Archivo para la categoría Estado Plurinacional Cocalero

VOTO NINGUNO O NULO

Ovidio Roca

En su estrategia de poder el masismo contempla controlar todos los mecanismos del Estado y como quieren seguir manejando el Poder Judicial, utilizando su mayoría parlamentaria, han seleccionado a su gente para mediante una elección trucha darles formalidad. Esto para la platea internacional pues los bolivianos ya saben de lo que se trata, recordemos que en la elección anterior de masistrados los candidatos fueron repudiados por la ciudadanía, que votó blanco y nulo en un sesenta por ciento.

Como es de esperar ninguna persona reconocida por su calidad profesional, su producción intelectual y que se valora como profesional, como persona de bien aparece en la lista, pues no se han prestado a ser operadores del gobierno para perseguir a los opositores, a aquellos que molestan o son cuestionadores del régimen.

Esto es preocupante y no corresponde a un Estado de Derecho pues las autoridades judiciales que se pretende elegir, son las que definen sobre nuestra vida, nuestra libertad, nuestros bienes y por tanto deberían ser personas que además de tener un amplio conocimiento de la ley, deben contar con valores éticos, humanos y fundamentalmente independencia de criterio que les permita tomar decisiones exclusivamente en base a la ley. Es claro que las autoridades colocadas por el gobierno, no tienen esta independencia pues responden a su mandato y actúan en defensa de los intereses de sus mandantes y no los del ciudadano.

El sistema electoral es el menos malo para elegir algunas de la autoridades gubernamentales, siempre y cuando los electores puedan votar libremente, estén bien informados y sobre todo tengan conocimiento y sentido común para elegir a gente idónea y honesta. Sin embargo, el electoral no es un buen mecanismo para decidir sobre actividades especializadas y técnicas, por ejemplo no votamos para elegir el médico, ni al piloto, ni el mecánico, ni al cocinero, a estos  lo elegimos por sus méritos, su experiencia; utilizando para ello nuestro conocimiento sobre su responsabilidad y referencias validas de su idoneidad y honestidad de parte de sus clientes.

Votar por los candidatos impuestos por el MAS significa aceptar y
validar a esas autoridades, por lo que el pueblo debería repudiarlos, anulando su voto como rechazo a esta tramoya, pero el problema es que en nuestra legislación los votos blancos y nulos  no cuentan en la elección de los candidatos, pues aunque casi todos votemos nulo y blanco, con una mínima votación los candidatos del Gobierno serían elegidos y aunque no tendría legitimidad eso no les importa un comino.

En consecuencia hay que presionar por las vías legales para incluir la Casilla Ninguno en la papeleta como lo propone Generación 21, de manera que al ser mayoría se pueda invalidar a los candidatos impuestos por el Gobierno.

Recordemos que en la papeleta del Censo de Población del 2012, se preguntaba a qué nación indígena o afro boliviana se pertenece y un espacio para poner el nombre de una de las 36 nacionalidades listadas; existía también la casilla no pertenece, ninguno, que fue la que marco un sesenta por ciento de la población y esto permitió que el ciudadano boliviano no caiga en la trampa  de un encasillamiento racial.

De no conseguirse la inclusión en la papeleta de la casilla el Ninguno, hay que votar Nulo, un voto restrictivo y de rechazo, voto que como acto individual no tiene peso, pero lo tiene en mucho cuando se convierte en un acto masivo de rechazo, pues representa la voz del pueblo contra sus malos gobernantes y un previo aviso ante la posibilidad de un estallido social.

De todas maneras la trama de esta elección es tan burda que la gente no la acepta, pues sabe que solo se trata de dar continuidad al proyecto de poder masista, que contempla entre otras cosas viabilizar la cuarta reelección del icono indígena, al que utiliza el grupo populista estalinista para sus propios fines, por lo que la mayoría de la población consciente la rechazara.

ovidioroca.wordpress.com

Anuncios

,

Deja un comentario

NOTAS CULTURALES DESDE EL ESTADO PLURINACIONAL

Ovidio Roca

Espanta a cualquiera, escuchar la extraña manera como nuestros líderes populistas interpretan los asuntos de la economía y de la vida ciudadana:

Por ejemplo, la coca nuestra da cada día, no es considerada como un arbusto cuyas hojas contienen alcaloides estimulantes; ahora se constituye en el puntal de nuestra identidad cultural y social y su cultivo no es considerado como lo que es, un excelente negocio con un buen mercado y excelente precio por el subproducto nefasto que contiene, la cocaína; sino que demagógicamente se lo considera como la reivindicación de nuestra identidad, de nuestra historia, de nuestra cultura, de nuestra independencia política.

La vestimenta que nos resguarda del clima y que históricamente fue adquiriendo un carácter estético, sujeto a los cánones de la moda y del devenir artístico de cada civilización; en nuestro país y para una gran parte de nuestra población se convierte en algo sagrado, base de nuestra identidad, de nuestra historia. Muchas militantes plurinacionales consideran que su identidad está definida por un sombrero Stetson, o Borsalino, o una Pollera española del Siglo XIX y no en valores éticos, culturales y sociales.

En el ámbito político, la humanidad en su proceso histórico y civilizatorio supero los esquemas tribales y dio paso al ciudadano como miembro activo de un Estado, titular de derechos civiles y políticos y sometidos a sus leyes; por lo contrario en nuestro país, los populistas cocaleros en su discurso ideológico usan criterios tribales, vinculados con lo racial y comunitario, vale decir privilegian lo biológico sobre lo cultural.

Muchos temas administrativos como los de seguridad y control, se los maneja inventando realidades alternas. El caso de los ocho héroes epónimos secuestrados por los chilenos, es uno de ellos. Sabemos o nos lo cuentan cómo funciona el negocio fronterizo en ese árido y vasto altiplano, donde cotidianamente se generan eventos vinculados con el contrabando, narcotráfico, transporte de vehículos robados. Los actores son chilenos y bolivianos: militares, policías, aduaneros, chuteros, comunidades campesinas, contrabandistas, traficantes, etc. que hacen lo habitual: contrabando, volteo, narcotráfico. Lo que cambió en este caso de los héroes, fue que se entrometieron los políticos de ambos países, quienes usando encendidos discursos patrióticos y de soberanía, complicaron la figura buscando enardecer a sus respectivos votantes y distraer la opinión publica de los problemas económicos y de credibilidad que ambos gobiernos enfrentan.

La historia nos enseña que no hay movimientos revolucionarios sin mitos aceptados por las masas, pues el dramatismo del mito lleva al compromiso emocional y da significado a la acción política de los dirigentes: Fascismo, Nacionalsocialismo, Comunismo, Populismo se basan en esto.

Lo preocupante es, que en este tipo de escenario los líderes políticos y sociales poco se ocupan de las personas comunes y corrientes, del vivir bien, de trabajar mejor, de cuidar nuestro entorno, de comunicarnos entre nosotros, de construir un mejor futuro para todos pero sí, de enfrentarnos y avasallar al resto, usando para ello la fuerza y mal usando las instituciones públicas.

Desde hace más de un millón de años,  tiempos en que la horda humana temerosa de los monstruos de la noche se reunía alrededor de una fogata, nuestra vida ha sido regida por infinidad de cuentos y mitos. De entonces hasta ahora poco ha cambiado, antes los brujos, ahora los cuentistas de los regímenes totalitarios comunistas, fascistas y populistas, inventan historias, fabulas y mitos para tranquilizarnos, controlarnos y manipular la mente de las masas.

ovidioroca.wordpress.com

, ,

Deja un comentario

DE LA INSTITUCIONALIDAD Y EL PROGRESO ECONÓMICO Y SOCIAL

Ovidio Roca

El Estado boliviano se ha caracterizado por su debilidad institucional, lo que ha llevado a su población a vivir en una permanente situación de anomia, de anarquía, donde cada quien y especialmente los muy activos grupos corporativos hacen lo que les conviene y cuando les conviene, en su propio y exclusivo beneficio.

Esta situación se da y es producto de un país con una economía primaria exportadora, poco desarrollo educacional y tecnológico y escasez de empleo formal; por lo que la gran población procura cada día subsistir un día más, en una economía informal capitalista, brutal y despiadada.

La institucionalidad es el respeto a las instituciones, aquellos sistemas que bajo imposiciones legales procuran ordenar y normalizar el comportamiento de las personas; las instituciones trascienden las voluntades individuales y se identifican con el cumplimiento de un propósito considerado como un bien común. De esta manera las instituciones sólidas y bien estructuradas, crean orden, reducen la incertidumbre y proporcionan una estructura de incentivos en una economía competitiva de mercado.

Estos veinte años de populismo cocalero constituyen el legado de la “Escuela del Chapare” que dicta catedra sobre la técnica y cultura del bloqueo y actualmente como parte de este folklore plurinacional, todos los días sufrimos huelgas, bloqueos de vías de comunicación locales y nacionales, volteos y extorciones en las fronteras y presiones y chantajes de parte de los grupos sindicales y corporativos, para que las maleables y acomodaticias autoridades eventualmente hagan lo que el grupo de presión demanda, le interesa y le conviene.

Esta anomia y debilidad institucional de nuestro país, se ha agudizado en los últimos veinte años como producto del empoderamiento del populismo cocalero; un movimiento político que promueve el enfrentamiento social y regional utilizando la demagogia y el racismo como mecanismo de dominación por parte del grupo político dominante sobre el resto de la sociedad mestiza, clases medias e indígenas bolivianas.

Cada día las personas denuncian que se sienten acosadas por las autoridades y no creen que pueden reclamar sus derechos acudiendo a las vías legales pues la experiencia les ha enseñado que un policía, un aduanero, un militar están prestos a usar su fuerza y armas para extorsionarlo. Tampoco confían en la justicia pues se sabe que los fiscales y jueces aplican la ley por mandato del grupo político dominante y que son comprables utilizando influencias y dólares y que ocurre lo mismo con el resto de las entidades.

Lamentablemente el pueblo como producto de esta su experiencia, ha llegado a considerar que la presión callejera es la única forma de conseguir de las autoridades alguna repuesta a sus demandas y los dirigentes algunas coimisiones o algunas pegas. De esta manera hemos llegado a una situación donde nadie confía en nadie y menos en las autoridades del llamado orden público, y gran parte de la población termina por considerar el mecanismo de la huelga y el bloqueo como el único medio para que se atiendan sus reclamos.

En este ambiente los distintos sectores informales y empobrecidos, exigen su derecho a tener todo lo que anhelan y esperan conseguirlo presionando al Tata Estado, a las Autoridades y  para esto bloquean lo que pueden y con lo que pueden, exigiendo su derecho a subsistir. Lo hacen ocupando  veredas y calles para instalar sus ventas y tenderetes, demandando su derecho a vender artículos de contrabando, a producir y comercializar coca y sus derivados. En otro ámbito de reclamos, también se pide tener las mismas tarifas de micros o electricidad, desde hace veinte años; construir rompe muelles en las carreteras nacionales, poder lotear y vivir en las áreas de basureros municipales, lotear terrenos y propiedades privadas y públicas, defenestrar a un Alcalde y cualquier cosa que al Dirigente Sindical se le ocurra ese día.

La historia de los pueblos muestra que la institucionalidad se construye cada día y así lo explican los entendidos: “la institucionalidad sigue un proceso sistemático de consolidación (permanencia y uniformidad) de conductas e ideas a través de medios e instrumentos (organizaciones y normas) para alcanzar un fin social, cuya expresión práctica se asimila como valores” ciudadanos.

El problema es que en este ambiente de anarquía generalizada, los  grupos corporativos mejor organizados y más activos son los  que se imponen para conseguir el logro de sus intereses particulares, al margen del interés de la sociedad y este es un proceso con el que no se construye ciudadanía ni estado de derecho.

Sin embargo un aspecto a destacar es que Bolivia, a pesar de ser un país de variadas culturas, nacionalidades y carencia de institucionalidad, es un pueblo que aún no llega a extremos de violencia. Tiene una cultura permisiva y una religiosidad festiva, lo que evita esos enfrentamientos sangrientos producto del fanatismo y que con mucha tristeza vemos ocurrir diariamente en los países islámicos

El problema de todo esto, es que sin desarrollo institucional y cultura ciudadana no hay progreso y si no hay instituciones confiables, reglas del juego estables no hay gobernanza, no hay confianza, no hay inversión, no hay trabajo, no hay paz ni tranquilidad y por tanto no hay convivencia civilizada, ni se construye ciudadanía. Por esto es que necesitamos de dirigentes, de personalidades notables que dirijan y eduquen a la población en la senda del respeto a los demás y a las normas y que de alguna forma aprendamos a elegir a Estadistas y a profesionales con base ética y técnica para dirigir el Estado y las instituciones.

ovidioroca.wordpress.com

 

, ,

Deja un comentario

DE POLÍTICOS Y SU KULTURA, CITAS Y NOTAS

Ovidio Roca

Es común leer en la prensa las expresiones culturales más diversas, de parte de los jerarcas de las instituciones estatales, de las organizaciones sociales del MAS y también de otras vecindades, algunas de las cuales transcribimos abajo.

EL LOCUAZ ALCALDULI

En medio del acto para recibir las cámaras chinas, el alcalde Percy Fernández hizo un alto: “Vaya al baño nomás, Angeliquita; Angeliquita Sosa, la presidenta del Concejo Municipal, está yendo al baño”, dijo en voz alta, ante la risa de los presentes.

Cuando la concejala volvió, el alcalde siguió con la ‘broma’: “¿Ya, arquitecta Sosa?, ¿bien, harto?”, preguntó y Sosa, con el rostro enrojecido, solo asintió con la cabeza.

La pregunta más estúpida es cuando un tipo va al baño -siguió- y si es mujer todavía peor. ¿Cómo le fue?, le pregunta uno. ¿Hizo pis, harto”. Sosa no respondió ya. Miraba su vaso con agua. Diario El Deber.

RECUPERADORES

En una entrevista el Mallku, hablado de los Linera, recordaba molesto las épocas, cuando ellos como miembros del EGTK se dedicaban a “recuperar” y  con mucha habilidad recuperaban para su bolsillo y no para el partido.

Eso recuerda al Johnny Alcalde, que sermoneaba a sus seguidores: “yo no les digo que no roben, pero dejen algo para el Partido“.

CON EL PROCESO DE CAMBIO NADA CAMBIÓ PARA MEJOR

Raquel Gutiérrez (ex compañera de García Linera), lanzó una primera provocación crítica a su llegada a Bolivia, al recordar que este 2017 se cumplen 20 años de haber salido de la cárcel. Dijo sentirse asombrada por “una especie de pedagogía del miedo” que percibe en términos de la relación entre el Estado y la sociedad.

Raquel Gutiérrez dijo que volvió a Bolivia expresamente para recordar ese momento de su liberación  y para “recoger mi sombra” y aseguró que el habeas corpus con el que consiguió su libertad significaba que: “habíamos vencido a esta máquina infernal de producción de injusticia; aunque de inmediato lamentó que la misma siga intacta”. La Paz 13 de junio 2017  (ANF)

CULTURA DEL LATROCINIO

En la vecina Argentina, un peronista protestaba contra Macri: “Cristina robaba pero teníamos para comer; ahora si quieres comer tienes que laburar”. Grave problema.

Ya era hora de que robemos los pobres”,  repite en Bolivia un dirigente masista.

CHARLAS DE BOLICHE, NOMBRES BÍBLICOS Y CHUFLAY

Días atrás un amigo orureño me invito al boliche “El Chuflay” y mientras dábamos cuenta de nuestro plato de “Intendente” y de unos buenos tragos de chuflay* (sin moscas), me comentaba que no podía entender como el Presidente plurinacional había pedido que cambien el nombre de una Escuela, según él por no ser originario. El nombre de la Escuela es el bíblico Sion, al igual que el del presidente, Evo.

Luego me decía; para ser consecuente con lo que pide debería cambiar su nombre y también ese apellido hispano que lleva por uno autóctono como por ejemplo Quirquincho, por orureño, Wayra, por el viento que azota las pampas de Orinoca y como complemento Uma. De esta manera tendría un bonito nombre autóctono y plurinacional: Quirquincho Wayra Uma.

*(shoofly, fuera moscas)

ovidioroca.wordpress.com
 

, ,

Deja un comentario

SOFISTAS Y PAJPAKUS, EN LA GRECIA ANTIGUA Y EL ESTADO PLURINACIONAL

Ovidio Roca

Permanentemente, tanto en la radio como en los diversos medios de comunicación podemos ver y escuchar cómo se explayan los intelectuales masitas, los pajpakus, mostrando su habilidad en el discurso, la arenga, como mecanismo de persuasión y en la falacia como método; son los Licenciados de la Escuela sofista que gradúa maestros en esa fórmula de “las medias verdades y las mentiras enteras”, típicas del populismo.

Ellos son los alumnos de una exitosa escuela populista, que sigue el método de los sofistas griegos quienes utilizaban magistralmente la dialéctica; un método que consistía en largos discursos, encaminados no a buscar la verdad sino a mostrar las incoherencias del adversario.

La escuela sofista postulaba que: “en principio nada es verdad ni es mentira, depende de la habilidad que se tenga en convertir el argumento más débil en el más fuerte y el aparentemente más fuerte, en el más débil”.

Escuchar una discusión entre masistas y opositores, es oír el relato de situaciones que aparentemente ocurren en realidades distintas, en otros mundos, en distintos universos y ahí los sofistas brillan por su mañuderia pues: “el maestro sofista es capaz de convencer de una cosa y a renglón seguido de todo lo contrario”.

Georgias que era un sofista griego, reconocía que el arte de la persuasión no está al servicio de la verdad sino de los intereses del que habla; llamaban a ese arte “conducción de almas”, Platón dirá más tarde que era “captura” (manipulación) de almas.

El Licenciado epónimo, sofista del Collasuyo y maestro de la falacia, abusa de ella y lo hace de tal forma, que es imposible saber qué es lo que realmente quiere decir cuando dice algo y aun peor, cuando  aplicando sus famosas estrategias envolventes, hace que la gente no logre saber si  todo lo que dice es mentira, o es parte de alguna “maniobra envolvente” maquinada para utilizarlos y para engañarlos.

Los sofistas, creían saber más de lo que en realidad sabían y por eso no se esforzaban por penetrar el sentido de las cosas, al contrario del pensamiento Socrático que se sustentaba en el famoso dicho: “sólo sé que no se nada”. Sócrates, creía que la única manera de acceder a la sabiduría y a la verdad era empezar por confesarse ignorante: “el que sabe que no sabe, el que se da cuenta de que nada sabe, está en óptimas disposiciones para comenzar a buscar la verdad”.

Por eso es importante guiarse por la realidad, por los resultados, como nos enseña Mateo en su Evangelio: “Por sus frutos los conoceréis” y por supuesto Don Quijote de la Mancha: “Dad crédito a las obras, no a las palabras”.

El pueblo guiado por el sentido común sabe de esto, pero siempre está tentado e ilusionado por las promesas de los demagogos y esta ilusión le dura hasta que el bolsillo, las tripas, el temor por su vida y seguridad los hace aterrizar, pero entonces ya es tarde.

Todos y desde nuestra infancia, empezamos a construir una “mitología” usando los “valores” que percibimos en nuestro entorno, pero no los valores “escritos” o “públicos”, sino lo que vemos cada día como importantes en las actitudes, mentalidad y el comportamiento de los que nos rodean y especialmente en los ejemplos de aquellas personas valiosas para nosotros: la familia, los maestros, los amigos, los personajes notables, las autoridades.

De aquí la importancia para la sociedad de contar con familias estables, educadores, intelectuales y autoridades con valores éticos y morales, que sirven de ejemplo e iniciar la educación como un ejercicio práctico de vida, empezando en la casa, en la escuela, con el diario aprendizaje de los principios y valores ciudadanos, aquellos que nos permiten eludir la demagogia y convivir en armonía, con seguridad y del trabajo creativo.

ovidioroca.wordpress.com

 

 

 

Deja un comentario

POPULISMO DE IZQUIERDA ALBANICA Y COCALERA

Ovidio Roca

Un “Jato”, un inmenso chorro de corrupción inunda américa y va arrasando y destruyendo valores y moralidad; mientras enriquece y sostiene en el poder a personajes carentes de principios y de idoneidad; políticos hábiles para vender ilusiones, pero sin capacidad ni calificación para dirigir y gestionar un Estado.

El grupo castro chavista que gobierna el país usa a Evo Morales, un icono étnico creado para conseguir la identificación y adhesión de los grupo sociales que han sido y se han sentido excluidos. Este poderoso grupo lo adula y manipula y a sus costas usufrutua del poder; divide  a la población boliviana usando falazmente el racismo y la discriminación, aplicando eficazmente esa vieja estrategia de divide y vencerás.

Ahora la demagogia del discurso étnico se cae una vez más, cuando vemos  en la página web del Ministerio de Comunicación (en ocasión  del día nacional contra el racismo y toda forma de discriminación) una publicación con la imagen una cambita vistiendo polera con los colores de la bandera cruceña y de shorts, chicoteando a una cholita de pollera. Bonita forma de promover e incentivar el enfrentamiento regional.

Este Jato de dólares y el uso de las fuerzas armadas y grupos sociales sostienen al modelo populista albanico y en nuestro país al populista cocalero, el mismo que se ampara en las clases indígenas y populares con el falso discurso del socialismo comunitario y el indigenismo, mientras aplica un capitalismo de Estado y cobija una burguesía parasitaria que le sirve y lo financia.

Aplican el estatismo y desincentivan la iniciativa privada formal, con lo que desalientan y liquidan la actividad productiva y como consecuencia las empresas privadas legales cierran por falta de garantías y las empresas públicas fracasan por falta de viabilidad y pésima gestión.

Ante esta situación gran parte de la población boliviana para sobrevivir se dedica al cuentapropismo, al comercio de contrabando, cultivo de coca, narcotráfico y cualquier actividad que les permita subsistir.

Los militantes populistas permanentemente presionan y coaccionan a los empresarios formales y recién cuando aceptan asociarse los favorecen con ventajas y privilegios; esto mientras apoyen al gobierno y paguen las jugosas comisiones. Este sistema ha generado esa ola de corrupción multimillonaria que cada día se denuncia en los países de la ALBA: Brasil, Argentina, Venezuela, Bolivia y constituye la impronta del populismo.

En resumen un populismo que se caracteriza por su estatismo e intervención en la economía, que otorga bonos, subsidios y privilegios a sus seguidores y palo a los opositores; que aplica una política anti mercado, donde la firma de un funcionario público que necesita ser aceitada, es la que define el éxito o fracaso de las empresas y no su eficiencia económica y la satisfacción del consumidor.

Economistas y licenciados del régimen justifican la corrupción indicando que antes también habían corruptos (aunque no en  la cantidad y la voracidad actual) por lo cual la actual corrupción populista es justificable.

Los operadores e ideólogos del populismo cocalero tienen un particular y demagógico enfoque de la economía y de los problemas del país:

Tergiversan la información económica gubernamental cuando miden la eficiencia de la gestión pública por el porcentaje de la ejecución, más bien dicho del gasto presupuestario, sin verificar la necesidad, calidad y viabilidad de esta inversión.

Olvidan que el objetivo no es gastar, engordar burocracia, sino invertir bien y con redito económico y social, promoviendo para ello la educación, la creación de empleo y no ofreciendo bonos.

En general la inversión de los populistas está orientada al hardware (infraestructura y adquisiciones) no al software (innovación, tecnología), pues su interés y preocupación está dirigida a recoger con prontitud las comisiones que pagan las empresas y no quieren perder tiempo con alentar procesos estructurales de mediano y largo plazo.

La política monetaria del gobierno mantiene un tipo de cambio fijo con lo  que ha permitido la revaluación del boliviano en relación al dólar; algunos economistas vienen proponiendo ajustar el tipo de cambio, devaluar el peso boliviano para hacer más competitivas las exportaciones y encarecer las importaciones y el contrabando.

Esto es bueno, pero al decir de los economistas serios la solución no es solo devaluar, hacer flotar el tipo de cambio y  olvidarse de solucionar las ineficiencias estructurales. Por lo tanto el actual es un debate parcial pues reiteramos, ninguna medida financiera, cambiaria o monetaria aislada, puede ser sustituto de las reformas estructurales, las que el gobierno no tiene el mínimo interés en realizar.

La cultura del populismo no es una cultura del trabajo de la innovación y el riesgo, más bien nos hace dependientes del Estado, de una burocracia que asume el rumbo de nuestra vida, de nuestros bienes, de nuestro futuro y esto continuara así, mientras no asumamos nuestras responsabilidad de construir un mejor futuro para todos y en este nuestro país.

ovidioroca.wordpress.com

 

 

 

,

Deja un comentario

RECETAS DE POLÍTICA ECONÓMICA Y COCINEROS EN SU SALSA

Ovidio Roca

Pese a que la receta castrochavista es la misma, cuando se la cocina en hornillas y ambientes diferentes: diversa estructura productiva, institucionalidad poca o nada consolidada y amplia y permeables fronteras para el contrabando; el condumio, el locro, tiene sabor diferente.

La receta populista contempla como objetivos: control total del poder, eliminar la separación e independencia de poderes, estatizar la economía, desconocer la democracia. Para esto aplican sistemáticamente la represión y embaucan y embrutecen a la población mediante el temor y una permanente desinformación, haciéndoles tragar una visión sesgada del mundo; ejercen una férrea represión y someten a los librepensantes con el uso de la fuerza pública, de los mecanismos judiciales, los movimientos sociales, los colectivos y grupos paramilitares, los que usan para amedrentar al pueblo.

Últimamente con su proyecto de “Empresas Sociales”, el Gobierno quiere ilusionar y conquistar a las burocracias sindicales confiscando y expropiando los bienes de los empresarios; de esta manera con mucho palo y poca zanahoria, los países castrochavistas disciplinan, domestican y doman a la población.

Los países donde cunde el populismo, son por lo general extractivistas y viven de los recursos naturales, aunque el mayor problema es que no saben generar riqueza, malgastan los recursos que reciben, no ahorran y hacen pésimas inversiones, solo guiados por las jugosas comisiones y la corrupción.

Actualmente los castrochavistas luego de gozar por más de una década la bonanza de los buenos precios de las materias primas, de los hidrocarburos y minerales, están entrando en crisis y es en Venezuela donde, por ahora, esta se muestra con mayor dramatismo.

Bolivia al igual que Venezuela tiene una economía primaria y extractivista y los populistas cocaleros usan la misma receta ideológica, más locoto y aderezo indigenista. Pero como cocinan en una hornilla diferente y para un pueblo cuentapropista y sacrificado la economía se muestra por ahora más estable. Una explicación para esto sería la existencia de un ambiente de economía mayoritaria informal más un pueblo pobre y desesperado que lucha por sobrevivir; microempresarios que no recurre a la banca para obtener las divisas para sus actividades comerciales pues las obtiene de los dólares provenientes del narcotráfico; fronteras permeables al tráfico de todo tipo de mercancías. Todo esto permite un modelo de supervivencia que muestra una aparente estabilidad económica y social, la misma que se mantendrá siempre y cuando no se afecte a sus pilares fundamentales: mantener la economía informal y el tráfico de coca cocaína.

Aunque con algunos pro y muchos contra, la economía de la coca tira para largo: su cultivo estrella sirve de “seguro agrícola”, de colchón, para los otros cultivos del pequeño productor campesino y a su vez el circuito coca cocaína genera los recursos con el que se financia ese amplio mercado del contrabando (actividad que constituye la mayor fuente de empleo del país) de todo tipo de mercancías, desde alimentos, ropa usada, electrodomésticos y vehículos chutos, con que surten al pueblo.

Algunos analistas económicos señalan que el negocio de la coca cocaína genera divisas de libre disponibilidad de entre dos mil a cuatro mil millones de dólares al año y  que estos recursos son los que alivian la presión de la demanda de divisas sobre el sistema financiero oficial.

La crisis del modelo populista cocalero está latente, la gente la siente en el estómago, en el bolsillo, en su seguridad personal, en su perspectiva de futuro, pero se la esconde, se la ignora y por tanto no existe y como dice el licenciado: estamos blindados ante cualquier situación.

Este modelo por sus características atrae a los carteles de la droga, genera violencia,  destruye físicamente y moralmente a la población, por lo cual el cambio hacia la democracia y hacia una economía formal, innovadora y sostenible, es nuestro difícil y duro desafío.

ovidioroca.wordpress.com

,

Deja un comentario