Archivos para 9 octubre 2016

EL SINDROME DE COLOMBIA

Ovidio Roca

La prensa internacional destaca que en Colombia, quienes más muertos pusieron en su guerra fratricida, apoyaron el acuerdo con las FARC  y votaron masivamente por el Sí; es decir apoyaron a cualquier costo negociar y pactar con los criminales.

Hemos leído del Síndrome de Estocolmo, personas que después de ser secuestradas crean lazos emocionales con sus secuestradores, pues la victima malinterpreta la ausencia de violencia física contra su persona, como un acto de humanidad de su captor.

Volviendo a Colombia; los pueblos del área rural donde se asesinó masivamente a sus habitantes votaron mayoritariamente (más del setenta por ciento) a favor del Sí, mientras que en los Departamentos más urbanos, que no sufrieron tan directamente la violencia, se inclinaron por el No. Al respecto, en declaraciones a la prensa se decía en Colombia: “Los que votaron por el No, fueron los que no son tan víctimas, los que no sienten los coletazos del conflicto armado, los que piensan que esta guerra se debe prolongar, los que no creen en una salida negociada al conflicto“.

Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC y retenida en la selva por seis largos años, opinó: “que al igual que el Presidente Santos aquellos guerrilleros que la secuestraron, también se merecían el Nobel de la Paz”.

Casi una mitad de los colombianos, muchas agencias internacionales, gobernantes y políticos, quieren a cualquier costo cerrar el conflicto hoy; no importa cómo y no piensan que están liberando un monstruo formado en la violencia y fuertemente armado, que gusta de la adrenalina y de la cocaína, que son tremendamente organizados y mucho más ricos que Trump; pues manejan uno de los  mayores Carteles del narcotráfico del mundo.

Este comportamiento de la gente y las instituciones ante los criminales y agresores, este masoquismo y la desesperación por salir el drama del hoy, les impide ver el drama aun mayor que dejan  a sus hijos, con una Colombia en manos del Cartel narcotraficante de las FARC.

Debemos tomar en cuenta, que esta guerrilla se inicia como una utopía política, con activistas que procuran el poder por vía de la violencia y en el más de medio siglo que llevan en este afán, lidiando día a día con el temor, la furia y la muerte, se hacen adictos a la adrenalina, la cocaína y la mariguana. En el proceso se convierten en una Narco guerrilla y conforman un poderoso Cartel del narcotráfico, que usa el secuestro, la extorción, la muerte y el tráfico de la cocaína para mover su máquina de terror, de enriquecimiento y satisfacer sus ansias de poder.

Esta guerrilla de más de cincuenta años, acoge a muchas personalidades paranoicas, que son las más propensas a este tipo de acciones mesiánicas y las que viviendo por muchos años en ese duro ambiente de la selva, donde no sabes si mañana o más tarde vas a estar vivo, pues se trata de matar y morir; han acumulado un tremendo stress postraumático por lo que el insertarse en una sociedad pequeño burguesa, aceptar reglas, respetar al vecino y las leyes no es muy probable.

Ninguno de estos poderosos dueños de vidas, haciendas y cocales, que viven más allá del bien y del mal; en permanente tensión, sin ningún respeto por nada o por nadie, luchando por vivir un día más van a convertirse en pacíficos ciudadanos. Ellos seguramente utilizaran su organización, su furia y su inmensa riqueza para comprar conciencias y apoderarse del poder político y económico de Colombia y luego expandirse al resto del mundo o hasta donde llegue el mercado de la droga.

Como persona creo que debemos conciliar y perdonar y esto por diversas razones; pero como sociedad, como Estado no es posible hacerlo y aceptar que grupos puedan impunemente secuestrar, extorsionar, asesinar, comerciar y enriquecerse con el tráfico de drogas que conduce al envilecimiento de personas y la sociedad y luego darles la posibilidad que usando su riqueza y su organización puedan seguir haciéndolo, sin que exista ninguna sanción por todos sus crímenes.

Es indudable la necesidad de buscar la paz y la reconciliación, pero esto no elimina la responsabilidad legal del criminal. El perdón no implica aceptar la impunidad; el crimen no puede ser premiado con el olvido, debe existir una sanción legal y moral que advierta a todos, que el crimen no paga, pues una sociedad que no sanciona el crimen se encuentra cimentada en la arbitrariedad y por lo tanto propensa a nuevas crisis sociales o políticas.

Mi percepción, y espero equivocarme,  es que ellos con la impunidad que le pretenden dar, su capacidad mostrada de organización, decisión, y millones de dólares que tienen, tomaran en pocos años a Colombia bajo su control y paralelamente expandirán su dominio, inicialmente por Venezuela, Bolivia y Perú.

Esto es síndrome de Estocolmo?­, creo que no, pues en ese caso específico, los secuestradores trataron más o menos bien a sus víctimas y no los mataron y lo mismo ocurrió con el caso de Patty Hearst; pero en el caso de Colombia se impuso la violencia criminal, por lo que entiendo que  se trata de un nuevo síndrome y mucho más letal, el Síndrome de Colombia.

ovidioroca.wordpress.com

 

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POPULISMO Y ESTATISMO: LA FORMULA FATAL

Ovidio Roca

Historias y relatos de la época plurinacional

Gran parte de la población del Estado Plurinacional ha sido moldeada en el populismo y el estatismo y cree además en el discurso socialista e indigenista. El caldo de cultivo de esta creencia proviene en principio del temor por su incierto futuro y de la necesidad de sentirse protegida por el grupo, el sindicato, el caudillo.

Sus dirigentes sindicales y políticos, por herencia ideológica de los antiguos líderes mineros y los actuales q’aras castrochavistas; están inmersos en un ch’enko discursivo, un popurrí mezcla de jilakatismo, indigenismo, estatismo, comunismo, trotskismo, anarquismo, socialismo siglo 21 y socialismo comunitario; pero en el fondo solo es un burdo populismo, corporativismo y demagogia, con el que mantienen al pueblo embaucado.

El éxito del populismo está en su discurso emocional, que apela a los temores y poco a la razón.  Un discurso en el que además se culpa de todos los males que aquejan al pueblo, a los anteriores gobernantes, a la vieja política, a los neoliberales y al imperialismo y luego ofrece conducir un proceso de cambio con pachamamismo, honestidad, inclusión indígena y aunque nada de esto cumplen, ahí van campantes hasta que la economía y el pueblo unido les pare el carro.

Hechura de sus circunstancias, aunque solo en el discurso, la mayoría de la población boliviana odia a los capitalistas y desprecia la economía de mercado, tiene pasión por el dirigismo estatal, son fanáticos de la estatización y nacionalización de las empresas y consideran al Estado como el único instrumento para resolver todos los problemas de la sociedad y de la economía; pero en su praxis diaria y para sobrevivir, son capitalistas y mercantilistas militantes que rápidamente se organizan de forma corporativa para defender su forma de vida y de trabajo y ejercer presión sobre las autoridades, las que saben dueñas absolutas del aparato del Estado y sus instrumentos.

Mientras en el liberalismo clásico se reconocen solo tres funciones al Estado: seguridad, justicia e infraestructura, en el imaginario de casi todos los latinoamericanos y en especial de los bolivianos, está fuertemente implantado el estatismo, la convicción del tata Estado omnipotente, del estado empresario y ningún ejemplo del fracaso de este modelo (Rusia, Cuba, Nor Corea, Venezuela) los hace cambiar de opinión. Los mismos empresarios por debilidad y comodidad, no asumen sus propios riesgos y buscan siempre la protección y la teta del Estado.

Es importante destacar que en los países más desarrollados, no consideran que el Estado deba invertir en actividades productivas y empresariales, pues esto está a cargo de la iniciativa privada. Estos mismos países donde se respeta la propiedad privada y el libre mercado prosperan y dan surgimiento a las clases medias, que son las que dan estabilidad y pragmatismo político a las sociedades modernas y con esto también se logra que una gran parte de los ciudadanos tenga una vida digna.

Confirmando la mentalidad estatista del Gobierno, García Linera en una de sus frecuentes alocuciones, cuestionó que al momento no exista alguna empresa productiva promovida por los gobiernos regionales, una realidad que según él va en contrasentido con las inversiones efectuadas por la administración del presidente Evo, para la creación de empresas estatales de carácter productivo y sin recurrir a fondos externos entre ellas: Papelbol, Ingenio Azucarero, Planta de Amoniaco y Urea, Teleféricos, etc.

Reconocidos profesionales bolivianos se han referido a estas millonarias y desastrosas inversiones: La Planta de Urea del Chapare cocalero a 837 Km de la frontera y más de mil del mercado, tiene como costo de transporte por tonelada 400 dólares, más los 137 dólares de costo de producción, suman 537 dólares de costo puesto en frontera, mientras el precio de mercado es de 177 dólares. Ergo, se pierde menos no produciendo.

Las tres líneas de teleférico que cotizó Ronald Mac Lean, Alcalde de La Paz, iban a costar 18 millones de dólares. Tremenda diferencia respecto a las cinco líneas de la época plurinacional, que cuestan más de 500 millones de dólares.

Un experto en hidrocarburos  señalaba que lo único que YPFB tiene para mostrar luego de diez años y 1.600 millones de dólares de gasto en exploración, es el  descubrimiento de unos supuestos 28 millones de barriles de petróleo y nada de gas en el campo Boquerón, ya existente. Un petróleo, cuyo costo hasta ahora es de 80 dólares por barril.

Para entender todo esto, hay que saber que el negocio de los políticos populistas y no el del país, está en la adjudicación de contratos, aunque “después de ellos, el diluvio”.

Los pueblos en su  permanente lucha por la libertad y como dueños y creadores de su destino, tienen la necesidad de enfrentar y superar a las ideologías centralistas y absolutistas que usan el Estatismo; vale decir el  aparato y los recursos, económicos e institucionales del Estado y también el Populismo; ideología que permite el manejo y control del pueblo a través de sus emociones, sus ilusiones y temores, para así erradicar la Fórmula nefasta: Populismo + Estatismo = Fracaso Económico + Corrupción.

Sabemos de esto, pero las ilusiones son más fuertes y creíbles que la realidad y ahí nos va.

ovidioroca.wordpress.com

 

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TRABALENGUAS PLURINACIONAL

Notas de una entrevista con Dewis Carrol Choque, en el Hotel Pacheco de Alba Marka.

El País de las maravillas y del vivir bien.

En este país de las maravillas: con rey verde, duquesa, mi rey, sombrerera, gatos, sota de corazones y conejos de pascua; todo ocurre y discurre de manera confusa y disfuncional.

Nuestros personajes originarios, poco originales; asumen como parte esencial de su identidad una variedad de artículos exóticos; los sombreros y cascos europeos que no se los sacan ni para dormir o la dinamita explotada en las calles durante las manifestaciones, aunque ninguno de ellos tenga algo que ver con lo originario indígena, pues aquí no se inventó la pólvora y se desconocía el sombrero y las polleras, por lo que eso de la identidad no cuadra.

El personaje de la sombrerera está limitado y reducido al ámbito físico y mental de su sombrero gringo Stetson y como éste le sienta bien, podría continuar con las botas y los vaqueros jeans y ahí por delante hacia la globalización. La sombrerera es el sombrero y si se lo saca, ella se esfuma y desaparece pues no existe sin su sombrero.

El Rey de la hoja verde, por problemas de taba, no patea sino gorjea y como desafina en sus twitteos, les está cayendo mal a todos, a los rotos y los descosidos.

Le Duquesa explica que en su reino, los sujetos son castigados antes de que cometan algún delito y también cuando no los cometen; esto por sanidad y porque así nomás había sido.

Dicen que un gato chaska ñawi le echo el ojo a Alicia, quien se hizo la ler’ka.

La Sota de corazones ve, hace y dice, lo que la Duquesa ordena, mientras lo que pide el pueblo, lo mira con el chulla ñahui.

Los conejos de pascua, en confidencia, me aseguraron que: “decir la verdad lo puede hacer cualquiera, pero para mentir hay que tener mucha imaginación”.

Trabalenguas plurinacional (para practica de algunos analistas lengua chuta)

PACA, PACO, PIKA POKO, PUKA CAPA
KARA PANZA, KARA SIKI, KARAMBOLA
P’ASPA UYA, POTO KERE
POTO KERE, PIKA MUCHO, PUKA CAPA.

ovidioroca.wordpress.com

 

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