DEL HUMO Y LAS EXTERNALIDADES

DEL HUMO Y LAS EXTERNALIDADES

– Ovidio Roca –

 

Notas de una presentación realizada en un Foro sobre deforestación y publicado por Lidema el año 2004. Situación hoy vigente y lamentablemente también en los siguientes años.

Para encontrar soluciones a la tradicional y desesperante quema de bosques y campos que viene deteriorando nuestra calidad de vida, es importante que cambiando de óptica en el análisis, actuemos prioritariamente sobre las motivaciones e intereses de los distintos actores que actúan en este fenómeno dando respuesta a las causas y no a las manifestaciones del problema. De otra manera el loable esfuerzo que hacen los ciudadanos preocupados en cuidar el medio ambiente puede quedar  solo como mera denuncia o testimonialismo.

Impactos de los incendios

Las investigaciones de campo muestran que el 97% de los incendios forestales tienen su origen en actividades humanas realizadas durante la época de sequía, de los vientos  y las altas temperaturas.

Es conocido también, que estos incendios degradan el suelo, alteran los ciclos hidrológicos, provocan graves deterioros a los ecosistemas forestales y a la biodiversidad, además producen graves daños económicos y aportan carbono a la atmósfera, con lo que se contribuye fuertemente al calentamiento global dela Tierra.

Se ha determinado igualmente, que en los bosques naturales tropicales es poco probable que se produzcan incendios, pero sí en aquellos donde la vegetación natural está perturbada y fragmentada y por lo tanto más susceptible al fuego.

Los investigadores indican asimismo, que los principales impactos ocasionados por los incendios son:

  • Destrucción de grandes volúmenes de madera, impactando negativamente la economía de los propietarios y del país.
  • Al desaparecer o destruirse la vegetación, aumenta la velocidad de los vientos y el suelo queda expuesto a la erosión eólica o hídrica (por el viento y la lluvia).
  • Al no haber vegetación, el agua de lluvia no es retenida, lo que evita su infiltración al subsuelo así como el mantenimiento de la humedad del suelo y la formación o recarga de los mantos freáticos (agua subterránea).
  • Destrucción del hábitat de la fauna silvestre haciéndola susceptible al ataque de otros depredadores o las inclemencias del tiempo.
  • Generan la destrucción drástica de ciertas semillas u organismos y los recursos genéticos
  • El producto de la combustión de la vegetación genera vapores y humos que contienen carbono y otros elementos nocivos al medio ambiente (NOx, SOx, O3, etc), lo que incrementa el efecto invernadero.
  • Al quemarse la vegetación se eliminan las plantas que producen oxígeno y fijan carbono, afectando también a los ciclos biogeoquímicos y el clima de la región,
  • Eliminación de los componentes paisajísticos y alteración de la belleza escénica, etc.

Y seguimos quemando

Si sabemos todo esto, porque todos los años se producen los chaqueos, quemas e incendios:

La respuesta es al parecer, que  aunque los problemas enunciados anteriormente son reales, no podremos eliminarlos exclusivamente con la acción coercitiva de la autoridad pública, y menos aun con un Estado y una conciencia de responsabilidad ciudadana tan débil como la que tenemos. Necesitamos lograrlo entonces con el fortalecimiento institucional, con la concienciación ciudadana y principalmente logrando cambiar la actitud de los actores que producen estos efectos, y esta actitud sabemos solo puede ser cambiada actuando sobre las causas, que tienen que ver con intereses económicos, con intereses políticos, con desconocimiento e imposibilidad de acceso a tecnologías alternativas, con prejuicios, con temores, con pobreza, con costumbres.

Y entre las principales causas para las actitudes que llevan a los chaqueos, quemas e incendios y que como todo responden a una experiencia histórica, podemos mencionar:

La inseguridad jurídica sobre las tierras hace que se asuma una mentalidad inmediatista, el largo plazo es una semana, y bajo esta óptica todo lo que se hace es para lograr resultados hoy, pues el mañana es demasiado incierto para estar preocupándose de ello.

Las tierras especialmente las forestales y los Parques y Reservas, al ser fiscales, son de nadie y por tanto su avasallamiento y aprovechamiento esta en la lógica de los bienes públicos, que indica que hay que sacarle el máximo provecho, pues lo poco que se consiga es ganancia. Los sindicatos campesinos usan el chaqueo como mecanismo para apropiarse de las tierras forestales, una lógica compartida por técnicos del INRA (en contra de la ley), de que la destrucción del bosque y sembrar cuatro yucas genera función social.

Las normas ambientales y de uso sostenible de los recursos naturales, constituyen limitaciones a su aprovechamiento cortoplacista y por tanto son obviadas por todos. Además la gente basada en su experiencia cotidiana, de que en Bolivia la ley no se aplica y todo se negocia en base a presión, seria un error autolimitarse con el cumplimiento de la ley. Corolario es una ventaja no cumplir la ley y diluir la responsabilidad en la comunidad o en el sindicato.

Los desmontes ilegales en las tierras forestales y las prácticas irracionales de chaqueo, quema y manejo de suelos, no son vistas por los campesinos y agricultores como un impacto negativo sobre el medio ambiente, ni como una externalidad negativa, sino como la forma natural y barata de aprovechamiento

Un grupo especial los “sin tierra”, movimiento político con financiamiento externo, cumplen un programa de toma de las tierras, especialmente del oriente en una lógica de expansión territorial y de comercio de tierras para nuevos colonos.

Muchos bosques y áreas protegidas públicas, al ser de nadie, en ocasiones son quemadas para lograr conseguir recursos de donación externa. Se ha visto casos de entidades publicas y ONG,s que magnifican los desastres y consiguen millonarias donaciones. Este buen negocio también promueve las quemas.

Los ganaderos queman porque piensan que de esa manera eliminan el pasto lignificado y como la ceniza fertiliza ven el rebrote, aunque saben que a la larga degrada el suelo.

Los cañeros queman para ahorrar gastos de limpieza, para evitar que el malojo posteriormente por acción de otros, se incendie y le queme el rebrote, también por el temor de los cosechadores de las serpientes y alimañas.

Los agricultores y campesinos queman en una primera etapa para deshacerse de los troncos  de una manera barata y luego porque la ceniza contiene minerales que en el corto plazo mejora el rendimiento de los cultivos, pero no saben o les importa poco que al terminar de infiltrarse acaba su acción. Aunque es conocido que un buen manejo de suelos permite que los microorganismos vivos en el suelo ofrezcan una acción permanente y no la inmediata de la ceniza, esta visión de largo plazo no es valida para ellos  porque es más fácil venderlas y colonizar otras tierras.

Primera conclusión producto de la práctica social

Como vemos, en el campo todos concuerdan que es mejor y más barato tumbar, quemar y luego usar otras tierras, que usar técnicas de manejo de suelos, tratamiento de malezas y limpieza de chacos y además es un buen método para conseguir tierras.

Que hacer

Entonces que hacer, y aquí empiezan los problemas porque en Bolivia todos sabemos cuales son los problemas pero no sabemos como resolverlos. Pero adelantando ideas para fomentar el debate propongo las siguientes.

Primero Institucionalidad: Debemos ponernos de acuerdo que el principio de la solución es aplicar y acatar las leyes. Si las leyes se negocian y no se aplican y no se sanciona a los que la violan, autoridades y ciudadanos. Mejor olvidémonos de todo y volvamos a la barbarie.

Aquí deben participar las Prefecturas y especialmente los Municipios y dar soluciones prácticas en el lugar y con la gente del lugar, debemos evitar la interferencia de grupos de poder y de presión como sindicatos, ONG,s o partidos políticos.

Los Municipios además deben demandar y apropiarse de sus bosques municipales y defender su integridad, hay que buscar formas que estos bosques reciban ingresos por servicios ambientales y manejo sostenible. El protocolo de Kyoto con la incorporación de Rusia pude ser una realidad pronta, en este convenio internacional debe incluirse los bosques nativos.

Segundo, uso de la tierra de acuerdo a su capacidad: Si no queremos vivir en un desierto, muriéndonos de sed y de hambre, respetemos nuestros bosques y tierras forestales. El Estado y la ciudadanía deben aplicar estrictamente el PLUS y el Mapa Forestal.

Tercero, seguridad en la tenencia: Existe mucha tierra, otorguemos derechos firmes de propiedad sobre ellos, cumpliendo la ley INRA a rajatabla, respetando estrictamente la capacidades de uso de las tierras y evitando que grupos de poder políticos, económicos y sindicales distorsiones esta inactiva.

Si otorgamos derechos firmes sobre la tierra, los chaqueos y quemas disminuirán pues cuando la tierra tiene un dueño y los derechos son respetados, se desarrolla una sensación de seguridad y de largo plazo, lo que permitirá valorar la tierra y respetar su capacidad de uso y preservación.

Cuarto, construcción de ciudadanía: Hagamos un pacto social por la tierra y por los bosques, antes que lleguemos a lo que pasa en Haití. Construyamos ciudadanía responsable.

Las causas del problema son las personas, y si tenemos en cuenta además que en el caso de los incendios una vez iniciados nadie tiene capacidad de pararlos, debe inducirnos a reforzar la labor de prevención, con educación y control ciudadano.

Quinto, tecnología apropiada: Es necesario desarrollar tecnologías apropiadas para orientar la actividad agrícola de los pequeños productores. En muchos casos el sistema de corte y quema, es la forma tradicional de producir por desconocimiento de que existen otras técnicas mas apropiadas y por falta de acceso. Existen experiencias de otros países que hay que utilizar. El SIBTA debería trabajar seriamente en esto y también en difundir técnicas de manejo mas ambientalistas, como usos de la madera de los chacos y desmontes, siembra directa, manejo de rastrojos, compostación, etc.

Sexto, premios a la responsabilidad: Debemos avanzar en la certificación ambiental y concienciar a los ciudadanos que apoyen a los que manejan sosteniblemente la producción y boicotee a las empresas y productores que violen el medio ambiente: los ingenios que reciben caña quemada, los ganaderos que queman potreros, lo agricultores y sindicatos que destruyen los bosques. La gente debe defender su futuro y es posible hacerlo usando el mercado y los votos monetarios.

Séptimo, evitar subsidios perversos: No es posible que el causante de un delito ambiental, use este delito para justificar su función social y demandar tierras. Tampoco se puede premiar a aquellos que por irresponsabilidad queman sus viviendas y demandan que se las reponga, o que se de donaciones  por incendios que son utilizados como negocio.

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