley es perecer”. Es una población que siente temor de las autoridades y está a la defensiva de éstas, pues saben que las leyes solo se aplican como mecanismo extorsivo y de represión política.

Para el próximo capítulo de esta historia de suspenso y terror, deberíamos  definir, si lo que queremos es cambiar de modelo, de sistema, o solo de actores. Lo que debe quedar claro, es que el cambiar unos personajes, por otros que nos gustan más, pero que postulan el mismo populismo que nos llevó a la actual crisis económica, institucional y de valores, no es la solución.

En este país de analistas y diagnosticadores, está siempre presente la pregunta del “qué hacer” y mantenemos la esperanza de que interpretando los cauces de la historia, algún gato liberal pueda darnos una pista práctica y viable.

ovidioroca.wordpress.com

, ,

Deja un comentario

FIN DE FIESTA CASTROCHAVISTA Y TRASNOCHADOS MASISTAS CONSAGRADOS A LA COCA

Ovidio Roca

Los países castro chavistas, luego de disfrutar de un prolongado carnaval populista financiado por los altos precios de los hidrocarburos que les permitió gastar como locos, ahora ingresan a la época de las vacas flacas. Fue una farra de gastos desmedidos y fracasados proyectos faraónicos, lo que añadido a la ineficiencia y la corrupción, les mengua las posibilidades de financiar el clientelismo y mantener el control del Gobierno, por lo que ahora se viene la clásica etapa del terror.

El modelo económico del masismo se basa en la explotación y exportación de las materias primas, gas y minerales, más los derivados de la coca y una extendida economía de contrabando, comercio informal y narcotráfico.

Coherente con este modelo, el Presidente de las Seis Federaciones de Cocaleros  y del Estado Plurinacional, promulgo estos días la ley de ampliación del área legal de cultivo de coca de 12.000 a 22.000 hectáreas.

Los funcionarios del gobierno cumpliendo su tarea, cocinan estadísticas para justificar esta ampliación y nos enteramos que en este afán, una acuciosa investigadora se dedicó a censar los cachetes de 3.355.252 personas y descubrió que estaban hinchados no por postemas, sino por bolo de coca: “Esto significa que aproximadamente entre el 37% a 40% de la población boliviana consume la hoja de coca como uso tradicional”, explicó exultante la funcionaria durante una entrevista televisiva, mientras escupía su bolo.

La embajada de EEUU hizo conocer que el año 2015 la extensión real de cocales en Bolivia era de 36.500 hectáreas y no 20.000, como decía la ONU. La DEA calcula que la producción en Bolivia de pasta base de cocaína alcanza a 230 toneladas por año y que el PIB cocalero es de 1.900 millones de dólares.

Se menciona en diversos informes de prensa, que el PIB per cápita nacional es actualmente de 3.235 dólares, el de un agricultor de 1.320 dólares, mientras que el de un cocalero es de 24.166 dólares.

Con gran previsión y ante las circunstancias cambiantes de los precios de las materias primas y la debacle de los regímenes castro chavistas, el Gobierno del MAS decide meterle nomas y endurecer y fortalecer su esquema de poder.

Un dirigente masista, el Vice Ministro Félix Cárdenas, interpreta con claridad meridiana lo que piensan y sienten, tanto la cúpula como las bases masistas; cosa que los q’aras llunk’us nunca expresaron con tanta franqueza. En resumen Cárdenas nos explica, que éste es un Gobierno de la raza aymara y que los mestizos y q’aras deben aceptar ser gobernados por ellos, bajo un régimen que no solo aplicara la coerción, sino también la fuerza cuando sea necesario.

Es bueno para los mestizos bolivianos, saber qué y quien los enfrenta, y esto lo aclara Félix Cárdenas: “Esta es una revolución democrática cultural, pero también puede ser una revolución por la fuerza; depende cómo se presentan las condiciones. Pero una cosa debe quedar clara: nosotros los aymaras jamás nos vamos a ir del Palacio de Gobierno. 500 años nos han masacrado, 500 años nos han marginado, ahora tenemos que preparar a nuestros hijos, nietos, todos, para gobernar 500 años. Evo sólo es el principio, no es el objetivo”.

Y continúa: “Los aymaras no hemos venido al Palacio de Gobierno a visitar, hemos venido al Palacio de Gobierno a quedarnos. Lo que tienen que hacer los q‘aras es aprender a vivir en democracia, aprender a ser gobernados por sus mayorías y ellos, como minoría, aceptar”.

El modelo populista en actual aplicación, destruye la institucionalidad, tiene reglas del juego movibles de acuerdo a sus particulares intereses y por ende genera inseguridad jurídica. Con esto se impide el desarrollo productivo y las inversiones, especialmente las de largo plazo en investigación, educación, desarrollo tecnológico, actividades éstas que requieren un ambiente de previsibilidad y reglas del juego estables y permanentes. Como resultado de estas políticas se promueve la informalidad, el trabajo precario, la explotación insostenible de los recursos naturales y la expansión de las actividades ligadas a la coca y sus derivados,

Para sobrevivir en este tipo de ambiente institucional, el accionar de las personas se orienta hacia sus intereses inmediatos, por lo que no logran nada permanente, útil, ni constructivo, pues solo los mueve su objetivo primario: sobrevivir a como dé lugar; y como sabemos, así no se construye país ni ciudadanía.

Si la mayoría de la población no está dispuesta a trabajar en serio por el cambio de los valores populistas, hacia los valores de libertad, esfuerzo y trabajo creativo y fecundo, no esperemos que vaya a mejorar nada.

ovidioroca.wordpress.com

, ,

Deja un comentario

UN PUEBLO EN PROCESO DE CAMBIO HACIA EL DESASTRE

Ovidio Roca

Historias y relatos de la época plurinacional

Conocer el arte de impresionar la imaginación de las masas, es conocer el arte de gobernar”: Maquiavelo

La historia nos muestra que el objetivo de los partidos populistas es consolidar un proyecto de poder (Evo aclara: “para quedarse por siempre”) utilizando y movilizando a las masas,  con consignas y discursos simples pero de gran alcance e impacto popular. Mensajes que apuntan a la emoción y poco al pensamiento y la racionalidad, pero que ayudan eficazmente a  la cosecha de votos.

Ellos saben que las masas siguen a los caudillos, a los dirigentes carismáticos con más activismo que inteligencia; a gente de acción más que de pensamiento. Además, en la politiquería lo que importa es el impacto emocional que las promesas despiertan en el pueblo y poco interesa si un proyecto es posible y viable; pues son las promesas las que ilusionan y despiertan el interés y las expectativas populares, con consignas y promesas que son difundidas y comunicadas masivamente por los intelectuales y comunicadores del partido, dando siempre mayor primacía a las imágenes que a las ideas; promesas que finalmente no se cumplen.

De aquí que en los últimos tiempos y con la generalización de la tecnología de las comunicaciones; el acercamiento a la masa votante y especialmente a las urbanas,  se lo hace mediante las redes sociales. Hace poco, García Linera explicaba esto a los dirigentes masistas: “Política que no está en los medios, política que se pierde. Dirigente que no está en los medios, dirigente que se pierde“. Actualmente en Bolivia alrededor del noventa por ciento de los medios está en manos del Gobierno.

Como parte de su estrategia de distracción de la opinión pública y de terror, el Gobierno y sus aliados se dedican sistemáticamente a enjuiciar y amedrentar a sus detractores, a sus enemigos; los opositores y librepensantes y a impedir y boicotear la gestión institucional de toda autoridad opositora electa; Gobernadores, Alcaldes y cualquier otra que no responda a sus intereses.

El profesionalismo, idoneidad y moralidad de los funcionarios públicos es ignorado en favor de la alineación política, por lo que la corrupción se expande y se constituye en uno de los costos más elevados de la administración  estatal. Se afirma que más del cuarenta por ciento del gasto gubernamental va a la corrupción.

La población al estar convencida que las leyes solo usan en beneficio del propio gobierno, no acude a las instancias formalmente legales. De esta manera los conceptos de cultura democrática, de respeto a la ley, gestión eficiente y transparente se tornan lejanos y esta mala experiencia y la ausencia de alternativas viables genera una cultura de anomia y amoralidad, que luego se hace parte consustancial del comportamiento del pueblo.

Los cómplices del Gobierno: sindicatos y gremios corporativos, para exigir las prebendas prometidas y de paso afirmar su poder periódicamente disputan con éste, utilizando la cultura del bloqueo y el enfrentamiento. El ciudadano que no forma parte de alguna corporación, se siente desvalido y si puede sale del país, pues sabe que como individuo no tiene el menor chance de que se le respeten sus derechos.

El socialismo y el populismo se mantiene mientras hay dinero, pues por principio sus promotores y cultores solo saben despilfarrar y no generar riqueza y esto lo hemos visto en la historia latinoamericana: Castro que vivió siempre del subsidio (inicialmente ruso y venezolanos después)  logro que Cuba importe azúcar y Chávez y Maduro, que Venezuela importe gasolina.

Para ganarse las masas los populistas criollos les ofrecen impunidad, bonos y prebendas, además de privilegios étnicos (para la etnia dominante); pero las dadivas sólo pueden mantenerse en situaciones de buenos precios de las materias primas como los que tuvimos durante los últimos diez años. Cuando los precios caen estos beneficios son insostenibles, pero la presión social evita que se los elimine y entonces se acude al endeudamiento, se gastan las reservas y así se continúa con el despilfarro, dejando un pasivo impagable en las espaldas de las próximas generaciones.

El país hasta ahora no ha podido generar una base industrial y productiva, por lo que un setenta por ciento de la población vive en la informalidad y gran parte de estas actividades: comercio, contrabando, transporte y alguna construcción inmobiliaria se financian por el narcotráfico, que algunos afirman alcanza anualmente a más de cuatro mil millones de dólares y son los que aceitan esta economía informal. Es por esto que en el país se vive una aparente bonanza, aunque insostenible y peligrosa por su fuente ilegal de financiamiento.

Las soluciones dada nuestra ausencia de liderazgo y decisión, de nuestros temores e incoherencias, quizá solo se den por el desastre. Esperemos que después de esta turbulencia populista, después de la tormenta, venga la calma y la paz y nos dediquemos al duro trabajo de la reconstrucción de la economía y la recuperación de la cultura y la practica democrática.

ovidioroca.wordpress.com

, ,

Deja un comentario

CUENTOS DEL ABSURDO: LOS COCINEROS COMUNITARISTAS

CUENTOS DEL ABSURDO: LOS COCINEROS COMUNITARISTAS

Ovidio Roca

Poco usamos el sentido común y menos aun cuando atañe a nuestros sentimientos y emociones. Un ejemplo típico de esto se da en el ámbito de la política, donde pese a los innumerables ejemplos de que la receta populista y estatista es mala y sus cocineros incompetentes para producir y hacer buena gestión pública, muchas personas se ilusionan, les creen y los siguen.

En su práctica cotidiana la gente sabe apreciar cuándo una comida es sana y sabrosa y cuando es una porquería, pero es totalmente inconsciente y crédula en lo referente a las recetas y ofertas políticas. La explicación está en que sabemos degustar, pero no razonar y nos ilusionamos fácilmente por las promesas de los políticos.

Hay que reconocer que los socialistas y populistas (recuerden la “agitprop” comunista) saben muy bien cómo vender su puchero y además como nos dicen que será gratis y habrá para todos, nos ilusionamos y no terminamos de aprender que con estas recetas comunitaristas y socialistas del siglo veinte o veintiuno, la comida que recibimos es dañina y terminamos enfermos o muertos de cólicos y diarreas y cautivos del cocinero.

Hace varios años, ya pasan dos décadas; salieron del Chapare cocalero y de algunas ONGs algunos cocineros, quienes usando recetas del Socialismo Siglo XXI y del Comunitarismo, nos presentaron su nuevo plato: “Puchero plurinacional”, que en realidad es el viejo puchero corporativista, condimentado con estatismo, autoritarismo, populismo, indigenismo  y xenofobia.

En búsqueda de clientela y para cautivar a los mestizos e indígenas utilizaron el sentimiento de revancha, de desquite por la discriminación étnica que les fue inferida por los criollos y durante años. Se les acrecentó también la autoestima con el eslogan “el Evo es como yo”. Algunos entenderían con esto que podemos hacer lo que nos dé la gana: tener aviones de 40 millones de dólares para ir a jugar futbol donde sea, tener las chocas y chocos que quisiéramos y que ningún fiscal puede cuestionarme por mis negocios de coca y contrabando y todo sería posible mientras el Cacique o Jilakata este al mando.

Para que los ayuden a conquistar el Gobierno, los cocineros se juntaron con los llamados movimientos sociales. Para ello hicieron contubernios con los dirigentes, para fines de negocios y de protección mutua; buscando así contar con masas activas y bloqueadoras para neutralizar las protestas sociales y regionales contra su gestión y recibir su apoyo en los frecuentes tinkus electorales.

En este restaurante plurinacional manda el Gran Jefe y su ayuco cocinero y lo hacen verticalmente sobre una corte servil y a su exclusivo servicio, condición de vasallaje que se extiende por todo el país. “Yo soy el único que manda en este país”, comunicaba el presidente Morales al que fue un verdadero Defensor del Pueblo, Rolando Villena.

En lo municipal se repite lo mismo y nuestro alcalduli afirma: “Parezco parido para ser alcalde, todo lo sé, estoy capacitado para liderar este grupo de gente”, y que sobre las nalgulis??

De manera simbólica estos populistas y comunitaristas conceden unos cuantos puestos y ponen a lavar las ollas a algunas mujeres y algunos indígenas y campesinos; esto a fin de simular una incorporación de las masas populares al  gobierno, aunque sin darles poder real para intervenir en las recetas y decisiones importantes de la cocina política y la economía.

Para efectos de propaganda internacional, de cuando en cuando se incauta algo de pichicata a los carteles de la droga y poco se ocupan de la coca y la pasta base, que es el negocio de las bases cocaleras.

Para mantener tranquila a la gente practican el asistencialismo con distribución de bonos, como el Bonosol que ahora llaman Renta dignidad y para financiarlo estatizaron la propiedad de cada uno de los bolivianos mayores de edad al año 1995. Esto quiere decir que expropiaron nuestras acciones de las empresas capitalizadas.

Toda esta propaganda se la hacía y funcionaba en época de vacas gordas, cuando la despensa estaba llena y se podía despilfarrar, pero a medida que aumenta la crisis, el puchero se hace escaso y el gobierno populista se debilita, se hace necesaria la afirmación del poder y lo hacen  promoviendo y exaltando al caudillo. Su corte de ll’unkus y amarraguatos nos dice: “Es la luz que ilumina América” y también, si no apoyan al Evo “El sol se va esconder y la luna se va escapar y todo será tristeza…”.

Paralelamente se potencian los organismos armados, se refuerzan los controles políticos y endurecen las políticas coercitivas. Se aumentan las propuestas de estatización y la apropiación de las empresas privadas y de sus rentas y se castiga a las empresas con multas millonarias; se coartan las libertades ciudadanas y la libre expresión y se endurece el papel punitivo de la justicia sobre todo aquel que discrepa con el gobierno, generalizándose la cárcel para los opositores o para cualquiera que joda.

Y colorín colorado este cuento aún no terminó, pues podemos seguir con la receta de populismo, tiranía, miseria y corrupción o podemos cambiarla y vivir mejor.

El futuro está por hacer y podemos construirlo juntos y sin exclusiones, con libertad, subsidiariedad, solidaridad, absoluto respeto al otro y al medio ambiente.

ovidioroca.wordpress.com

 

, , , ,

Deja un comentario

EDUCACION Y ECONOMIA SOSTENIBLE

EDUCACION Y ECONOMIA SOSTENIBLE

Ovidio Roca

Durante esta última década, Latinoamérica está siendo gobernada por políticos que saben prometer y gastar, pero nada de generar riqueza, ni hacer gestión. Y tampoco está en su mentalidad promover la economía productiva, el ahorro y la educación. Ellos procurando enriquecerse rápidamente, se dedican al puro extractivismo y no se preocupan ni se complican con eso de la economía sostenible, productiva y con valor agregado. La agresiva explotación de las materias primas: hidrocarburos, minerales, madera y biodiversidad, es su estilo y su práctica.

Por eso, cuando se acaba la racha de los buenos precios de las materias primas de las que estuvieron lucrando y caen los ingresos, empieza el descontento popular y eso es lo que vemos ahora en todos los países castrochavistas.

No olvidemos que los tiempos en la política están marcados e influenciados por la percepción que tiene la gente de su propia situación económica y de las perspectivas y ambiente favorable para su futuro y el de sus negocios. En consecuencia en Bolivia, al igual que en el resto de estos países castrochavistas, la gente empieza a protestar y cada vez lo hacen más unidos y con más fuerza.

En Bolivia ya se les agotó el discurso populista y también se acabó la plata de las exportaciones de materias primas, aunque no las de la coca industrializada y su correspondiente transporte, lavado y planchado.
Buscando apoyo popular, los masistas se escudan con el re manido discurso del imperialismo y del racismo; se llaman a sí mismos el gobierno de los indígenas, olvidándose del TIPNIS, de Chaparina y de que todos los dirigentes indígenas fundadores del MAS ya fueron expulsados.

Como consecuencia de su desgaste, el masismo fue derrotado por el pueblo en el Referendo y la imagen del caudillo se desmorona por la corrupción y la mala telenovela de sexo y corrupción en la que están metidos. Ante el peligro de su defenestración, el entorno k’ara del Presidente indígena, está en un afán desesperado de resguardarlo y ensalzarlo, más para protegerse que para protegerlo; pero sin ninguna propuesta seria para volcarse hacia una economía productiva.

En el campo social, el MAS ha venido manejando hábilmente su propuesta populista e indigenista, con lo que apuntaba a satisfacer las aspiraciones de una gran masa de población boliviana, la que por falencias educacionales y la pobreza del país de economía extractivista y primaria, no logro tener una formación adecuada para enfrentar los retos de la nueva economía competitiva; una economía donde lo importante es el trabajo calificado y la innovación.

Ahora y ante el reiterado fracaso internacional de los modelos populistas, hace falta nuevos liderazgos que conduzcan al país  por un camino de progreso y modernidad; hacia una economía sostenible y un estado de derecho que posibilite una mejor calidad de vida para la población

El mundo desarrollado hace rato ingreso a la economía del conocimiento, una economía diversificada que requiere de conocimientos, inversión y previsibilidad institucional y económica;  que es lo que estimula y garantiza los emprendimientos de largo plazo. El capital huye, se va rápidamente cuando en el país hay inseguridad, y solo permanece y se afinca, donde hay un Estado de derecho que lo trata bien. Esa es la razón por la que EE.UU. se ha desarrollado y la mayoría del resto de América quedo rezagada.

El reto actual es capacitar a las personas para un nuevo mercado de trabajo adecuado a la economía del conocimiento, por lo que se requiere desarrollar en los estudiantes, la curiosidad, la originalidad, la innovación y la creatividad; por lo que es necesario ahondar en su formación en las matemáticas, las ciencias, la filosofía; vale decir enseñar a pensar, a razonar y para vivir en sociedad, a tener principios y valores.

ovidioroca.wordpress.com

, , ,

Deja un comentario