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Estado inconcluso

Ovidio Roca

14/05/2011

Bolivia no ha logrado conformarse como Estado Nacional, es un Estado ausente, un Estado Inconcluso, que ni siquiera ha logrado tener presencia en todo el territorio que pretende administrar, y en tal razón no puede cumplir con su principal función: la provisión de seguridad y justicia. En la década de los 80 se inicio un aprendizaje de democracia y participación y sin haber aprendido aún la lección el 2006 retornamos a un esquema totalitario con disfraz democrático.

Su ubicación lejos de las costas y sin vías de comunicación no permitió que Bolivia se inserte  al proceso de desarrollo, cual lo hicieron otros países de íbero América aprovechando su situación costera; menos recibió los beneficios de la migración con tecnología y vocación industrial. Su inserción en la economía mundial, la logro exclusivamente como proveedor de minerales y en la región de los llanos, puntualmente y por escasos años, con la goma.

Un país extenso, poco poblado, sin integración física y con una deficiente y débil estructura institucional. Un Estado centralizado de ficción, que perdió en guerras y litigios más de la mitad de su territorio. Un país pobre y con una gran diversidad geográfica, ecológica, étnica, social, cultural e histórica, totalmente desaprovechada.

El Estado boliviano a lo largo de su historia estuvo circunscrito exclusivamente al área minera, único objeto de interés del grupo gobernante; el resto era monte y culebras.

Un Estado exclusivamente andino que no logro dar seguridad territorial, protección y seguridad a los habitantes, menos un marco de políticas estables que garanticen bienestar, educación, acceso al trabajo, a la propiedad, a servicios públicos esenciales y a la participación ordenada en la vida pública, como corresponde a una sociedad libre y democrática.

Un país donde el setenta por ciento de la actividad económica es informal y donde el empleo es mayoritariamente o ilícito o informal. Un país donde en los últimos años, el narcotráfico campea cada día más libremente.

Un Estado con carencia de gestión y de resultados, que imposibilita que el pueblo lo reconozca como tal  y guarde lealtad a los gobernantes.

Una sociedad de raíz indígena, que recién a mediados del siglo pasado intenta integrarse social y territorialmente y construir la mestiza, Nación Boliviana.

El resultado es que no se ha construido un verdadero sentimiento de pertenencia y orgullo nacional, no existe una historia nacional compartida, salvo ese relato patriotero de presidentes que suben y son defenestrados rápidamente; de batallas y de mar perdido, que se enseña en las escuelas buscando unificar al país.

Una historia pensada y construida desde la égida de una sola región y del grupo gobernante del Estado centralista.

La verdadera historia, la de las diversas regiones y pueblos en su lucha por su autonomía y por la construcción de un Estado Nacional con visión de futuro, de prosperidad, de progreso y que nos incluya a todos, aún no ha sido escrita.

La gente por sobre todo busca sobrevivir y encuentra alternativas en la medida que el Estado no se las da, en consecuencia crean sus propias leyes y evitan la mínima interferencia externa hacia la actividad “legal o ilegal” que han aprendido y adoptan para progresar. Son pueblos diversos y dispersos, con intereses y costumbres diferentes, que tiene poco interés en fortalecer ese Estado Nacional centralista, del que no tienen buenos recuerdos y menos interés en acatar sus leyes y sus controles.

Como una forma de autodefensa y supervivencia, estos grupos sociales, se han unido en corporaciones, gremios, logias, sindicatos, movimientos sociales estructurados a modo de grupo de presión y autodefensa. Practican el corporativismo sobre la base del área funcional, de la solidaridad social y los roles entre individuos.

Pese a su vivencia corporativa y practica mercantilista, fruto de la predica trotskista en las zonas mineras, gran parte de los activistas sindicales tienen con una fuerte orientación al socialismo, como solución desde arriba a todos los problemas, aún los personales.

Dada la escasa industrialización y falta de oportunidades de trabajo en el área urbana, la máxima aspiración de una parte de la población es la “peguita” que les soluciona el hambre y desde la seguridad de ésta, buscar sus propios negocios. Así vemos cada año colas interminables para ingresar a las Normales (escuelas de formación de maestros), a los Institutos Policiales y al Ejército. Muchos se hacen engañar con el cuento de que ingresaran allí sin trámites y algunos lo logran, pues coimearon al que era. Especialmente en el área urbana, los partidos políticos, los sindicatos y logias son la vía para acceder al peguismo estatal y al de las instituciones de amplia y dispersa base social, como las cooperativas.

Por falta de cultura y control institucional y ciudadano, las organizaciones se constituyen en feudos de grupos que las usan para su beneficio personal. El concepto de servidor público es generalmente ignorado, ellos son propietarios de la institución y buscan según su nivel de decisión, sacarle el mayor provecho: desde información privilegiada sobre la localización futura de obras públicas que engordan tierras, comisiones por adjudicación de obras, aquellas para acelerar  los servicios, para obviar multas, para otorgar licencias. Mientras más corrupta es la cabeza de la institución mas corrupta es la estructura.

Lejos de los centros urbanos y del aparato gubernamental, se desarrollan esquemas diferenciados de organización que permiten a sus miembros la satisfacción de sus intereses y aspiraciones:

Los sindicatos cocaleros, sustento del actual régimen y que están bajo el liderazgo del Presidente del Estado Plurinacional, reivindica territorios libres para el cultivo de la coca y su procesamiento y exigen la expulsión de cualquier control internacional sobre el narcotráfico.

En la región altiplánica, los ayllus definen de facto territorios libres para el contrabando y una pista expedita para mover mercancías de todo tipo, desde éste centro del continente hacia los países vecinos.

Millones de informales pululan por las ciudades vendiendo toda clase de mercancías del más diverso origen.

Miles de “cooperativistas mineros” explotan en forma precaria, con gran sacrificio y ninguna previsión ambiental y de contaminación, minas abandonadas y restos de anteriores explotaciones.

El dinero del narcotráfico aceita esta enorme economía informal.

Todos quieren el libre albedrío en su feudo, en su área de actividad y no aceptan un Estado y leyes que afecten sus intereses y su libertad de hacer sus negocios, que intente controlarlos y cobrar impuestos. Solo aceptan una ficción de Estado para la imagen internacional.

En la región del oriente, con una cultura más liberal y abierta al mundo y la innovación, al lograr finalmente integrarse vialmente a los mercados internos y externos, los grupos locales y emprendedores migrantes de origen nacional y extranjero, ampliaron rápidamente la estructura productiva agroindustrial y al momento es la región que garantiza gran parte de la canasta alimenticia del pueblo boliviano.

Una visión provinciana y falta de cultura política evitaron que la región oriental juegue un rol importante en la política nacional. El desconocimiento de ese mundo minero e indígena boliviano, abonaron este desinterés por la política nacional, en la que incursionan solo de manera sectorial para defender intereses coyunturales. Por otra parte una estructura corporativa-logiera destruyo toda posibilidad de surgimiento de una intelectualidad con pensamiento libre y moderno.

Por lo general no se percibe en el país la existencia de una visión nacional y de estadista y en los grupos y en los políticos, prevalece  la visión gremial, sectorial y local.

La población boliviana ingresa al Siglo XXI angustiada por los bloqueos y huelgas lideradas por los cocaleros en busca de tener un territorio libre para su producción y por diversos movimientos sociales buscando sus reivindicaciones. Gente de clase media desesperada pensaba que con el bloqueador en el gobierno vendría la tranquilidad, esto abono el ascenso del MAS y su triunfo electoral abrumador el año 2005.

El MAS es fruto de una exitosa ingeniería de las ONGs que aprovecha el desbande de los partidos políticos y el caos en que vive el país. Es así que usando un discurso populista, de reivindicación étnica y de nacionalización de hidrocarburos, logran el apoyo de diversos grupos de interés corporativo, indígena e ideológico. Importantes sectores urbanos atemorizados por el desorden cotidiano y buscando una salida al caos, apoyan también al líder indígena, quien logra mayoría electoral y asume el control del aparato del Estado.

El MAS con un pensamiento totalitario, toma control del país: del poder coercitivo (ejercito y policía), del poder judicial (fiscales y jueces), medios de comunicación estatal, tesoro nacional, prebendas y pegas gubernamentales y promueven una ficción de Estado democrático para lograr el reconocimiento internacional

El grupo estalinista-jacobino, con voluntad de poder y proyecto ideológico, se apodera rápidamente del proceso de cambio de raíz indígena y cocalera, utiliza la figura del indio y se alía a la estrategia de poder político continental del Socialismo del Siglo XXI. Estos ideólogos y operadores tiene una extraordinaria capacidad de manipulación y un cinismo absoluto, ellos siguiendo una concepción comunista (con el aditamento del discurso indigenista) quieren ejercer el poder total y manejar el Estado para perpetuarse y sobre todo, hacer sentir su poder.

Hasta la fecha han logrado el control de todos los poderes del Estado y los han centralizado en el Ejecutivo. Tienen control sobre los fiscales, jueces, policía y ejercito y los usan para perseguir y destruir toda oposición política, perseguir cualquier tipo de actitud y opinión adversa. Han condenado a la cárcel a toda autoridad contraria al régimen y obligado a exiliarse al resto.

Con el afán de iniciar una nueva historia a partir de ellos, de inventar el mundo a partir de ellos, estos sociópatas etno-comunistas tienen que destruir todo el pasado y se engañan pensando que todo lo que hacen perdurara. Desconocen y tratan de destruir cualquier avance realizado anteriormente en la construcción de institucionalidad, en gestión de gobierno, legislación e integración social. Durante la democracia se logro atraer inversiones y posicionar a Bolivia como un proveedor potencial de gas a nivel internacional. El país fue líder entre otros, del Desarrollo Sostenible, Manejo de Bosques y Gobiernos Locales con la Ley de Participación Popular. Durante una época el Tribunal Constitucional, la Corte Suprema, la Corte Electoral, las  Superintendencias fueron respetados y reconocidos; todo esto fueron importantes avances en la construcción del Estado Nacional, que señalan un rumbo cierto hacia una sociedad democrática.

El proyecto de construir un Estado Nacional desde las regiones y pueblos, que es una aspiración popular sobre la que se estuvo trabajando, ha sido dejado de lado y mas bien se conspira contra la Nación boliviana con su fragmentación en treinta y seis nacionalidades, a las que se impulsa volver a su  primitivismo, desconociendo la realidad de un mundo globalizado, de una cultura universal y de valores y derechos humanos comunes.

Al momento, después de una desastrosa gestión económica y pese a la coyuntura de altos precios de las materias primas que les permitió ingresos antes nunca percibidos; el hambre y la inseguridad se hacen patentes, la inestabilidad social, huelgas y bloqueos se multiplican y los intereses de los diversos grupos que se juntaron con el MAS para la toma del poder, están empezando a colisionar. El mayor éxito logrado irónicamente ha sido la expulsión de toda inversión extranjera en capital y tecnología y rifar la posibilidad cierta de constituir al país en un proveedor energético, usando el gas.

El MAS, de inicio unió diversos y dispares grupos que pensaron que juntos podían lograr sus objetivos, ahora estos han entrado en contradicción. El modelo estalinista-estatista esta chocando con la cultura y práctica comercial y capitalista de la mayoría de la población boliviana, con su apego a la propiedad como fruto de su esfuerzo, contra la libertad de buscar libremente sus mejores opciones.

Se nota una insurgencia de grupos de intelectuales indigenistas que han decidido expulsar a los comunistas q’ras y aspiran a gobernar ellos dando un salto al pasado mítico y establecer su preeminencia y su poder sobre todos los demás. Algunos pretenden aun mas, dar vuelta a la historia volver al ayllu  y expulsar a todo descendiente de europeo, difícil cometido en una sociedad mestiza.

La población urbana, que sufre en su vida diaria, los efectos de la pésima gestión y el permanente bloqueo y desorden empieza a rechazar el masismo. La gente con mayor acceso a la información conoce que el camino comunista y de estatización de las empresas no funciona y que esta aberración ya la abandonaron todos los que la sufrieron: Rusia, China, Vietnam, Corea del Sur y ahora Cuba.

A su vez el auge del narcotráfico esta generando dinero fácil, juventud drogada, pérdida de valores, proliferación de mafias vinculadas internacionalmente y un estado generalizado de violencia, inseguridad e indefección. Realidad ésta que los ideólogos jacobinos empachados de libros, de recetas fallidas e impulsados por un afán omnímodo de dominación no terminan de comprender.

Estamos pues ante un Estado inconcluso, no fallido pues no llego a nacer y ejercer su dominio sobre la geografía del país. Hoy es la oportunidad de que nuevas generaciones, intelectuales, trabajadores, comités cívicos y nuevos o renovados partidos políticos, tomen la posta para construir ese nuevo Estado que necesitamos los bolivianos, que necesariamente debe basarse en la cultura y el conocimiento.

Un Proyecto de país que nos una a todos, que mire al futuro, sin bloqueos mentales ni físicos, que inducen a los países vecinos a realizar la vinculación interoceánica, evitando pasar por este corazón del continente, que debería ser el de la vinculación e integración, no el de las huelgas y de la coca.

Un estado autonómico, democrático, de economía de mercado, respetuoso del medio ambiente y la diversidad e integrador de esa rica diversidad cultural y étnica que tiene Bolivia.

ovidioroca.wordpress.com

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Compromisos y estrategias del desarrollo cruceño

13/02/2010

Ovidio Roca

  1. ANTAÑO
  2. EL ESTADO DEL PACIENTE
  3. LA SOLUCION AUTONOMICA
  4. ANTAÑO

Mediante Ley de 15 de julio de 1938, del Tgral. Germán Busch y su ministro de Minas y Petróleo Dionisio Foianini, se otorgó regalías petroleras a Santa Cruz. Posteriormente las mismas que fueron retenidas por los sucesivos gobiernos hasta que las luchas cívicas de los años 56 y 57 recobraron estos recursos mañosamente apropiados por centralismo.

En los años 1960 a 1974, el Comité de Obras Públicas, tenía un presupuesto anual de alrededor de dos millones de dólares como producto de las regalías. Con estos ingresos el COOP tenía como misión realizar en la ciudad de Santa Cruz, los servicios básicos, agua potable, servicios sanitarios, pavimento y luz.

Los técnicos y profesionales, desde el Presidente al Portero, sentían que estaban construyendo el futuro de su pueblo y estaban orgullosos de trabajar en esta institución del pueblo cruceño. Es así que con dedicación con capacidad técnica, inteligencia, honestidad y trabajando sin límite de horario, usaron eficientemente los escasos recursos con que se contaba. Cada uno de los funcionarios tenía claro que el progreso de Santa Cruz vendría cuando aquí se radiquen inversiones: empresas, bancos, actividades productivas y comerciales, y una condición para ello es que haya condiciones mínimas para vivir, para radicar. Que se cuente con calles pavimentadas, energía eléctrica permanente, servicios sanitarios, infraestructura de transporte, aeropuerto, servicios de comunicaciones. Servicios que ya el Estado central había construido en las ciudades del eje andino, La Paz, Oruro, Cochabamba y Sucre, pero que Santa Cruz carecía.

Para organizar el crecimiento ordenado de la ciudad, que en la década del sesenta contaba con poco más de cincuenta mil habitantes, se inicia el año 1967 la implementación de un Plan Regulador Urbano, llamado Plan Techint, que planteó un diseño anular e hizo surgir el primer anillo. En base a este plan posteriormente se diseñó la red de agua potable, el alcantarillado cloacal y pluvial y el enlosetado de la ciudad. Nadie se imaginó que al cabo de cincuenta años con un crecimiento explosivo y desordenado llegaríamos a tener hoy esta nuestra ciudad caótica de más de un millón y medio de habitantes.

Por su lado, con esfuerzo y dedicación, ciudadanos notables impulsaron las Cooperativas de Teléfonos y Energía Eléctrica en las que participo todo el pueblo. El Servicio de Agua Potable y Alcantarillado, SAGUAPAC, obra del COOP y luego convertido en Cooperativa ha llegado a ser una empresa reconocida internacionalmente por su eficiencia y cuidado ambiental.

El empresariado por su parte fortaleció su institucionalidad, se creo el Banco de Santa Cruz, se desarrollaron las Asociaciones de Productores, se desarrollaron la industria azucarera, de oleaginosas y la ganadería bovina y aviar y la Universidad Privada (UPSA). Se impulsó internacionalmente la FEXPO, como ventana empresarial de Santa Cruz.

Mientras avanzaban las obras de infraestructura, ya desde el año 1968 se pensó ampliar las competencias del COOP para incursionar en actividades de desarrollo productivo en las Provincias, e inspirado en las Corporaciones de Desarrollo existentes en Colombia se diseño la estructura y normas de una Corporación Regional de Desarrollo para Santa Cruz. En 1975, se concluye el Diagnóstico Departamental, planteando su regionalización y culmina el año 1976 con la elaboración de la “Estrategia Regional de Desarrollo Socioeconómico para Santa Cruz” que señala el rumbo a seguir.

Para incursionar y ampliar el impacto modernizador en las provincias, además de dotarlas de servicios básicos de luz y agua se decidió (inspirado en la teoría de los polos de desarrollo de Francois Perroux), la instalación de actividades industriales en provincias aprovechando las ventajas competitivas de algún recurso que existiera en el área. La idea fundamental, al margen de realizar la actividad productiva, generar mercado para los productores y vender los productos, fue promover un polo de atracción y modernidad. La instalación de empresas industriales, dinamiza las actividades de otros emprendimientos, atrae nuevas inversiones y sirve de modelo y estímulo a los emprendedores. Instalar una industria en una pequeña población provincial, reunir un conjunto de profesionales y actividades técnicas modernizantes, mostrar una administración profesional, reunir contadores, ingenieros, mecánicos, electricistas, arquitectos y constructores, operarios y técnicos de todo tipo, impacta sobre los pobladores, se aprende a realizar contratos y convenios escritos, acostumbrarse al cumplimiento de la jornada de trabajo, etc. y muestra y enseña lo que significa una cultura de organización empresarial. Ya en Santa Cruz habíamos tenido una experiencia similar con la Gulf Oil Company (nacionalizada en 1969), empresa donde se formó gran parte de la gerencia y profesionales que luego trabajaron en las cooperativas, bancos e industrias locales.

Con el apoyo de una consultora Argentina, el COOP realizo la identificación de “Diez Proyectos Agroindustriales”, las condiciones fueron que el presupuesto de inversión no debería sobrepasar los doscientos mil dólares de inversión y además de ser rentables esas empresas deberían tener un tamaño y acorde con su localización para no agredir el área. No olvidemos que el presupuesto anual del COOP era de dos millones de dólares.

Los Estudios de estos Proyectos estuvieron concluidos alrededor del año 72 y de ellos luego se implementan tres: Fabrica de queso en San Javier, Harina de Maíz en Mairana y Alimentos Balanceados en Portachuelo, todos estos siguen operando exitosamente en manos de la iniciativa privada. Lamentablemente este enfoque fue posteriormente dejado de lado.

A finales del año 1971 se había instalado un nuevo gobierno y un nuevo equipo técnico en el COOP, el que es favorecido por dos circunstancias: la producción de petróleo en Santa Cruz había crecido rápidamente y el año 1973, por acción de la OPEP se incrementó el precio del petróleo sobre el cual se calculan las regalías, subiendo de 2 dólares por barril a 15 dólares, y como consecuencia los ingresos del COOP tienen un salto impresionante a más de treinta millones de dólares anuales.

El año 1978 sobre la base de los estudios realizados por el COOP se crea por Decreto Ley, la Corporación de Desarrollo de Santa Cruz cuyo objetivo es promover el desarrollo económico y social del Departamento mediante la “planificación regional”, la realización de estudios, la elaboración de programas y proyectos así como su ejecución e implementación.

Los mayores ingresos por regalías hacen que las presiones, para ejecutar rápidamente grandes inversiones, se incrementen. La presión de lobbystas dentro del Directorio del COOP, así como de las empresas interesadas en la ejecución de los proyectos, obligan a incursionar en grandes proyectos, basándose en algunos estudios ya elaborados bajo otras circunstancias económicas, y por la premura se decide hacer lo impropio e inadecuado en la ejecución de Proyectos. Se aumenta, se multiplica directamente el tamaño de los mismos y así también se multiplica por diez o más la inversión. Total había plata, estábamos en la época de la bonanza. La época de la austeridad, el trabajo metódico y de sacarle rédito al centavo había concluido, ahora pasamos al dispendio.

Un Proyecto como la Hilandería de Algodón se rediseña y aumenta de tamaño a la rápida y pese a la oposición del nuevo y recién posesionado Presidente de la Corporación se adjudica en una suma millonaria, ese proyecto durante su operación perdió otra ponchada de millones y al final tuvo que ser vendida a precio de gallina muerta.

Otro proyecto estratégico y diseñado para apoyar la construcción de la infraestructura cruceña fue el de la Fábrica de Cemento de Yacuces. Este proyecto estaba ligado a las negociaciones que el gobierno nacional llevaba a cabo con el Brasil para la venta de gas, pues sabemos que la energía forma la mayor parte del costo producción del cemento y esto era el gas. Pero actitudes chauvinistas andinas, iguales a las de “ni una molécula de gas a Chile”, hicieron fracasar las negociaciones de venta de gas y postergaron el desarrollo cruceño y nacional por décadas. Sin embargo como este proyecto de cemento tenía proveedores y lobbystas poderosos que pugnaban por que se ejecute y aunque se sabía que era inviable por la falta de combustibles, el proyecto siguió durante mucho tiempo hasta que murió por cansancio.

Se realizaron también en esta época logros importantes como el Aeropuerto de Viru Viru, El Parque Industrial, Proyecto Pladerve en San Ignacio de Velasco, la construcción de la carretera a Trinidad, La infraestructura de caminos para la expansión agrícola hacia el Este con el Lowland, etc.

Era la época en que Santa Cruz se deslastro del trauma centralista y con aciertos y errores asumió y se decidió avanzar en forma autónoma y firme hacia su futuro. Se fijó un rumbo y todos nos dedicamos a trabajar, sin grandes discusiones políticas e ideológicas, lo que importaba era la gestión y el logro. El gran pecado fue carecer de una estrategia de integración con los mercados nacionales e internacionales, de no asociarnos por ejemplo con nuestros vecinos: Matogroso, Córdoba, Asunción y con los polos de países desarrollados de ultramar y buscar convertirnos también en un polo tecnológico, industrial y energético en el centro del continente.

En 1995 por la mendaz Ley de Descentralización se transfieren las competencias del Cordecruz a las Prefecturas y allí empieza una otra historia.

Aprovecho este recordatorio, esperando que la memoria no me falle, para hacer llegar mi homenaje y reconocimiento a esa pléyade de trabajadores, técnicos y profesionales del COOP y Cordecruz, que con mística, dedicación, honestidad y profesionalismo construyeron las base del Santa Cruz de hoy. Solo quiero mencionar tres nombres de amigos cercanos de las épocas del COOP: Federico Paz Limpias, Ulrich Reye y Rolando Aguilera Pareja, aunque podían ser muchos, muchos más.

* Sigue, II. Hogaño

  1. EL ESTADO DEL PACIENTE

El MAS es un purgante que vamos a tener que tragar para curar el organismo social de nuestro país. Tenemos que expurgarnos del mal uso que hemos hecho de la actividad política, no para servir al ciudadano, sino para beneficiarnos, para enriquecernos. Y no se trata solo de la denostada “clase política” se trata de todos nosotros, los que pensamos que somos demasiado limpios para mezclarnos en esas pellejerías de la política, y también de los indiferentes, los que no se meten y creen que criticando y quedándose tranquilos cumplieron su tarea. Se trata de todos nosotros, pues la política es una responsabilidad de cada uno de los ciudadanos que vivimos en comunidad.

Seguramente no entregaríamos el manejo de una venta de picolé o mocochinchi, a cualquier neófito, pero sí lo hacemos con los asuntos del Estado, del patrimonio, la libertad y la vida de los ciudadanos. Para ser funcionario de una entidad y manejar millones de dólares y el destino y el futuro de la gente solo se exige ser del partido; no preocupa la idoneidad, ni se necesita saber, tener estudios ni practica de gestión pública o privada ni haber aprendido algún “oficio”.

Debemos empezar a pensar que la política (politikós: arte de gobernar la ciudad) no es tratar de destruir a los opositores y apoderarse del poder para ocupar espacios en la administración pública y lucrar de ellos. Asimismo comprender que hoy en el mundo de la globalización, ya no es el Estado Nacional, sino la Región-Estado el motor de la economía y de lo social y no se trata de proponer la disolución del Gobierno Nacional, sino de realizar cambios radicales en su estructura y competencias que le permitan asumir nuevos roles en las políticas públicas y en los ámbitos de la globalidad. Necesitamos igualmente cambiar nuestra mentalidad y liberarnos de la dependencia y cultura centralista

Por esto creo que debemos usar este castigo llamado MAS, para purgarnos de ese “empacho” y expulsar afuera toda corrupción del cuerpo social y empezar a construir una sociedad justa y equitativa y eficiente. Un Estado donde el ciudadano pueda vivir y progresar en paz y tranquilidad, y con la confianza de que su trabajo y el fruto del mismo será reconocido y respetado, y que su hijos podrán educase y aprender a ser hombres de bien.

En este momento es difícil competir por el poder político con el MAS, pero es necesario hacerlo para templar a la verdadera oposición. Por ahora la predica racial, el resentimiento, la revancha de los quinientos años, han calado hondo y todavía convence a mucha gente, especialmente a los que se asumen “originarios”. Los estrategas comunicacionales que apoyan al MAS han logrado que Evo encarne y exprese todo este resentimiento racial y de exclusión y se identifiquen con él.

Sabemos que lo étnico no es el problema, es la excusa que usan para obtener apoyo a sus delirios de poder y gloria y para eso soliviantan y enardecen al pueblo, promoviendo confrontación, luchas raciales y regionales. Lo que sí es el problema, es que estos líderes bárbaros y retrógrados, solo miran para atrás y aplican mecanismos y formas fracasadas para manejar la economía, los derechos de los ciudadanos y las relaciones internacionales del país.

Una otra parte de la población de los “originarios contemporáneos”, cuando ve a los gobernantes del cambio, imponiendo y haciendo uso abusivo y discrecional del poder; sintiendo un natural temor buscan la forma de sobrevivir y se afilian y se une al ganador, para protegerse y también para medrar y hacer negocios.

Pero cuando el pueblo vea que sus negocios no avanzan, que las pegas no alcanzan para todos, que el país se aísla del resto del mundo, que el circulante comercial producto del mercado cocalero decae; empezaran los cuestionamientos. No olvidemos que las llamadas ahora naciones quechua y aymara están en la etapa del capitalismo salvaje, eso del retorno al ayllu y otras lindezas son elucubraciones de algunos antropólogos y sociólogos. El pueblo aymara y quechua es comerciante, se mueve en los mercados nacionales e internacionales y conoce sus atajos y tendencias con más eficiencia que un doctor de Harvard.

Hay de parte del gobierno un decidido empeño en promover la estatización de las empresas e instalar otras nuevas estatales, las que de inicio generan negociados y pegas, pero como la empresa pública ignora los costes y venden con subsidios, solo sobreviven apoyándose en el erario nacional hasta que lo agotan y así disparan la inflación.

Pero la política y quizá la más relevante que sostiene a Evo, es la permisividad que se otorga a la economía informal, que constituye más del setenta por ciento de la economía del país: contrabando, coca, narcotráfico, transporte y comercio ilegal, etc. Pero el momento que los países vecinos y especialmente Brasil y Chile decidan exigir a Bolivia poner freno del cultivo de coca y el narcotráfico, los mercados se le harán más dificultosos y afectara a ese flujo de dólares que hace funcionar ahora a la economía informal y alimentar con sus excedentes, especialmente al comercio, el transporte y la construcción dando una sensación de bonanza.

A su vez el frente de apoyo externo se les achica, ya salió la Bachelet que tenía a Evo engatusado, pronto lo hará Lula y Brasil tendrá un presidente a la altura de su merecido liderazgo internacional, Cristina se cae a botox. Chávez cada vez más enloquecido y guerrerista por su crisis económica caerá cuando exista un medio, una fuerza, que permita a los venezolanos hacer la transición con seguridad y sin sangre.

Por todo esto el actual discurso y fortaleza del MAS se ira desgastando, porque al final lo que el pueblo quiere es “vivir bien” y es conocido que cuando la gente está satisfecha, está prosperando, se siente libre y con confianza en el futuro, los falsos problemas del enfrentamiento étnico desaparecen.

Por eso creo que por ahora es mejor que dejemos que este puchero, esta olla podrida se cocine por un rato en su propia salsa, pues más pronto de lo que imaginamos, el experimento masista se resolverá por el desastre: la economía, la crisis y la miseria liquidaran al MAS, porque carecen una plataforma y visión económica competitiva, productiva, basada en inversiones y tecnología, vinculada al mercado global y generadora de empleo formal y permanente que es lo que exige el mundo moderno.

Mientras el MAS está cavando su propia fosa, al destruir, enfrentar y empobrecer el país y generar violencia delincuencial, producto del desempleo y el narcotráfico, es necesario estar preparando las estrategias planes y proyectos para la recuperación económica del país y su institucionalidad. En cada una de las regiones autónomas debe constituirse un Estado Mayor impulsado por los partidos políticos, los que deben recuperar su rol y lograr la credibilidad mostrando ya desde ahora un accionar coherente y responsable. Se trata entonces, que desde lo local, desde el Departamento, la institucionalidad política ofrezca una propuesta viable para que el ciudadano pueda vivir mejor, con seguridad, con prosperidad. Se trata de proponer una visión local y global y un programa pensando en los desafíos para el siglo. Una visión de economía sostenible y un programa de gobierno sustentado por un equipo de gente idónea, honesta, bien formada en las modernas tecnologías y con experiencia en el arte de la gestión pública.

Yo creo que pronto, los k`aras, cholos, cambas, chapacos, vale decir este mestizaje bautizado recientemente por los sesudos intelectuales del MAS como “interculturales” y ahora “originarios contemporáneos” entenderá que este conjunto variopinto somos los bolivianos y que solo tendremos futuro cuando trabajemos juntos en el ámbito de la democracia y el libre mercado.

  1. LA SOLUCION AUTONOMICA

Ovidio Roca

Los bolivianos nos enfrentamos a una disyuntiva: damos un salto al pasado, al autoritarismo, al comunitarismo, al estatismo, al centralismo político y económico, o avanzamos hacia adelante, al futuro con democracia, libertades civiles, autonomía y libre economía.

Como proyecto de cambio, los masistas ofrecen un socialismo entrampado en el paradigma extractivista, cuando ya vivimos una nueva etapa de la historia de la humanidad, un nuevo paradigma económico que ha demostrado que la prosperidad y la riqueza ya no dependen de los recursos naturales existentes: gas, minerales, madera (al contrario ahora se habla de la maldición de los recursos naturales), sino de la capacidad humana de crear, de la inteligencia, la ciencia, innovación, la tecnología, el conocimiento e información. Y peor aún nos ofrecen un socialismo comunitario teñido de odio y racismo.

Practican en lo internacional una política de encuevamiento y de odio hacia las sociedades modernas, sin entender que vivimos ya en un nuevo mundo, el de la información y comunicación instantánea y en el cual difícilmente podemos escapar a la globalización. Donde no podemos aislarnos de las corrientes de la historia y como señala Kenichi Ohmae, ésta se orienta a la emergencia de las Regiones Estado, de lo local y lo global, la descentralización, las autonomías regionales.

Hoy en el mundo de la globalización, ya no es el Estado- Nación sino la Región-Estado, el motor de la economía, tanto en lo económico como lo social. Y no se trata, vale aclarar, de la disolución del Gobierno Nacional sino de realizar cambios radicales que le permitan a éste asumir nuevos roles para una nueva realidad. Dejar de lado la mentalidad del viejo Estado Nación, burocrático y centralista y pasar a orientar su accionar al ámbito internacional para buscar soluciones a los problemas globales- locales: cambio climático, estabilización de la población mundial, aplicación de tecnologías ambientalmente sanas, educación para el desarrollo, generación de riqueza y su mejor distribución; y a nivel nacional sistemas de regulación que cuiden la sostenibilidad de las actividades económicas, cumplimiento de la responsabilidad empresarial y el cuidado ambiental.

Si efectivamente queremos entrar en la modernidad y el desarrollo, todos necesitamos urgentemente cambiar de visión, definir y aplicar nuevas políticas públicas, especialmente aquellas relacionadas con el conocimiento, la educación, la innovación y la vinculación con el actual rumbo democrático de la humanidad. Y es desde las regiones, desde los Departamentos autónomos, los que basados en su propia realidad local, que debe enrumbarse el destino de sus ciudadanos, con líderes que propongan estrategias y metas concretas de desarrollo sostenible, de manera de establecer una plataforma Departamental de trabajo donde la gente tenga libertad y las condiciones para luchar y trabajar sin trabas por su bienestar y prosperidad.

De lo que se trata es de crear un Departamento Autonómico que en sus ámbitos público y sector productivo privado, sea más eficiente y que ambos trabajen coordinadamente, mirando a los mercados vecinos y globales, buscando colocar la producción local y atraer nuevos socios e inversionistas a la región. Un Gobierno Departamental, que cuente con políticas públicas integrales y participativas y sobre todo con capacidad de gestión, apoyado en servidores idóneos, profesionales, eficientes, bien remunerados, que periódicamente rinden cuenta de las metas que se le establecen y que manejen el idioma internacional de los negocios el internet, el inglés y el portugués.

Un Estado Autonómico volcado a dar soluciones concretas a sus ciudadanos que están por demás hastiados del discurso politiquero y confrontacional. Ciudadanos que demandan soluciones a problemas concretos y cotidianos: falta de trabajo, inseguridad personal, deficiencias del transporte y locomoción. Amas de casa que quieren mercados ordenados, limpios y abastecidos, servicios básicos de agua, alcantarillado, deposición de basuras, energía, en fin, pueblo que quiere acceso a la educación moderna, a la salud, la recuperación de sus derechos perdidos y fundamentalmente el respeto a su persona, su libertad y sus bienes.

Para construir esto se necesita los líderes del Siglo XXI, que deben ofrecer a sus ciudadanos una alternativa para reencontrase con la esperanza. La mera denuncia y la actitud reactiva y retórica a las acciones del Estado centralista deben dejar de ser el eje articulador del discurso y más bien deben reafirmar y cultivar una propuesta departamental y global, basada en una identidad local que reconociendo las diferencias étnicas y de clase, las integran creativamente en la construcción de un futuro común y compartido.

Los líderes de la Región-Estado, el Gobernador del Departamento Autónomo y los Alcaldes de los Municipios deben proponer a sus ciudadanos, políticas publicas claras, una visión convincente de desarrollo sostenible y metas concretas y medibles, y luego dedicarse integralmente a la gestión para cumplir el objetivo global del Gobierno Departamental, cual es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, aprovechando sus propias potencialidades y atrayendo los talentos y recursos de la economía mundial.

Los líderes Departamentales deben usar el marketing para “vender” su Departamento, su Ciudad, defender las cualidades distintivas de su región y las bondades que ofrece para una posible inversión en ella. Una Región-Estado no sólo es un buen lugar para hacer negocios, sino también debe ser un lugar atractivo para que inversionistas y técnicos vengan no solo trabajar sino a vivir y criar sus hijos.

Actualmente en el mundo hay en abundancia capital y tecnología y necesitamos atraerlos a la región, al Departamento para generar empleo y riqueza. El tema ahora no es solo el saber hacer, tener la experiencia (Know how), sino saber quién sabe o quien tiene la información sobre este tema (Know who), traerla y utilizarla. Muchas veces es más conveniente y económico resolver los problemas locales utilizando los recursos mundiales y ahora podemos hacerlo rápidamente por la facilidad de la comunicación.

Buscamos atraer inversionistas que no solo traen recursos, sino también tecnología, conocimientos de gestión moderna, experticia de mercados. Inversiones y tecnología que crea nuevos empleos, y que fruto de su actividad productiva genera más impuestos para el Departamento. Estos inversionistas tienen muchas alternativas, no tienen la obligación de venir a Bolivia o Santa Cruz y solo lo harán si les ofrecemos condiciones adecuadas y seguridad para su inversión.

Para ser atractivo y exitoso, el Estado Autonómico debe contar con seguridad jurídica y seguridad física; normas que no pongan trabas al mercado, normas uniformes, adecuadas a los avances científicos y tecnológicos; una moderna y eficiente estructura de transporte, comunicaciones, aeropuerto internacional, puerto de salida y entrada a puertos marítimos (Puerto Bush), institutos politécnicos, universidades modernas, servicios profesionales esenciales, redes bancarias, red satelital, internet.

Por ahora los bolivianos enfrentamos un gobierno totalitario con una propuesta de cambio fracasada y volcada al pasado, sin embargo una parte del pueblo esta todavía ilusionado y necesita el tiempo necesario para descubrir, sintiendo en carne propia, que las promesas de soluciones revolucionarias y mágicas que le ofrecen no son tales. Esto será pronto, cuando sientan que aumenta el desempleo, disminuye la comida, aumenta la delincuencia y el narcotráfico, diminuye la salubridad, su propiedad es avasallada y entonces descubre que los masitas con su promesa de cambio lo han estado manipulando, engañando, y embaucando. Necesitamos paciencia, pero también dedicación y propuesta y si queremos avanzar en democracia y economía necesitamos de proyectos políticos locales y nacionales que preparen la transición a la democracia luego del fiasco del comunitarismo racista.

Las próximas elecciones de gobiernos locales, son un reto para que nuestros representantes promuevan y difundan el proyecto autonómico y luego desde esas instancias de gobierno demuestren con el ejemplo y la gestión cotidiana que esta forma descentralizada y democrática de organizarse es más efectiva y que brinda mejores condiciones de vida a los ciudadanos, pues de eso se trata. La propuesta cruceña en las elecciones para gobernador y alcaldes debe reflejar el espíritu y cultura autonomista del Camba: la libertad, el trabajo, la prosperidad para todos los que quieren esta tierra y viven y progresan en ella, donde son cambas todos los que aportan al progreso, los que profesan una visión de confianza en su esfuerzo, en su trabajo, vinculados al progreso, abiertos al mundo y al futuro.

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ANDREINA DE PASEO POR BRASIL, CURITIBA.

Andreina Roca Aguilera

Pontal do Paraná y Curitiba

Con mis tíos y primos partimos muy temprano en tres camionetas hacia Curitiba, en Brasil, para recoger a la abuela que nos esperaba allí, yo fui con mi tía Vanya. Primero fuimos al Super Fidalga para encontrarnos y partir todos juntos y Omar no llegaba, lo llamamos y dijo que le habían sacado una multa y empezamos el viaje; después de un rato le sacaron otra multa a Omar y después de unas horas otra más; le sacaron tres multas en menos de un día.

Llegamos a Corumbá hicimos los tramites nacionales y luego pasamos a Brasil y nos tocaba a nosotros pero nos dijeron que como eran las seis de la tarde ellos terminaban su trabajo y que volvamos al otro día. Pasamos la frontera y cenamos, luego fuimos a un hotel para pasar la noche. En la mañana fuimos a hacer los papeles a las seis de la mañana para ser los primeros, esperamos hasta las ocho, terminamos los trámites y partimos para Curitiba.

Llegamos a Curitiba y estaba lloviendo y yo estaba muy emocionada porque iba a ver al abuelo y la abuela. En el parqueo fui al baño y el letrero decía para mujeres de 0 años a 100 años, después de unos minutos llegan la abuela y el abuelo y yo corrí hacia ellos para abrazarlos muy fuerte. Nos acomodamos y partimos en las camionetas hacia Pontal do Parana.

Nos alojamos en dos apartamentos al frente de la playa y no pudimos ir ese día porque estaba lloviendo muy fuerte, mejor dicho era una tormenta y los truenos caían en el mar. Había bandera negra y roja, negra=tormenta eléctrica, roja=tiburones cerca. Pero al día siguiente llovió solo un rato y cuando pasó fuimos a la playa y las olas eran demasiado grandes y fuertes, hicimos castillos de arena y yo y Sofi hicimos gimnasia, pasaron unas tres horas y volvimos al apartamento. Yo me bañé una de las primeras por éramos hartos y solo hay un baño.

En la tarde jugamos Uno y Twister, en la noche fuimos a buscar que comer en una avenida para pasear y en las dos aceras hay todo tipo de tiendas de comida y ropa, etc.

Al otro día fuimos a la playa recogimos conchas pero yo se las regale a Sofi.

Estoy muy emocionada porque iremos en un barco a Ilha do mel, ya estamos en el barco y a medio camino unos señores hicieron parar el barco y se subieron para revisar que todo esté en orden, cuantas personas, cuantos chalecos, etc. Llegamos a Ilha do mel y nos pusimos a caminar para ir al otro extremo allí donde está la Gruta das Encantadas y se puede meter en la playa y es más limpia, aunque las olas eran gigantes y muy fuertes. A  mí una me llevo y me saco el traje de baño y me raspe la espalda (trague 10 litros de agua) y me salí para descansar y tomar agua porque mi boca estaba salada , me volví a meter otra vez y a jugar y también hice surf  en una tabla y yo era la que más podía, estuvo súper divertido, luego salimos para ir a comer y los demás se quedaron y Paty se durmió en la tabla, cuando subió la marea una ola se la llevo junto con las cosas, pero por suerte pudimos agarrarla y recoger todo.

Terminamos de comer y nos volvimos a meter al mar pero el salvavidas nos sacó porque la marea estaba subiendo y las olas eran más grandes y  fuertes, un chico se estaba ahogando y lo sacaron.

Nos volvimos al apartamento y nos alistamos para ir a Ipanema (la avenida donde a sus lados hay muchas tiendas) y nos fuimos a descansar porque mañana es año nuevo.

Al otro día fuimos a la playa, cenamos ceviche y a las diez de la noche nos fuimos a un bar  en la playa y esperamos hasta las doce para hacer la cuenta regresiva y cuando todos dijimos Feliz año nuevo, lanzaron cohetes y a una niña le dio uno en una pierna. Luego fuimos a la playa a saltar olas y pedir deseos, volvimos al bar y nos quedamos un rato más y a la una de la mañana nos volvimos al apartamento.

Estoy tan feliz porque hoy vamos a ir al Parque de Diversiones Beto Carrero. Ya llegamos, nos tardamos unas horas en llegar, es muy hermoso me subí a una montaña rusa, pequeña pero alta. A otra de agua me subí como en una balsa que nos llevó por un rio con personajes de Madagascar, Beto Carrero y también una montaña rusa gigante que esta sobre una laguna y que al principio me dio miedo y desde arriba la laguna se veía como una miga de pan y fuimos al Show de Madagascar, Shrek, y al de autos de carrera que estuvo asombros, saltaban ramplas, daban vueltas, en las motos se ponían en una rueda, etc.

Ya estamos volviendo y me divertí mucho, nunca me voy a olvidar de Beto carero World. Llegamos casi a la noche.

Hoy el Tío Jorge, Claudia y Jorgeduardo fueron al mar a pescar en un bote y el tío Jorge y Jor se marearon y Claudia vio un delfín.

Volvimos a Curitiba y allí nos dejaron a mis abuelos y a mí y nos alojamos en un hotel en la Rua das Flores que es una calle para personas, muy bonita y  había un Hombre araña y Leo se sacó fotos con él, después fuimos a comer hamburguesas Big Mac, con mi abuelos y mis tíos.

Yo me quede en Curitiba con mis abuelos mientras mis tíos se fueron a las Cataratas del Iguazú.

Al final de la Rua das Flores hay un Parque con árboles gigantes y ahí tomamos un bus larguísimo al que se sube por un tubo grande de plástico transparente, fuimos al Zoológico y vimos muchos animales, jirafas,  leones, elefantes, es muy grande, hay lagunas con patos y cisnes, es muy hermoso, luego fuimos al Jardín Botánico que tiene un palacio de cristal y adentro muchas plantas y flores, hay una laguna inmensas y muchas flores.

En el Parque Alemán, bajamos por un sendero dentro del monte de árboles altísimos y en la senda se ve la casa de la bruja y los personajes del cuento de Hansel y Gretel, es muy lindo. En Curitiba todo es verde y lleno de Parques y arboles inmensos.

Mañana partimos con los abuelos hacia Joao Pessoa en avión.

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DE HOMBRES Y DIOSES

Ovidio Roca

Humanismo
Ante la ola de fanatismo y la intolerancia reinante, una respuesta para lograr la buena convivencia entre personas y países la encontramos leyendo a quienes postulan el humanismo y aplicando estas enseñanzas:

Los humanistas enseñaron y a menudo contra la oposición religiosa, que la vida en la tierra importa y que debíamos disfrutarla.

Enseñaron que debíamos ser racionales y utilizar nuestros sentidos y nuestra razón para entender al mundo y a nosotros mismos.

Enseñaron y con más fuerza a medida que el renacimiento iba avanzando, que la vida de cada individuo importa y que debíamos juzgar a las personas de acuerdo a su carácter y comportamiento individual.

Enseñaron que cada persona es responsable por su propia vida, que el  desafío es personal y que nosotros mismos debemos estar y permanecer comprometidos con los principios humanistas del naturalismo, la razón, la libertad individual y la autoresponsabilidad. Principios que debemos entender, creer en ellos y actuar consecuentemente en base a ellos.

El Dios de Spinoza

Así habla el Dios de Baruch Spinoza, filósofo panteísta del siglo XVII y todos deberíamos escucharlo:

Deja de rezar y disfruta de la vida, trabaja, canta, diviértete con todo lo que he hecho para ti.

Mi casa no son esos templos lúgubres, oscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi morada. Mi casa son los montes, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es donde vivo.

Deja de culparme de tu vida miserable. Yo nunca dije que eras pecador y que tu sexualidad fuera algo malo. El sexo es un regalo que te he dado para que puedas expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. No me culpes de lo que te han hecho creer.

No leas libros religiosos. Léeme en un amanecer, en el paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de un niño. Deja de tenerme miedo. Deja de pedirme perdón. Yo te llené de pasiones, de placeres, de sentimientos, de libre albedrío. ¿Cómo puedo castigarte si soy yo el que te hice?.

Olvídate de los mandamientos que son artimañas para manipularte. No te puedo decir si hay otra vida. Vive como si no la hubiera, como si ésta fuera la única oportunidad de amar, de existir.

Deja de creer en mí. Quiero que me sientas cuando besas a tu amada, acaricias a tu perro o te bañas en el mar. Deja de alabarme. No soy tan ególatra.

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ECONOMÍA INFORMAL Y COCALERA

Ovidio Roca

Historias y relatos de la era plurinacional

La Evonomic fue un cuento cocalero y como pronto veremos, una bonanza ilusoria que se revelará precaria e insostenible; ésto porque sus éxitos no vienen de mayor producción y productividad, sino de los coyunturales buenos precios de las materias primas y especialmente de la venta del gas; negocio que fue resultado del trabajo de los gobiernos anteriores, quienes encontraron y certificaron las reservas y lograron buenos contratos para su venta al Brasil y Argentina; a lo que hay que añadir un regalo que llegó del mercado capitalista y que de chiripa recibieron los masistas: el mayor auge de precios de los últimos cincuenta años.

Con el socialismo comunitario, el estatismo, más el terrorismo tributario y la inseguridad jurídica, se liquidó la incipiente economía formal y surge entonces esa pujante y fluida economía informal, que ignora las leyes nacionales, internacionales y las fronteras de los países.

Actualmente el país está abastecido de todo tipo de productos, cada vez menos de origen y producción local, que son fruto de la actividad de una cadena de intermediarios, que ilegal y dificultosamente traen del exterior, de todo y para todos. Existe ropa usada que utiliza la población, autos chutos, electrodomésticos, equipos electrónicos, material de entretenimiento, videos, películas digitales, diversidad de alimentos, galletas, dulces, frutas y hortalizas y a su vez dependiendo del clima y las aguas, éstos y otros bienes fluyen de ida y vuelta.

Para hacer funcionar todo esto es fundamental la economía de la coca, que con sus dólares y cadenas de comercio sustenta y aceita esa economía informal de comerciantes y empresarios, contrabandistas, chuteros, transportistas, “cuentapropistas”, los que inmersos en una economía global, abastecen las necesidades de la población. Una población con bajo nivel educacional y técnico, en un país que no pudo desarrollar una estructura empresarial productiva y ahora tiene problemas para dar el salto hacia la nueva economía del conocimiento y de las nuevas tecnologías.

Con el modelo estatista de economía del masismo, el gasto público se multiplicó, la generación de pegas y oficinas públicas crecieron y la burocracia floreció a costa de los bolsillos de los pocos contribuyentes que pagan impuestos y los muchos ciudadanos que se ven obligados a pagar coimas por todo trámite burocrático y extorsivo.

Cuando el populismo termine de gastar los ingresos originados por los buenos precios del gas, el dinero del enorme endeudamiento y de malgastarlo en palacios, coliseos, bonos y prebendas insostenibles; ellos se irán a su exilio dorado y luego llega el momento de la verdad, de arreglar el desastre, pero por supuesto la gente borracha de prebendalismo no está dispuesta a asumir el costo hacerlo y se resisten y se revelan, esperando volver a las políticas de asistencialismo y distributivismo las que ya no pueden ser solventadas y ahí empieza la tragedia, la debacle y como siempre queda la pregunta: “Que Hacer?”.

La forma cómo los movimientos sociales se ganan la vida, más las ilusiones por un futuro mejor al amparo de un Líder carismático y un Estado benefactor y permisivo, condiciona su comportamiento social y deja evidente que el objetivo primario de su lucha política, es una sociedad y un Estado adecuado a sus  intereses de grupo y el logro de sus propios privilegios.

Ahora cuando los precios y la producción del gas cae y la economía se complica, todo grupo organizado y con capacidad de movilización, fieles a su propia ley y en defensa de sus intereses sindicales y gremiales, se resisten al cumplimiento de todo aquello que afecta a sus intereses y presionan y rinden a las autoridades mediante huelgas, chantajes y  bloqueos y de paso ignoran y atropellan los derechos de los ciudadanos que se ven afectados por estas movilizaciones.

Los gremios y sindicatos, y esto es una ironía, se levantan y “exigen se les respete su derecho de ser ilegal pues saben que bajo el populismo, acatar la ley es perecer”. Es una población que siente temor de las autoridades y está a la defensiva de éstas, pues saben que las leyes solo se aplican como mecanismo extorsivo y de represión política.

Para el próximo capítulo de esta historia de suspenso y terror, deberíamos  definir, si lo que queremos es cambiar de modelo, de sistema, o solo de actores. Lo que debe quedar claro, es que el cambiar unos personajes, por otros que nos gustan más, pero que postulan el mismo populismo que nos llevó a la actual crisis económica, institucional y de valores, no es la solución.

En este país de analistas y diagnosticadores, está siempre presente la pregunta del “qué hacer” y mantenemos la esperanza de que interpretando los cauces de la historia, algún gato liberal pueda darnos una pista práctica y viable.

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APUNTES PARA UNA HISTORIA ALTERNATIVA DE MOJOS Y CHIQUITOS

La emergencia de una ciudad de frontera

Santa Cruz de la Sierra emergió como una ciudad de frontera hace más de cuatro siglos y, después de numerosos traslados, vino a recalar en un paraje donde comienzan las tierras bajas del Oriente de Bolivia, al pie de las últimas estribaciones de la Cordillera Oriental de los Andes.

Durante la época colonial y republicana, la villa permaneció en el más completo aislamiento de la que fue la célebre Real Audiencia de Charcas y, a partir de 1825, de la nueva República de Bolivia, por falta de vías de comunicación y de mercados para su producción.

Quienes colonizaron el oriente de Bolivia, vinieron de Asunción del Paraguay. Estos fueron avezados aventureros españoles y de otras regiones de Europa, que luego de fallidos intentos por establecerse en lo que hoy es Buenos Aires, debido a la ferocidad de los nativos, arribaron el río de la Plata y el río Paraguay y llegaron a la tierra de los guaraníes. La plata, objeto de su temeraria aventura, solo la habían conocido por noticias llegadas de lejanos confines andinos, de ahí que el nombre de Río de la Plata resulta una cruel ironía, para quienes que tuvieron que conformarse con la colonización de un territorio selvático, desprovistos de riquezas mineras.

La Gobernación de Moxos, creada en 1560 y ubicada en el centro del continente, lejos de todas partes y más todavía de las costas marítimas del Atlántico y del Pacífico, carecía de la riqueza minera andina y menos aún de la sumisa mano de obra indígena, pues los nativos de esta ignota región estaban dispersos en múltiples tribus, mayormente nómadas y hostiles, no acostumbrados al trabajo sedentario.

Santa Cruz de la Sierra, capital de la Gobernación, se funda en 1561 en lo que es hoy en día San José de Chiquitos y sus pobladores, llegados por el río Paraguay e ingresando por los míticos Xarayes, por la actual laguna La Gaiba, inmediatamente avanzan en procura de la Sierra de la Plata, siendo detenidos en el río Grande por otros españoles que ya dominaban el Alto Perú. Bajo estas circunstancias no les queda más que asentarse en el centro de la llanura Chacobeniana, soñando con El Dorado y haciendo esporádicas incursiones a Moxos y el Chaco, donde solo encuentran la feroz resistencia de tribus indígenas indomables, como los chiriguanos.

Desde el inicio de su precario asentamiento en el Sutó, los cruceños habían logrado de la Corona española todo un conjunto de libertades y exenciones, de manera que prácticamente se consideraban autónomos, empezando por elegir a su propio Gobernador, Alonso de Mendoza, tras la muerte de su líder y fundador, el capitán Ñuflo de Chávez, exactamente igual que años antes habían encumbrado en Asunción a Domingo Martínez de Irala, en desmedro de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, enviado por el Rey de España para suprimir la anarquía reinante en la remota colonia paraguaya.

Es por esto que, siglos más tarde,  ante la disputa de poderes que trajo la revolución emancipadora americana, ellos prefirieron a un Rey lejano que no les gobernaba, que al autoritarismo de los criollos rebeldes que pregonaban la promesa de una Patria independiente, pero ausente y lejana. Bajo esta lógica, en los avatares de 15 años de guerra por la independencia los cruceños inicialmente transitaron más hacia el bando realista que al republicano, en la celosa defensa de su autonomía.

Tradición de autogobierno e identidad cruceña

Bolivia se constituyó en 1825 en base a una inicial confederación de provincias autónomas, que optaron por constituir un Estado Nación en los territorios que habían pertenecido a la Real Audiencia de Charcas. Durante tres lustros de lucha fratricida, desde el primer grito emancipador lanzado en Chuquisaca el 25 de mayo de 1809, y tras una sucesión de sangrientas victoria y derrotas de patriotas y realistas, la población de Santa Cruz de la Sierra fue ocupada reiteradas veces por las tropas de ambos bandos, quedando finalmente adherida a la causa rebelde.

En 1813 Manuel Belgrano comanda el ejército del Alto Perú desde Potosí, y combate a las tropas realistas. Belgrano nombra gobernadores de Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra a Juan Antonio Álvarez de Arenales e Ignacio Warnes, y en Chuquisaca goza de la ayuda del poderoso capitán Cumbay.

Ignacio Warnes, enviado por Belgrano desde las Provincias Unidas del Río de la Plata, en plena guerra por la Independencia, ocupa Santa Cruz de la Sierra en 1813 con su batallón de pardos sublevados y muchas familias cruceñas huyen hacia Portachuelo. Entre tanto el brigadier Aguilera, cruceño de nacimiento y leal realista, defiende los intereses de su pueblo y enfrenta a Warnes derrotándolo en el Pari en 1816. Lo extraño es que la historiografía cruceña, influenciada por la docta Charcas, ensalza a un invasor extranjero, Ignacio Warnes, y desmerece al verdadero patriota cruceño que fue el Brigadier Francisco Xavier Aguilera.

Triunfantes las tropas de la Gran Colombia y ante la inminencia de la conformación de una nueva República, los representantes cruceños deslumbrados por la Audiencia de Charcas, su Universidad y las riquezas de Potosí, en 1825 optan por unirse al proyecto independentista de las provincias del Alto Perú. Los delegados de Santa Cruz y Vallegrande que viajan a Charcas, Seoane y Caballero, respectivamente, quienes llegan después de haberse realizado la Asamblea fundacional, nos incorporan de hecho a la naciente República de Bolívar. No participan, y por ende no se adscriben, Moxos, Chiquitos ni Cordillera.

Luego de la independencia, la inmensa y despoblada región de los llanos orientales, que tenía como principal núcleo urbano a la diminuta “ciudad andariega” de Santa Cruz de la Sierra,  siguió enclaustrada durante décadas en su crónico aislacionismo y lo único que conoció de la república minera de occidente fue el arribo de los Prefectos enviados desde el Gobierno y de los opositores exiliados periódicamente por los regímenes de turno.

Santa Cruz -esencialmente Mojos y Chiquitos- fue fundada por pioneros, navegantes de la selva, los que en el centro de Sudamérica construyeron una sociedad mestiza y una historia común, con sus héroes, tradiciones, símbolos y ritos que encarnan la identidad espiritual de la cruceñidad a lo largo del tiempo.

De esta manera, durante más de cuatrocientos años, la sociedad cruceña y oriental fue conformando su particular cultura y psicología, amalgamando en un continuo mestizaje racial y cultural la herencia española y las costumbres de los pueblos indígenas. Durante este largo periodo se construyó una historia colectiva, una particular forma de hablar, una serie de valores y principios compartidos y una profunda tradición religiosa, así como peculiares formas solidarias de relacionamiento social. Son parte de esta cultura e identidad oriental los símbolos, mitos, leyendas y festividades, así como la música, la gastronomía, y todo ese bagaje cultural que constituye la argamasa para cimentar la conformación de un estado federal cruceño -y su reiterada reivindicación a lo largo del siglo XIX- al interior de una anhelada confederación de estados de Bolivia.

Una economía autosuficiente ansiosa de integración

En esa época Santa Cruz se autoabastecía totalmente de productos agrícolas y ganaderos. Se producía azúcar, alcohol, arroz, maíz, yuca, plátano, chocolate, tabaco, goma elástica, ganadería y otros productos eminentemente agropecuarios, limitando su producción al tamaño de su propio mercado, pues por la ausencia de vías camineras y por los altos costos de transporte no tenía posibilidad de acceder a otros bienes y servicios, ya sea del país o del exterior. Esta situación es la que impulsó muchos años más tarde a la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos a presentar el Memorando de 1904, sobre la urgencia de una vinculación ferroviaria con el occidente del país.

Con la llegada del ferrocarril al Macizo Andino, desde la costa del Pacifico (Antofagasta) hasta Uyuni en 1880, la producción cruceña fue totalmente desplazada por los productos que llegaban de Chile y Perú, mucho más baratos y prácticamente sin costo de transporte. Recordemos que este ferrocarril fue construido para llevar los minerales a la costa, y de retorno venían los vagones vacíos; por lo que los fletes prácticamente gratuitos, permitían traer productos para el mercado de las minas y centros poblados de occidente.

Santa Cruz en esa época tenía poco menos de diez mil habitantes, los que quedaron súbitamente sin ingresos para importar algunos productos esenciales y cundió en ellos la desazón. Afortunadamente pronto llegaron noticias de nuevas oportunidades de trabajo con el descubrimiento de quina y goma elástica en la llamada Hylea amazónica y en consecuencia gran parte de la población cruceña, ilusionada por encontrar mejores horizontes, se aventuró hacia esas ignotas regiones. Familias enteras avanzaron por los ríos, las pampas y los montes, fundando y poblando a su paso pueblos y villorrios. Construyeron barracas, “defumaron” goma y la llevaron hasta Europa; otros criaron ganado, hicieron charque, chive (moincho), empanizado; cultivaron maíz y arroz y lo vendieron a las barracas.

La vinculación con Beni y Pando

Durante esa época la vinculación con el Beni y los gomales se la hacía mayormente por sendas y a caballo, con carretas de bueyes y luego con batelones y lanchas a vapor que partían del Puerto de Cuatro Ojos en el río Piraí. Estas navegaban por el Mamoré hacia el Beni donde se desarrollaba el lucrativo negocio de la producción gomera.

Cuatro Ojos era el rústico astillero y embarcadero de José Sciaroni, que se encontraba más allá de Portachuelo, camino hacia Santa Rosa del Sara, pasando por Palometas, Asubí Grande y finalmente al río Piraí, que luego desemboca en el río Grande o Guapaí (río de los guapá), el cual se une al Mamoré, luego al Madera y finalmente al Amazonas.

Las empresas de transporte Zeller Rosler-Villinger & Cia; R. Barriga & Cia; Voss & Stofen contaban con lanchas de vapor que navegaban tanto hacia el Beni por los ríos Grande y Mamoré -Trinidad, Santa Ana, Guayaramerin- como desde Puerto Suarez hacia Asunción y Buenos Aires, por el río Paraguay y el Río de la Plata. Los principales comerciantes cruceños por esta vía eran Crisanto Roca Pinto, Saturnino Saucedo, Manuel Peña, Pedro Vega, Elías Antelo y la sociedad Morales & Bertram.

Durante el auge de la goma Santa Cruz se desvincula económicamente del altiplano minero y esto se confirma en el Almanaque Guía de Santa Cruz, redactado y editado por Luis Lavadenz y publicado el año 1903, pues en ninguna parte del mismo se menciona empresa de transporte alguna hacia el altiplano.

Las representaciones diplomáticas y su localización también reflejan el flujo y dirección del comercio y de la economía regional. Se establecen  en Santa Cruz  consulados de España, Méjico, Francia y Perú; en San José de Chiquitos el viceconsulado del Brasil y en Portachuelo el viceconsulado de Argentina.

A inicios de 1900 la población de Santa Cruz era de 166.000 habitantes y estaba distribuida uniformemente en sus distintas provincias: Santa Cruz y Cercado, con 38.000 habitantes; Valle Grande 38.000; Cordillera, 28.000; Velasco 28.000; Sara 25.000 y Chiquitos 9.000.

A mediados del siglo diecinueve, pese a tener pocas haciendas y también escasa mano de obra, Santa Cruz se convierte nuevamente en un activo suministrador de productos para las minas del sur del Altiplano, a las que abastecen con azúcar, hilados y tejidos de algodón, charque, cuero curtido y artículos de cuero, como arneses lazos, botas y calzados.

Los artículos de cuero eran muy importantes porque, además de ser comercializados en el mercado nacional, también eran valorados en el norte argentino. Es el tiempo en que también se ensayan otras exportaciones de materias primas como la quina, la goma, la castaña y la madera. Sobre todo la goma tendrá un inusitado auge a partir de 1876 con lo que se logran consolidar grandes fortunas de emprendedores como Antonio Vaca díez, Nicolás Suárez, Nicanor Salvatierra y Antenor Vásquez, todos vinculados a los mercados europeos.

El auge de la goma y de la cascarilla

En los años 1880 y en adelante, se escuchaban en Europa y América noticias sobre la cascarilla y la goma y en consecuencia los emprendedores bolivianos en busca de oportunidades empezaron a viajar hacia las lejanas tierras de Mojos.

Las corrientes de penetración hacia el Beni y el Acre, utilizaron tres vías dependiendo del punto de origen.

Los cruceños usaron el río Grande hasta desembocar en el río Mamoré y continuar hacia el norte, abasteciéndose en Trinidad, en Santa Ana de Yacuma y en Riberalta. Esta corriente de penetración fue la que llevó el mayor empuje empresarial y la que tuvo mayor éxito económico.

Desde La Paz se trazaron varias rutas pasando por Sorata y los Yungas hasta encontrar el río Beni. Esta fue la ruta usada oficialmente por los enviados y representantes del gobierno y los interesados que llegaban desde la zona andina.

Los cochabambinos hacían su entrada por los ríos San Mateo y Chapare hasta encontrar el Mamorecillo y el Mamoré, por aquí penetró una gran parte de la mano de obra indígena y mestiza traída desde esos valles altos.

Luego de la  declinación del negocio gomero hacia los años  veinte y treinta del siglo anterior, un nuevo auge gomero se inicia con la segunda guerra mundial (1939 – 1945) y durante la misma, la Argentina es el único país americano que se declara neutral y por tanto un puerto ideal para el abastecimiento de los productos que necesita Alemania. Es así que la producción de goma de la zona de la chiquitanía, el río Paraguá, el Verde, el Iténez ingresa libremente a este país, mas bien ayudados por los argentinos. La empresa norteamericana Rubber Development y el gobierno boliviano tratan infructuosamente en frenar esta salida de goma a la Argentina, pero el que mas y el que menos se da modos para llevar su lonja  y es así que se logra la capitalización de algunos personajes con espíritu empresarial, lo que sirve de base para la instalación de ingenios azucareros, destilerías de alcohol, fabrica de hielo, curtiembres en Santa Cruz.

Los cruceños y la goma

Entre los años 1860 y 1880, emprendedores yungueños y cruceños se dirigen al Beni en busca de nuevas oportunidades de negocios, inicialmente con la cascarilla. Hacia 1870, Nicolás Suárez y Augusto Roca Pinto ya estaban establecidos en Reyes, como socios en una casa comercial dedicada a estos negocios. Por el mismo tiempo llegaron allí empresas mercantiles como la Casa Braillard, Zeller & Roessler y otras reconvertidas a la goma desde la explotación de la quina o cascarilla, como la Casa Richter.

Las noticias de la explotación de estos productos que gozaban de gran demanda internacional y buenos precios, incentiva a los cruceños a explorar su territorio, los que a partir de 1870 empiezan a poblar lo que actualmente ocupan los departamentos de Beni y Pando, en busca como de El Dorado o el Gran Paitití, al igual que sus antepasados. Más del sesenta por ciento de la población de Santa Cruz parte a la aventura gomera y solo quedan los niños y ancianos en el pueblo. El boom gomero termina alrededor del 1920 y muchas familias retornan nuevamente a Santa Cruz, algunas con sus “cachas” llenas de libras esterlinas, dejando centros poblados y su descendencia a lo largo de todo ese extenso territorio amazónico conformado actualmente por Beni y Pando.

El capital gomero será el promotor de la instalación de muchas casas comerciales europeas, en especial alemanas, que trasladan el capital logrado en el Beni a la ciudad de Santa Cruz. Se destacan los inmigrantes Francisco Treu, Alberto Natush, Jorge Banzer y el austríaco David Cronenbold. Las casas comerciales de estos europeos traerán como empleados a otros extranjeros que luego harán fortuna, entre ellos Emilio Zeller, Felipe Schweitzer, Otto Kenning, Juan Elsner y Carlos Seiler. Los principales empresarios comerciantes cruceños eran Crisanto Roca Pinto, Saturnino Saucedo, Manuel Peña, Pedro Vega, Elías Antelo y la sociedad Morales & Bertram.

Estas casas comerciales controlaron el comercio oriental hasta a inicios del siglo XX, sobre todo con la importación de artículos suntuarios para los ostentosos nuevos ricos de la goma. Tenían, además, otra importante fuente de ingresos en los créditos y consignaciones, así como en la provisión de alimentos, pertrechos y dinero a los enganchadores de mano de obra para la explotación del caucho. También contaban con navíos, puertos y astilleros con lo que controlaban el transporte fluvial de la goma.

Esa red de exportación de goma e importación de bienes europeos, que tenía una larga ruta desde la Amazonía hasta los puertos europeos y norteamericanos, requería de despachantes, intermediarios y firmas proveedoras de mercaderías, así como de un sistema de transacciones monetarias a través de letras de cambio (el primer banco que llega a la región lo hace en 1912). La hegemonía de este proceso estará en manos de capitales alemanes hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Los alemanes afincados en Santa Cruz, pronto se vincularon mediante matrimonios con la vieja élite hispana. A ellos se unirán, aunque en menor medida, otros inmigrantes procedentes de Italia, como José Bruno, Vito Catera y Dionisio Foianini. Ya entrado el siglo veinte llega de la Europa oriental Mateo Kuljis y otros inmigrantes de origen croata.

La primera formación de capital y la Ruta Atlántica

Los excedentes económicos de la explotación del caucho que se vuelcan hacia la ciudad de Santa Cruz permiten financiar un activo comercio de importación, tanto el que se realiza por la ruta del Amazonas-Madera-Mamoré, como el que se desarrolla desde Puerto Suárez por la Hidrovía Paraguay-Paraná, ambas vías orientadas decididamente hacia el Atlántico.

Para entonces Santa Cruz ha dado definitivamente la espalda al occidente y la pérdida del Litoral sobre la costa del Pacífico, así como la de los mercados andinos para sus productos, llevó a los cruceños a buscar la Ruta Atlántica por las cuencas hidrográficas del Amazonas y del Plata. En realidad, desde tiempos coloniales los habitantes de las tierras bajas del oriente de Bolivia miraron la costa atlántica como el rumbo natural para sus contactos e intercambios con el mundo exterior.

De esta manera, desde la urbe cruceña exploradores y emprendedores orientales se lanzaron a la empresa de ocupar, poblar y activar económicamente regiones inmensas del territorio nacional hasta entonces desconocidas, por esas grandes avenidas de la selva que eran los grandes ríos que desde las cumbres y valles de los Andes recorrían las entrañas del continente buscando la salida al mar.

Hacia el Norte, los primeros establecimientos gomeros estaban establecidos en el curso medio del rio Beni, a la altura de Reyes, por lo que el transporte de la goma hacia el amazonas y ultramar, se realizaba primero en carretones con bueyes, cruzando las pampas hasta llegar al Santa Ana del Yacuma, para de allí continuar en canoas y batelones por el rio Mamoré y el Madera. Esto llevó a muchas familias cruceñas a establecerse en Santa Ana, dedicándose a la ganadería y agricultura para abastecer a las barracas gomeras. Son los Cuellar, Suarez, Roca, Franco, Chávez, Carvalho, Arauz y varias otras.

Recién en 1880 el explorador Edwin Heath descubre y confirma la confluencia del río Beni con el Mamoré. Las ventajas de esta nueva ruta para la empresa gomera fueron inmediatas. Nicolás Suarez tomo posesión de la Cachuela Esperanza en el rio Beni, controlando desde ella el flujo comercial de la goma boliviana hacia el Amazonas y Europa.

Pasado el auge de la goma, algunas de estas casas comerciales diversificaron sus inversiones e incursionaron en la agricultura y la ganadería. Es importante señalar que en la primera mitad del siglo XX la tierra casi no tiene valor comercial en Santa Cruz, por su total aislamiento del mercado interno y externo. Esta situación cambiará a partir de 1953 cuando el Estado central vertebra mediante carretera el occidente minero con el oriente agropecuario y se invierte en la producción agroindustrial, ingenios azucareros, créditos y maquinaria.

El Ferrocarril Madera-Mamoré

Un proyecto emblemático de la aspiración cruceña para consolidar una salida al Atlántico fue sin duda la construcción del ferrocarril Madera-Mamoré para eludir las peligrosas cachuelas que obstaculizaban la navegación comercial en las gargantas del Madera, para acceder al Amazonas.

La Empresa Church, como era denominado el ambicioso proyecto vial del empresario norteamericano que en la segunda mitad del siglo XIX se comprometió con los Gobiernos de Bolivia y Brasil a construir un ferrocarril entre San Antonio y Guayaramerin, había despertado el interés y entusiasta apoyo de Santa Cruz, Beni, Cochabamba y algunos círculos influyentes de la sociedad boliviana, regiones que serían directamente beneficiadas al salir de su letargo secular gracias a la apertura de gran una ruta comercial, sin parangón en la historia desde la fundación de la República.

Church calculaba con absoluta certeza que por lo menos tres cuartas partes del comercio de Bolivia se haría por fuerza a través del ferrocarril Madeira-Mamoré, porque todos sus grandes ríos navegables convergen a este estratégico punto del Madera. Sus estimaciones no dudaban en calcular las exportaciones de mercancías bolivianas hacia Europa y Estados Unidos en más de 20.000 toneladas de quina o cascarilla, cueros, caucho, tabaco, madera, azúcar, café, cacao, lanas, algodón, plumas exóticas y apetecidas especias, además de oro, plata, cobre y otros minerales. En tanto que las importaciones de maquinaria y herramientas, hierro y acero, textiles y otras manufacturas llegarían a las 15.000 toneladas en el primer año de operaciones del ferrocarril.

Por ello, pese a los enormes obstáculos y avatares políticos y legales, el proyecto de George E. Church mantuvo a lo largo de una conflictiva década la esperanza de muchos bolivianos que lo apoyaron incondicionalmente, pese a la inconsecuencia y la errática conducta de los gobiernos que se sucedieron en el país al calor de los cuartelazos y golpes de Estado.

El explorador Manuel Macedonio Salinas, abierto opositor a la brutal dictadura de Melgarejo, supo reflejar el sentimiento prevaleciente entre los intelectuales bolivianos de fin de siglo respecto al gran proyecto: “El ferrocarril del Madera-Mamoré será un gran acontecimiento que transforme la faz de varias naciones, especialmente del Brasil y de Bolivia… La imaginación se sorprende con la expectativa de un grandioso porvenir, en un país de inmensa superficie y asombrosa exuberancia que produce espontáneamente los más nobles frutos destinados ahora a perecer donde nacen; un país tan rico que según Castelnau abraza todos los grados de la escala vegetal del mundo; un país en el que se encuentran todos los climas y se producen desde la gramínea hasta los grandes monumentos de la vegetación… este país será pues el plantel del más activo comercio que al fin se hará universal.”

De igual manera, cinco años más tarde, el célebre explorador James Orton manifestaba su optimismo por los resultados del proyecto durante un largo viaje por el Amazonas con estas palabras:

“La ejecución de esta ferrovía removerá el gran obstáculo al desarrollo de medio millón de millas cuadradas de un bello país (Bolivia) y se convertirá en un gran impulsor del comercio con los Estados Unidos, ya que cada uno tiene lo que el otro necesita: Bolivia requiere de maquinaria, herramientas y trabajadores calificados y nosotros necesitamos la corteza de la quina, el café y el cacao, valiosos productos que hoy deben trepar las montañas de La Paz, cruzar el desierto del Pacífico y rodear el Cabo de Hornos a un costo promedio de $us. 200 la tonelada.”

El proyecto de George E. Church naufragó, principalmente debido a la mortandad entre los trabajadores causada por la Malaria y a las desinteligencias de Church con el Gobierno boliviano, con la empresa inglesa Public Works Co. y con los accionistas británicos que financiaron la obra.

Pero después de casi cuatro décadas de intentos fallidos, el gran proyecto se hizo realidad: el 1º de agosto de 1912 la ferrovía fue oficialmente inaugurada con el pitazo de la humeante locomotora a vapor arrastrando sus vagones en medio de la selva, con los empresarios y autoridades contemplando complacidos la proeza de haber sometido a la Naturaleza con el tendido del fulgurante camino de hierro. No sospechaban que en poco menos de un año de operación aquel regocijo no tendría más sentido.

La apertura del Canal de Panamá y la construcción del ferrocarril Arica-La Paz había abierto una ruta de transporte hacia ultramar mucho más corta para Bolivia, quitando al proyecto amazónico una de sus principales justificaciones para existir.

Por otra parte, coincidiendo con la conclusión de las obras se produjo la caída del precio del caucho en el mercado internacional, tornando la ferrovía en un esfuerzo inútil, al desaparecer la motivación principal que había llevado a tan persistente empeño. Más 3.000 trabajadores de todo el mundo habían perdido la vida en aquellos remotos parajes durante los últimos cinco años de construcción de aquella magnífica obra de ingeniería, cuyo costo se estimaba en más de 28 toneladas de oro, equivalente a unos 33 millones de dólares, según los valores de la época.

Nuevo auge gomero

Un nuevo auge gomero se inicia con la Segunda Guerra Mundial (1939 – 1945) y durante la misma, la Argentina es el único país americano que se declara neutral y por tanto un puerto ideal para el abastecimiento de los productos que necesita Alemania. Es así que la producción de goma de la zona de la Chiquitanía, el río Paraguá, el Verde, el Iténez ingresa libremente a este país, más bien ayudados por los argentinos.

La empresa norteamericana Rubber Development y el gobierno boliviano tratan infructuosamente en frenar esta salida de goma a la Argentina, pero el que más y el que menos se da modos para llevar su lonja de goma y es así que se logra la capitalización de algunos personajes con espíritu empresarial, (Gutiérrez, Gasser, Fernández, Banegas y otros) lo que sirve de base para la instalación de  los primeros ingenios azucareros, destilerías de alcohol, fábricas de hielo, maestranzas y curtiembres en Santa Cruz.

La riqueza derivada de la goma permite también que se construyan algunas casas que se distinguen de las una sola planta, construidas de tabique y teja, que eran los materiales básicos de la típica arquitectura cruceña. En la plaza principal: la casa de José Lino Torres (Club Social 24 de Septiembre), El Palace Theatre, la casa de los Gutiérrez (Museo de Historia Regional), la casa de los Ortiz, en la calle 24 de Septiembre y algunas otras edificaciones de mayor porte.

La ruta de la siringa

En el siglo XIX la conexión fluvial de Santa Cruz con el Beni se la hacía por Puerto Paila, en el río Grande. Una crecida registrada en 1825 llevó a las aguas de este río a encontrarse con el Piraí y puerto Paila quedó inutilizado, cediendo al puerto de Cuatro Ojos sobre el Piraí, la función de conectar con Mojos.

Para embarcarse en el puerto de Cuatro Ojos pasaban a ritmo de buey cerca del río Asubicito, luego Santa Rosa del Sara, Palometas y Asubí Grande. Sesenta kilómetros de selva debían atravesar los carretoneros. Cada jornada terminaba con el misterioso canto del guajojó, que aún se oye cerca del río Palacio, que va a sumar su riqueza de peces al ya cargado Piraí, a varios kilómetros de Cuatro Ojos.

Durante las primeras décadas de la era republicana se formó el pueblo de Cuatro Ojos. Hacia finales del siglo XIX o comienzos del XX, llegó un francés de ascendencia suiza e italiana: José Sciaroni Conil, su administrador era un danés, Ángel Bruun. Este camba-francés vio surgir el mayor esplendor de este puerto, cuando llegó a tener 2.500 habitantes, cuatro tiendas comerciales y oficina de telégrafo y correo. También se construían batelones (barcazas de regular tamaño) y lanchas, impulsadas por diestros remeros indígenas, en gran demanda por el movimiento comercial que se había generado.

Los productos de Santa Cruz llegaban hasta Mojos: arroz, charque, maíz y azúcar abastecían esas remotas regiones y terminaban en las barracas de los siringueros que explotaban la Hevea brasiliensis.

Carlos Cirbián documentó que los comerciantes cruceños iban hasta Belém do Pará, en Brasil, ya en el siglo XVIII, llevando sorgo, aceite de copaibo, cuero y pieles. Regresaban con especias y otros productos de ultramar. Eran conocidas las lanchas a vapor como La Estrella del Oriente de Barriga y Compañía, y el vapor Guapay, de la casa Zeller y Mozer. “En 1899, algunos periódicos anunciaban que ya no había despachos, porque los almacenes de Cuatro Ojos estaban llenos”.

El hecho de que ahí se asentase una Capitanía de Puerto indica la importancia de este punto comercial. Por ahí llegaron las máquinas de Luz y Fuerza y uno de los primeros vehículos que circuló en Santa Cruz de la Sierra.

En 1912 el negocio de la goma llegó a su fin. La planta crecía en la lejana Malasia (por entonces colonia británica), África y Ceilán en las plantaciones que británicos y holandeses habían creado en sus colonias asiáticas. Bolivia, Brasil, Perú, Ecuador y Colombia no pudieron competir con esa producción, más barata y accesible. Lo paradójico del caso es que las semillas fueron llevadas ilegalmente de la misma Amazonía, tal como había ocurrido con las semillas de quina extraídas de Sudamérica, germinadas en los laboratorios botánicos de Kew Gardens en Londres, para cultivarlas comercialmente en el sudeste asiático.

El pequeño puerto de Cuatro Ojos dejó de ser útil y poco a poco las tiendas fueron cerrando y quienes se instalaron en la zona buscaron mejores ubicaciones. Era raro ver navegando a las lanchas que antes surcaban frenéticas las aguas con su carga de azúcar, charque y provisiones.

La pugna por el acceso al mercado interno

La preocupación de los cruceños por el acceso a los mercados de occidente, que permita la expansión de la producción agropecuaria, fue permanente en toda esta etapa y se refleja de manera explícita en el Memorando de 1904, donde se fundamenta: I) las ventajas económicas del ferrocarril, II) Los productos que ofrece el Oriente como la región más rica de Bolivia. III) Los mercados, Inmigración, Colonización; IV) Las ventajas políticas del ferrocarril. Obviamente, sin respuesta alguna del Estado centralista.

En el siglo XIX, el sector dominante de la Bolivia andina tenía enfocados sus intereses en la minería de la plata y para ello activaron un eje económico en torno al altiplano andino, y poco conocían y se importaban de esas lejanas tierras del Oriente y la Amazonia. Las importaciones de artículos y alimentos para abastecer las actividades mineras se realizaban especialmente desde las costas del Pacifico y estas importaciones se facilitan y amplían con la llegada del Ferrocarril desde Antofagasta, al pueblo de Uyuni, a principios del año 1890. Este Ferrocarril llegaba en 1883 desde Antofagasta hasta Pampa Alta, cerca de la frontera con Bolivia. Al poco tiempo se empezó con el diseño y luego la construcción de la trocha hacia Bolivia, llegando el primer tren a Uyuni a principios de 1890 y luego a Oruro en 1892.

Las elites andinas siguen con su negocio de minas e indios y el Gobierno Nacional, desconociendo e ignorando el extenso territorio de las llanuras bajo su administración pierde la mitad del territorio nacional con que nació (poco más de dos millones de Km2) por guerras fallidas y pésimos tratados, muchos de ellos bien remunerados para los negociadores.

Paradójicamente, la historia Moxos y Chiquitos, de Santa Cruz, Beni y Pando ha sido la de la permanente búsqueda de la integración con los mercados nacionales que permita la expansión de su producción y la búsqueda de la libertad personal y colectiva y del derecho de decidir autónomamente su forma de vida.

Una caracterización de la Santa Cruz pre-moderna

La Santa Cruz pre-moderna de 1937 a 1942 era un villorio de agricultores, ganaderos y comerciantes que desarrollaban una vida algo bucólica, pero pertrechados de un fuerte sentido de pertenencia. Con ese sentimiento, los miembros de una sociedad de estas características aspiran y logran posicionarse como especiales y diferentes a otras comunidades existentes en el ámbito nacional. Valoran intensamente esta forma de convivencia porque les da fortaleza para sobrevivir y progresar materialmente y esto los hace muy interdependientes, fortaleciendo sus intereses de grupo, ya sea de familia, gremios o instituciones sociales, generando un profundo sentimiento de identidad, de ser cruceños.

Ello generó una cultura con sentido colectivista y comunal, dentro de los límites de la comarca. Por esa época no existían grandes diferencias de riqueza y poder entre los actores sociales de Santa Cruz de la Sierra. Eso los une. Se trata de un colectivismo predominantemente horizontal, donde se asientan lealtades dentro de las normas de los grupos y clanes familiares, y que está relacionado con las tradiciones transmitidas por generaciones, con un liderazgo fundado en los méritos de la gerontocracia, prácticamente sin injerencias foráneas.

El concepto de colectivismo horizontal está fundamentado en una amplia evidencia científica para comprender por qué en comunidades fuertes y con una tendencia de adscripción de sus patrones de comportamiento a estructuras económicas simples, tienden a ser colectivistas. Triandis et. al. (2002):139-140 discuten el tema con gran amplitud y definen conceptos sobre la materia. Se entiende por sociedades fuertes a los elementos unitarios de sus miembros que tienen claras ideas sobre cuáles son sus valores y acuerdan las sanciones que serán pasibles aquellos que se apartan de este comportamiento y que además son débilmente influidos por las culturas vecinas, por lo que no son proclives a aceptar otras normas. Este fenómeno normalmente se produce en sociedades aisladas ¡Y vaya si Santa Cruz estaba aislada del mundo por aquellos años …!

Es importante elaborar lo específico del concepto colectivista horizontal que asociamos a la Santa Cruz pre-moderna. Este colectivismo no busca cobijarse bajo un aparato estatal que resuelva sus problemas y carencias, ni tampoco pretende estar más presente en la vida nacional. El Estado es el ejercicio del poder de una clase dominante sobre el resto de la sociedad en base a instituciones como el Poder Judicial, la Policía, el Ejército, etc. Pero los miembros de la comarca cruceña no tenían acceso a ese poder; por el contrario, los cruceños se sentían más bien sus víctimas. La respuesta fue un colectivismo horizontal que permitió estructurar un tejido social local capaz de limitar el ejercicio de ese poder estatal o al menos reducir las asperezas de su influencia en el ámbito local. De acuerdo al colectivismo horizontal de raigambre cruceña, ese poder estatal nacional era más bien lo que limitaba y frenaba las potencialidades de desarrollo de la sociedad local.

Esas convicciones marcarían por muchos años el periódico estallido de conflictos de Santa Cruz contra los poderes andinos oligárquicos, con sus pesadas y obsoletas instituciones de raíces coloniales y su inmóvil estructura socioeconómica asentada en el extractivismo minero y el latifundio agrario.

En las culturas colectivistas, al ser tan interdependientes los grupos sociales (familia, asociaciones voluntarias, etc.), las personas les confieren absoluta prioridad y estructuran su comportamiento siguiendo estrictamente sus normas. En estas culturas se privilegia la empatía, la cohesión social y sobre todo el compartir objetivos comunes.

Desde el punto de vista de los valores morales, en las culturas colectivistas el supremo valor es el bienestar del grupo, por lo tanto la violación a los códigos morales de la comunidad y sus jerarquías aceptadas constituye un aspecto conflictivo inaceptable.

Nota: Resumen de artículos publicados por Ovidio Roca y editados por Jorge Orias.

 

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LA TORTA DEPENDE MAS DE LA RECETA Y LOS INGREDIENTES QUE DEL COCINERO

Ovidio Roca

Populismo y Estatismo o Democracia y Libre Empresa

Podemos ver una paradoja en los sistemas dictatoriales. En los gobiernos de Pinochet y Castro ambos dictadores y asesinos, el uno aterrorizo al país pero éste progreso y el pueblo lo expulso del poder, utilizando un Referendo y amparado en la institucionalidad chilena. El otro también aterrorizó al pueblo, destruyo la economía y la moral de sus habitantes y sigue por sesenta y más años. Una explicación posible es que Pinochet no logro destruir el espíritu de libertad e iniciativa personal de su pueblo, cosa que ampliamente logro Castro.

La experiencia muestra que la receta socialista, estatista y populista, esclaviza moralmente y hacen dependiente al pueblo, les elimina la iniciativa personal, el amor propio, el alma; por eso es que Qananchiri postula como parte fundamental de su programa político y de dominación: “Quitar el alma a los q’aras”.

Para comprobarlo vayan a Cuba, Venezuela, Chile y vean; podrán verificar que el problema está en que receta que aplicaron: populismo y estatismo o democracia y libre empresa

En las últimas décadas, varios países latinoamericanos fueron afectados por una fuerte marea populista y estatista y al reflujo de la misma en Bolivia se instaló el Estado Populista Corporativo Cocalero (EPCC), enemigo de la libre empresa y la libertad.

El EPCC es una complicidad de intereses entre un grupo político estatista con ansias de poder y grupos corporativos micro capitalistas, informales. Grupos corporativos que están en permanente pugna entre sí y con el resto de la sociedad; cada uno defendiendo sus propios intereses y utilizando su capacidad de movilización para presionar a quienes detentan el aparato de Estado, demandando que les aseguren impunidad y otorguen prebendas. En lo que todos estos grupos sí están unidos y sin discrepancias; es en su afán de amedrentar a los ciudadanos de modo que no reaccionen y los dejen disfrutar del poder y pretenden hacerlo por siempre. El Líder cocalero repite permanentemente: “Al Palacio hemos llegado no de paso, no somos inquilinos; los movimientos sociales hemos llegado para quedarnos toda la vida, hermanos y hermanas”.

Con el llamado proceso de cambio se construye una sociedad de temor y desconfianza, donde las leyes son mecanismos discrecionales para castigar el pensamiento independiente, la moral, la iniciativa y cualquier forma de asociación y movilización de los ciudadanos en defensa de los derechos humanos, civiles, económicos y políticos y así destruyen el Estado de Derecho, el que se ve arrinconado por la demagogia y la oclocracia.

Inmediatamente de apoderarse del poder, los populistas toman cuenta de todas las instituciones, las descuartizan, las modifican, las centralizan y las adecuan a sus intereses; aunque para la exportación mantienen el marco formal democrático. Escriben una nueva Constitución y leyes para su propio beneficio; promueven la reelección indefinida y eliminan los contrapesos y lo hacen amparados en una supuesta voluntad popular.

Las instituciones son rápidamente cooptadas y apropiadas y no ejercen las verdaderas funciones institucionales y propias del ámbito democrático: no garantizan el orden público, la gestión eficiente, la administración de una justicia igual para todos y dejan a la ciudadanía expuesta a la inseguridad, el abuso y la violencia. Estatizan la economía y usan a su arbitrio el presupuesto nacional y la fuerza pública y se instala una burocracia partidaria, clientelista e ineficiente y con una cultura de la prebenda y la corrupción. En el ámbito internacional se vinculan con movimientos populistas similares, para hacer negocios privados, defensa mutua y afianzar su poder.

El Presidente Morales defendiendo la política de centralización del poder, declara: “Cuando la derecha pide permanentemente independencia a los poderes del Estado, hasta pienso que quieren descuartizar toda estructura del Estado Plurinacional”.

En esta Distopía plurinacional, los escribas del “Ministerio de la Verdad” y otros ayucos ministeriales, reescriben permanentemente  la historia y la falsifican (de la misma forma como lo describe Orwell en su novela profética, 1984) para confundir y engañar al pueblo.

Con esto el populismo tiene asegurado su permanencia por varios años; tiene un pueblo temeroso, un pueblo sin pensamiento libre y sin decisión de afrontar y construir su destino y termina prevaleciendo una mentalidad dependiente y sumisa al caudillo, del cual todo lo espera y consiente.

Su objetivo explícito es disfrutar del poder para siempre y es más que probable que los grupos corporativos que actualmente son socios del Gobierno, los seguirán sustentando pero en la medida que respondan a sus intereses de grupo, por lo que está claro que los masistas solo podrán seguir disfrutando del poder y la riqueza, mientras el pueblo les tema y los grupos corporativos informales los apoyen.

Cuando la burocracia gobernante no sea útil ni sirva a los intereses de los “movimientos sociales” éstos los tumbaran, pues desde siempre hemos visto que: la lealtad y los apoyos terminan cuando los beneficios se acaban.

ovidioroca.wordpress.com

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